Scherer vive, Proceso sigue

lunes, 12 de enero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- No hay manera de escapar al dolor por la muerte del inmenso periodista Julio Scherer García, pero en Proceso --su obra, su casa-- está enraizada su presencia y predomina su espíritu indomable. Proceso es libre, plenamente independiente, condición indispensable para el trabajo de investigar y difundir los asuntos que le conciernen a la sociedad, y los que pertenecemos al semanario ratificamos los principios que Scherer García nos enseñó con su vida y obra. Semana tras semana, día tras día, la revista seguirá acreditando que la independencia, integridad, valor, tenacidad y voluntad de Scherer García son y seguirán siendo ejemplo para los periodistas que no aceptamos el crimen, la corrupción y la impunidad como destino para los mexicanos. En un país donde el poder político, económico, mediático, religioso y criminal cree que el dinero todo lo compra, y donde se ha instaurado un modelo de complicidades entre medios y políticos, con escasas excepciones, prevalece en Proceso el “alma vociferante”, como definía Scherer García al periodismo. Con Rafael Rodríguez Castañeda, director del semanario desde hace casi 16 años --desde Ernesto Zedillo, pasando por los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón hasta ahora con otro priista, Enrique Peña Nieto--, ha tenido vigencia la línea editorial fundacional, con una definición inequívoca que él tiene: “Frente al poder, contra el poder, pero no con el poder”. Y así queda explícito en el editorial que abre el número de la revista de esta semana, dedicada a Scherer García: “Ante la ausencia física de su fundador, Proceso reafirma no sólo los principios periodísticos que nos legó, sino el compromiso social que inspiró la creación de la revista, la búsqueda de la verdad, la crítica sin concesiones y, si necesaria es, la disposición de enfrentar a los poderosos. Desde el duelo, reiteramos a nuestros lectores, única razón de nuestra existencia, que en medio de las acechanzas que se vislumbran Proceso permanecerá firme”. Sin alardes, sin desafíos y con la convicción de que al periodista lo avalan los hechos, como enseña don Julio, los que trabajamos en el semanario continuaremos en la misma ruta de nuestro empeño, sin más límite que nuestra propia capacidad personal y colectiva. En efecto, Scherer García vive y Proceso sigue… Comentarios en Twitter: @alvaro_delgado