Los aliados del Pentágono en Washington

lunes, 28 de marzo de 2016
Washington., (apro).- El intercambio de información de inteligencia más sensible entre los gobiernos de México y Estados Unidos sobre narcotráfico fluye entre el Pentágono y la Marina mexicana. Es tanta la desconfianza que tiene el gobierno de Estados Unidos en las agencias federales mexicanas civiles, que la CIA, ICE y la DEA han establecido “enlaces” permanentes con la Secretaria de Marina y Armada de México (Semar). “No podemos decir que México es corrupto, pero hemos tenido incidentes en los que la información que pasamos a las agencias civiles se filtra a los grupos que trafican drogas”, explica un agente federal estadunidense. La Agencia de Inteligencia (DIA, por sus siglas en inglés) del Pentágono tiene dos oficinas en México; una en la embajada de Estados Unidos y otra en la Oficina Bilateral de Inteligencia, localizada a unos 300 metros de la sede diplomática. De estas oficinas sale la información de inteligencia más sensible sobre el combate a los carteles del narcotráfico, y que se comparte directamente con los enlaces de la Semar. El agente federal que reveló estos datos y que pidió el total anonimato asegura que los marinos mexicanos que son de la absoluta confianza de las agencias de inteligencia de su país son básicamente elementos entrenados en Estados Unidos. “Fueron sometidos a un minucioso escrutinio y se han especializado en técnicas y tácticas militares de grupos de elite. Son quienes están el frente del combate al narcotráfico en México, por su efectividad”, resalta el agente de los Estados Unidos. La DEA, ICE, CIA, FBI y hasta la DIA cumplen con el protocolo de la relación bilateral en el combate al narcotráfico. Intercambian información de inteligencia con el CISEN, la Policía Federal y el Ejército, pero reservan lo más importante para la Semar. Desde la militarización de la lucha contra el narcotráfico en México que inició Felipe Calderón, el gobierno de Estados Unidos encontró en la Semar y en la Secretaria de la Defensa (Sedena) a los aliados que necesitaba para desmantelar a las organizaciones del trasiego de narcóticos. La lucha frontal contra Los Zetas y el Cártel del Golfo, en Tamaulipas, marcó el inicio de una nueva relación en el intercambio de información de inteligencia entre México y los Estados Unidos. Durante el sexenio de muerte de Calderón, elementos de la Semar y la Sedena fueron aleccionados por grupos de elite del Pentágono. De estos efectivos se han formado unidades especiales en las fuerzas armadas mexicanas dedicadas a combatir al narcotráfico. No obstante, en la Sedena, más que en la Semar, es donde Estados Unidos ubica más flancos de vulnerabilidad por casos de corrupción por narco. Frente a la realidad, en Washington los jefes de la agencias de inteligencia que operan en México tomaron la decisión de reservar “para los enlaces” de la Semar la información de inteligencia más sensible sobre las operaciones de los cárteles del narcotráfico. Con el arranque de la presidencia de Enrique Pena Nieto, los rumores de que el regreso del PRI a Los Pinos podría significar arreglos del gobierno con el narcotráfico para calmar la violencia que azotaba al país hizo eco en el gobierno de Estados Unidos. Las fuentes estadunidenses consultadas admiten que al principio hubo muchas reservas sobre la estrategia de Peña Nieto para combatir al narcotráfico. La captura y eliminación de capos importantes de Los Zetas, la Familia Michoacana y del Cártel de Sinaloa abrieron una ventana de confianza en las agencias estadunidenses de inteligencia. Aumentó el intercambio de información de inteligencia con el Cisen, por ejemplo, aunque siempre el Pentágono prefirió no hacerlo del todo. Cuando el 22 de febrero de 2014 los agentes de la DEA, de ICE y del US Marshall, ataviados con el uniforme de la Marina de México, capturaron en Mazatlán, Sinaloa, a Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera; los servicios de inteligencia en Washington y de manera muy especial la DIA, confirmaron lo que sospechaban: Que sólo con la Semar podrían trabajar en los casos mas importantes. La captura del capo del Cartel de Sinaloa se había frustrado por la fuga de información de inteligencia que Estados Unidos pasaba a las agencias de inteligencia mexicanas civiles. “Cuando El Chapo se fugó del Altiplano por un túnel (en julio del ano pasado), la determinación que se tomó en Washington se consolidó; sólo se compartiría información de inteligencia sensible con la Semar”, confió el agente consultado. Para resarcir la confianza en las agencias de inteligencia civiles de México, al gobierno de Barack Obama no le bastó que el gobierno de Peña Nieto recapturara a Guzmán Loera el 9 de enero pasado. El daño ya esta hecho y la decisión tomada en Washington.

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