GIRE: veinte aniversario

jueves, 31 de mayo de 2012
MÉXICO, D.F. (Proceso).- En estos días se celebran 20 años de la constitución del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) como una asociación civil sin fines de lucro. La exigencia de servicios legales de interrupción del embarazo tiene una larga y compleja historia, que data de los años 30 del siglo XX, cuando las feministas de entonces argumentaban que el problema del aborto era competencia de la salubridad pública y no del derecho penal. A partir del resurgimiento del movimiento en los años 70, con el activismo de los grupos unidos en la Coalición de Mujeres Feministas, surgió la propuesta de “legalización” del aborto. Desde 1976, cuando las feministas acudimos por primera vez a la Cámara de Diputados, hasta 2007, cuando se logró la despenalización, la demanda se convirtió en un reclamo de cada vez más extensos sectores sociales. Y fueron muchas voluntades, personas y organizaciones las que confluyeron para obtener la tan necesaria reforma a la ley. Sin regatearle a nadie su decidida y valiosa colaboración, el GIRE jugó un papel sustantivo en este proceso. Desarrolló una estrategia de intervención ciudadana, estructurada en torno a tres ideas: 1) Introducir una nueva forma de hablar sobre el aborto; 2) Ofrecer información rigurosa y confiable a tomadores de decisiones (funcionarios, diputados), a informadores y periodistas, y a médicos y abogados; y 3) Hacer visibles a otros grupos sociales que coincidían con la demanda de despenalizar el aborto. Así, GIRE propuso pasar de la pregunta tradicional: “¿Está a favor o en contra del aborto?”, a formularse una interrogante crucial: “¿Quién debe tomar la decisión de una interrupción del embarazo?”. También enfatizó los problemas de justicia social, democracia y salud pública que provoca la penalización. Además, armó una red de apoyo para que figuras destacadas expresaran públicamente su apoyo al anhelado cambio legislativo: inicialmente con mujeres escritoras, intelectuales, científicas, artistas y políticas; y posteriormente, con hombres escritores, intelectuales, científicos y artistas. Ese fue el sentido de varios desplegados que suscribieron destacadas personalidades, como Octavio Paz, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Ángeles Mastretta y Carlos Fuentes, por mencionar sólo algunos nombres. GIRE subrayó que en el debate sobre la despenalización del aborto están implicados principios democráticos fundamentales: la libertad de conciencia, el laicismo y el derecho a la no intervención del Estado en cuestiones de la intimidad o privacía. Diversos elementos abonaron a la despenalización: el talante liberal de los habitantes de la ciudad; los cambios normativos anteriores a las leyes del Distrito Federal en esta materia; los tratados internacionales ratificados por México que protegen derechos de las mujeres, así como las recomendaciones que los comités de derechos humanos hicieron al gobierno mexicano sobre el tema. Sin duda alguna, fue fundamental la labor de las organizaciones feministas y de derechos humanos, junto con la de intelectuales, científicos, artistas, jóvenes, académicos, analistas políticos y periodistas que se pronunciaron a favor de este derecho de las mujeres, y que presionaron por una reforma congruente con el Estado laico. También fue notable el trabajo comprometido y de gran impacto de los integrantes del Colegio de Bioética y la muy favorable resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que avaló la constitucionalidad de la decisión legislativa. Finalmente, la integralidad de las reformas fue muy positiva, pues las modificaciones legales no sólo proponían la despenalización del aborto, sino una estrategia de prevención de embarazos no deseados y de prestación de servicios de salud sexual y reproductiva, lo cual ayudó a generar opiniones favorables en el debate público. La despenalización de hace cinco años ha puesto a la Ciudad de México a la vanguardia del tratamiento penal en relación al aborto con argumentos que impactan profundamente al imaginario colectivo, y con una experiencia de organización ciudadana y alianzas políticas que bien puede ser llevada a otras entidades. Hoy GIRE está dirigido por Regina Tamés, una brillante y comprometida abogada joven que se propone profundizar la intervención jurídica y el litigio estratégico. Para festejar los 20 años de GIRE, los 40 del resurgimiento del feminismo y los cinco de la despenalización, Regina Tamés decidió publicar un libro que esta semana empieza a distribuirse en librerías. Titulado 20 años por todas las mujeres, el libro incluye cinco ensayos, 20 entrevistas y 40 fotografías. Bajo la coordinación editorial de Galia García Palafox, y con un diseño muy atractivo, a cargo de la editorial Mapas (que edita la revista Gatopardo), ofrece una perspectiva del recorrido de las mujeres para ejercer su derecho a elegir voluntariamente si desean continuar o no un embarazo. Ojalá lo consigan, pues vale la pena recordar momentos del largo camino que se ha recorrido a través de estos años. Más allá de mi involucramiento personal con GIRE, recomiendo este libro que ofrece, además de una lectura interesante, unas fotos muy provocativas que seguramente causarán admiración y también algún que otro escozor.

Comentarios