Mazazo de Poder, no de Justicia

martes, 5 de marzo de 2013
MÉXICO, D.F. (Proceso).- El Procurador de la República declaró que Elba Esther Gordillo delinquió y que al apresarla sólo se ejerce la Justicia. Que la política no tiene que ver con su aprehensión. Que es una misteriosa coincidencia que el día anterior el Secretario de Educación advirtiera que la reforma educativa sucederá a pesar de chantajes y frivolidades de un ente que no nombró. Y que él, el procurador, le informó al presidente del hallazgo de un entramado de corrupción en el sindicato de maestros y el presidente, sorprendido, le ordenó: –Murillo Karam, cumpla usted con la Ley. Es una declaración que reinaugura la ciencia ficción como idioma en nuestro país. Francamente uno no ve siquiera la necesidad. Nadie le cree al procurador, ni los más lerdos, y él sabe que no le creemos. ¿Con quién se comunica entonces? Acaso con el fantasma de Francisco I. Madero, el mártir de la democracia. O acaso el Procurador quiere darnos un trabajo más sencillo a los comentaristas políticos. Desenmascarar el rostro que todos ya sabían que existía bajo la máscara. Sin excluir las razones anteriores, se trata del viejo ritual priista de decir para no decir. De hacer al idioma sobrevolar la realidad sin rozarla. Aludiéndola. Una coquetería del autoritarismo amable de México. Te advierto que puedo dar a discreción mazazos de Poder, a quien me estorbe, pero no lo apalabro, para que el miedo invada la nación como una niebla sagrada. La Justicia es otro asunto. La Justicia es, precisamente, la justeza de la penitencia al pecado civil, y no es discrecional, se ajusta a la Ley y se imparte parejamente a todos. Es decir, nadie duda que La Maestra se enriqueció ilícita y fabulosamente. Lo sabíamos desde siempre porque ella misma lo presumía. Robó a su sindicato y robó también al erario, por medio de los 33 elbistas que impuso durante las presidencias panistas en gubernaturas y en órganos del Estado, hasta ser tal vez uno de los tres mexicanos más ricos y poderosos. Slim, El Chapo, La Maestra. Pero el pecado de Elba Esther Gordillo, ese que importa al sistema piramidal del Poder, como lo entienden los priistas, no es el robo. Fue que se insubordinó a la orden del presidente de acatar una reforma educativa, aunque incluyera una injusticia. La líder de los maestros se portó esta vez como líder de los maestros y dijo: No se puede despedir de su plaza a un maestro porque no aprueba un examen de solvencia, y eso porque la Secretaría de Educación no le ha dado las circunstancias para aprobarlo: una revolución educativa se realiza y luego se evalúa, no al revés, se evalúa y luego se realiza. Una petición sindical que era discreta, justa y atendible, y ella se encargó de reiterar durante cerca de un mes en diversas ­entrevistas. Mi objeción es a la palabra permanencia, declaró en una entrevista en el periódico Milenio. Si se quita la amenaza de despido, yo estaría de acuerdo (con la reforma). No es casual que se le haya apresado cuando aterrizó en el aeropuerto de Toluca y se encaminaba a un helicóptero que la llevaría a una junta con sus subordinados gremiales, para organizar con ellos el ejercicio de uno de los derechos esenciales del sindicalismo. El derecho a la huelga. Mazazo de Poder, no de Justicia, es el que ha dado el presidente Peña Nieto. Mazazo del faraón sobre el cincel para corregir los desfiguros de la pirámide de Poder y alinear sus aristas. En el autoritarismo todos se cuadran a la pirámide, gobernadores, secretarios, líderes sindicales, intelectuales, periodistas, o se atienen al mazo del Poder. Fragmento del análisis de Sabina Berman que se publica en la edición 1896 de la revista Proceso, ya en circulación.

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