Vacunas

Es momento de la Cartilla Electrónica de Vacunación

Actualmente se conoce cuántas vacunas compra el gobierno federal, pero se ignora el número preciso de las que se aplican, porque hay un desperdicio natural por la compleja logística de operación, distribución y aplicación.
jueves, 31 de diciembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- México prevé vacunar contra covid-19 a 116.7 millones de personas en un máximo de 18 meses con los biológicos de Pfizer/BioNTech, CanSinoBio, AstraZeneca y el mecanismo COVAX, según la Política Nacional de Vacunación contra el virus SARS-CoV2. Si la esperanza de todos se ha puesto en la vacuna, la pregunta que surge es ¿por qué todavía no tenemos una Cartilla Electrónica de Vacunación donde quede registrado el historial de vacunación de todos los mexicanos? 

El artículo décimo cuarto transitorio de la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones de 2013 dice que el Ejecutivo Federal tendrá a su cargo la política de inclusión digital universal, en la cual fomentará la inversión pública y privada en aplicaciones de telesalud, telemedicina y Expediente Clínico Electrónico.

Para lograr una salud universal y efectiva, la Estrategia Digital Nacional del gobierno de Peña Nieto tenía el objetivo de implementar el Expediente Clínico Electrónico, el Certificado Electrónico de Nacimiento y la Cartilla Electrónica de Vacunación (CEV), nada de lo cual ocurrió.

Cada persona debería tener una CEV porque desde que nace se le aplica la primera vacuna contra la tuberculosis. Asimismo, los adultos mayores también requieren inmunizarse contra la influenza o el neumococo, mientras que niñas de 11 años ya han sido vacunadas contra el papiloma humano y todo ello requiere un registro moderno, es decir, digital.

Sin embargo, sí existe una Cartilla Electrónica de Vacunación como una iniciativa público-privada. ¿Quiénes la desarrollaron? Han participado el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia (CENSIA) de la Secretaría de Salud, la Fundación Carlos Slim, la Fundación Gonzalo Río Arronte y la empresa Samsung, que donó mil tabletas para el personal de salud. Ya se han invertido 370 millones de pesos.

El 20 de septiembre de 2014 se puso en marcha la fase piloto de la CEV en Toluca y Colima para tener control sobre la inmunización real de los menores de edad y evitar nuevos brotes de enfermedades prevenibles, como ya ocurrió.

Durante su primera etapa se enfocó en cubrir a niños menores de cinco años. Actualmente, la plataforma de la CEV opera en 4 mil 300 unidades de la Secretaría de Salud en 17 estados. Información del Observatorio Mexicano de Vacunación (desarrollado por la Fundación Carlos Slim para la Secretaría de Salud) indica que a noviembre de 2020 tiene información de 2.6 millones de niños de los 32 estados, debido a la intensa movilidad de la población.

A partir de 2019 se implementó otro programa piloto para los adultos mayores que recibían la vacuna de influenza. En ese momento se buscaba que para 2020 todas las personas inmunizadas contra ese virus estacional quedaban registradas en su respectiva CEV. Todo esto antes de la pandemia de covid-19.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se evitan de 2 a 3 millones de muertes cada año gracias a las vacunas. De lo contrario, muchos infantes morirían por enfermedades prevenibles como la tosferina, el sarampión y la poliomielitis. El Sistema Nacional de Vacunación de México protege contra 14 enfermedades mediante 10 vacunas a la población recién nacida y hasta cinco años de edad. Pero es un error pensar que las vacunas y la Cartilla Electrónica de Vacunación sólo son para los niños.

La Cartilla Electrónica de Vacunación es la misma Cartilla Nacional de Salud impresa que actualmente utiliza la población derechohabiente atendida por las instituciones de salud. Al carnet de cartoncillo se le adhiere una etiqueta con un chip con tecnología de Comunicación de Corta Distancia (Near Field Communication, NFC). Estos chips con NFC son semejantes a los que se adhieren al parabrisas de los vehículos para pagar automáticamente en las casetas de peaje.

La tecnología NFC permite la comunicación y traspaso de datos entre dispositivos directamente al sistema de registro electrónico de información sobre vacunación. Gracias al chip, los datos de vacunación de cada persona son almacenados en una base de datos en la nube, actualizada para las instituciones de salud, con acceso a los padres y al médico privado.

El sistema funciona en computadoras y también existe la app VacunAcción para usuarios de dispositivos móviles. La CEV permite recibir alertas de las próximas dosis, de campañas de salud cercanas y georeferenciar la cobertura de vacunación.

La plataforma tiene la ventaja adicional de que puede operar en comunidades sin conexión a Internet o sin cobertura móvil, por lo que es idónea para áreas rurales y alejadas. 

Actualmente se conoce cuántas vacunas compra el gobierno federal, pero se ignora el número preciso de las que se aplican, porque hay un desperdicio natural por la compleja logística de operación, distribución y aplicación.

La Cartilla Electrónica de Vacunación y sus tecnologías (algoritmos, Inteligencia Artificial, minería de datos) tienen múltiples beneficios: integrar el Sistema Nacional de Información en Vacunas; actualizar la base de datos de las personas vacunadas en todo el territorio nacional “en tiempo real”; evitar duplicaciones o pérdida de información por el extravío de los carnets; difundir acciones y campañas de vacunación; proporcionar a las autoridades de salud pública información para diseñar políticas públicas, estrategias y tomar decisiones para ampliar la cobertura de vacunación; focalizar acciones, identificar desabastos y completar los esquemas de vacunación de toda la población.

La CEV forma parte de la salud digital que utiliza las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), las plataformas digitales y la analítica de datos para fortalecer los sistemas de salud, recibir servicios de calidad, personalizar la salud, hacer un uso eficiente de los recursos, de las infraestructuras sanitarias y digitales instaladas, atender a la población vulnerable en zonas apartadas y lograr el objetivo de una cobertura universal de salud en beneficio de la población.

Recientemente, la Cámara de Diputados aprobó una nueva Ley General de Población que contempla la creación de una Cédula Única de Identidad Digital, incluso con información sobre vacunación.

Aunque tardíamente porque desde 2013 está previsto en la Constitución, la pandemia de covid-19 abre la oportunidad para digitalizar el sistema de salud, implementar la Cartilla Electrónica de Vacunación y hacer un seguimiento de la aplicación universal del biológico, que incluso serviría como un certificado de vacunación que le permitiría a las personas realizar sus actividades cotidianas, trabajar y viajar con absoluta confianza.

Twitter: @beltmondi

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