Madero y el Pacto, en riesgo

lunes, 27 de mayo de 2013
MÉXICO, D.F. (Proceso).- El conflicto entre el dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, y el excoordinador de la fracción parlamentaria de ese partido en el Senado, Ernesto Cordero, es reflejo de un problema más profundo en el blanquiazul y tiene que ver con las intenciones del exmandatario Felipe Calderón de extender su control partidista más allá de su presidencia, lo que intenta a partir de los allegados que logró colocar en el Congreso gracias a las listas de su partido. Esta hegemonía de calderonistas en la representación blanquiazul se hizo más patente en el Senado por el menor número de integrantes (24 de los 38 senadores) que fue precisamente lo que llevó a que se nombrara como coordinador a Cordero, quien carecía totalmente de experiencia legislativa pero contaba con el aval de casi las dos terceras partes de los integrantes de la fracción, como se evidenció en esta crisis. Madero no soportó la rebelión de los calderonistas que ven como una ofensa al expresidente la participación panista en el Pacto por México, lo cual hicieron sentir desde el inicio del mismo, pero que evidenciaron con el anuncio del miércoles 15 de que los grupos parlamentarios del PAN y el PRD presentarían una reforma alternativa. La conferencia de prensa en la que participaron Roberto Gil y Ernesto Cordero, por parte del PAN, y Miguel Barbosa y Manuel Camacho, del PRD, fue la gota que derramó el vaso y provocó la destitución de Cordero. Madero hizo uso de sus facultades estatutarias: Destituyó a Cordero y nombró a Jorge Luis Preciado en su lugar, con el consiguiente desdén de sus correligionarios. Los impactos de la decisión de Madero son múltiples pues por una parte afectan el trabajo legislativo –ya que todo indica que tendrá la lealtad y disciplina de su coordinador pero perderá la comunicación con el grupo parlamentario– y por otra distrae a la estructura panista la víspera de una jornada electoral de especial relevancia para el panismo. En cuanto a esto es un hecho que el conflicto manifiesto entre la dirigencia nacional y la bancada panista impactará en la opinión pública y en el ánimo de la militancia, por lo que las posibilidades de éxito blanquiazul en las elecciones del domingo 7 de julio seguramente se verán afectadas negativamente. Fragmento del análisis que se publica enla edición 1908 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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