Elba Esther y la Iglesia: extraña alianza

jueves, 4 de octubre de 2012
MÉXICO, D.F. (Proceso).- El jueves 27 ocurrió algo inesperado: la presentación de la asociación civil Educación y Formación con Valores, en la que participan la controvertida Elba Esther Gordillo por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Carlos Aguiar Retes por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y el nuncio apostólico Christopher Pierre. Al parecer este grupo une voluntades para crear una organización social destinada a difundir valores. La naturaleza del acto es por sí misma inédita, especialmente porque el sector sindical de los maestros ha sido históricamente anticlerical y hasta jacobino. No así la maestra, quien ha adoptado a varios sacerdotes convirtiéndose en su mecenas. El área de comunicación de la CEM detalla que la nueva asociación está integrada por un grupo de ciudadanos preocupados por el deterioro del tejido social y promoverá la difusión de valores y principios universales que posibiliten la formación de conciencia, a efecto de contrarrestar la inseguridad, la corrupción, la impunidad y la desigualdad. La asociación será presidida por Simón Vargas Aguilar, un viejo priista de Coahuila controvertido por sus aspiraciones a la alcaldía de Torreón en tres ocasiones y ligado en el ámbito nacional a las áreas que se suelen considerar candentes en materia de seguridad y fuerzas armadas. Medios de la Comarca Lagunera lo sitúan como asesor “independiente” del secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván. Fue director del Centro de Estudios de Justicia Agraria Doctor Sergio García Ramírez y también candidato a senador por Nueva Alianza en el pasado proceso electoral. Es articulista en diferentes medios entre ellos Eje Central, La Jornada, CEM y Desde la Fe, estos últimos de la Iglesia católica, lo cual podría explicar el extravagante engarce. Algunas voces eclesiales le otorgan en los últimos meses el título de operador y enlace entre el episcopado y diversos actores políticos. Sin duda el eje transversal de la nueva asociación pasa por el tema educativo. Ahí los padrinos que impulsan su lanzamiento tienen hondas diferencias. Los obispos apenas el miércoles 12 presentaron el documento Educar para una nueva sociedad. Reflexiones y orientaciones sobre la educación en México en el que se cuestiona fuertemente la emergencia educativa y la pérdida del sentido del valor de la persona y de la vida, que desemboca en un clima de injusticia y desigualdad que conduce a la miseria y cierra posibilidades de desarrollo. De paso los obispos cuestionan los intereses del sindicato. Hace apenas un año la institución católica censuró el estado actual del sindicalismo, resaltando la corrupción y el cinismo y citó como ejemplo el lamentable desempeño del SNTE. Así lo planteó Desde la Fe el 19 de febrero de 2011. Por su parte el propio Vargas Aguilar, pese a su cercanía con los obispos, es un defensor a ultranza de la maestra. En un artículo despedaza el film de Carlos Loret de Mola, De panzazo, y exhibe claramente su adhesión a la maestra Elba Esther. En un artículo para Eje Central califica la cinta como un documental deficiente que presenta cifras descontextualizadas y dice: “Es evidente que marca el inicio de una nueva embestida por parte de grupos de interés, en aras de buscar una participación en el ámbito educativo a efecto de satisfacer intereses particulares… críticas colmadas de imprecisiones en contra de la presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo”. Sin duda el responsable de esta nueva fundación para el fomento de los valores tiene nexos estrechos con la maestra, con el sindicato y con Nueva Alianza, aunque no ha dejado de ser priista. El acercamiento entre Gordillo y la jerarquía católica es sorprendente e incongruente. En caso de darse cualquier alianza habrá polémicas regresiones. Para nadie son un secreto las aspiraciones siempre acariciadas de la jerarquía católica por impartir instrucción religiosa en las escuelas públicas y ésta puede ser una oportunidad para establecer lazos con el poderoso círculo de Gordillo, aun con el riego de su creciente deterioro político. Cabe la hipótesis de que dicha aproximación sea parte de un proceso ya pactado con el propio Enrique Peña Nieto, que incluyera el paquete de cambios al artículo 24 sobre la libertad religiosa e iniciara un proceso destinado a debilitar el carácter laico de la educación. En esta lógica cualquier reforma al artículo 24 debe prosperar forzosamente en los estados. Hasta el momento está en medio de agudos debates; en seis entidades han rechazado cualquier cambio. Carlos Aguiar culmina su paso como presidente de la CEM tejiendo puentes sólidos con el próximo gobierno de Peña Nieto. Su mayor mérito ha sido desplazar de la interlocución política al cardenal Norberto Rivera para posicionarse en el centro de nuevas alianzas que están sustentadas ya no sólo en el Poder Ejecutivo, como antaño, sino en diversos espectros del poder como el Legislativo, partidos y medios. Aguiar ha fortalecido la incidencia política de los obispos en estados clave del interior del país. Es el hombre fuerte del episcopado; apoyado por el nuncio, es uno de los consentidos de Benedicto XVI, quien lo ha invitado –como presidente de la Conferencia Episcopal de Latinoamérica– al sínodo de obispos que se realizará del 7 al 28 de octubre en Roma, a propósito de los 50 años del Concilio Vaticano II. Así lo rubricó el prestigiado vaticanista Sandro Magister en su reciente artículo “Los preferidos del Papa”. Muy probablemente Aguiar recibirá el más alto título honorífico que puede conceder el Papa: el capelo cardenalicio. El sindicato y la Iglesia tienen en común que son instituciones autoritarias y autocráticas. Ambas han sido señaladas por su opacidad y escándalos de corrupción: política y económica en el caso del sindicato y de encubrimiento a abusos sexuales, la Iglesia. Los obispos y Gordillo son portadores de poderes inmensos reprochados constantemente por la sociedad. Sin duda ya estamos en la dinámica del próximo sexenio. *Exconsejero del Instituto Electoral del Estado de México y estudioso de las religiones.