¿Seguridad perdida?

miércoles, 29 de julio de 2020
Sobre la seguridad pública se han dicho muchas cosas, lo cierto, es que las políticas públicas en ese terreno no han mostrado avance alguno. No dudo de la buena voluntad del presidente López Obrador, pero la terca realidad indica que debe haber un cambio de la estrategia que ha puesto en marcha su secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, cuya narrativa ha sido inversamente proporcional a los resultados que vive el país entero. Y por supuesto existen elementos que sustentan mi afirmación anterior. Veamos. Primero. En el Índice Mundial de la Paz 2020, publicado apenas en junio pasado por el Instituto para la Economía y la Paz con sede en Sydney, Australia, México se ubica en el lugar 137 de 163 países analizados por su nivel de paz que califica de bajo. En América Latina, sólo se encuentra arriba de Venezuela y Colombia, pero muy distante de Costa Rica (32), Uruguay (35) o Chile (45). Para documentar el pesimismo, cabe decir que todos los países de Centroamérica están por arriba de México: Guatemala (115), El Salvador (113), Honduras (119), Nicaragua (135) y Panamá (47), países que alguien podría imaginar que sus niveles de inseguridad son mayores a los del país. Segundo. El Departamento de Estado de Estados Unidos sugiere extremar precauciones si se viaja a México por el incremento de “crímenes” y secuestros. Y de plano no aconseja viajar a Colima, Guerrero, Michoacán, Sinaloa y Tamaulipas y pide “reconsiderar” viajar a Chihuahua, Coahuila, Durango, Jalisco, Estado de México, Morelos, Nayarit, Nuevo León, San Luis Potosí, Sonora y Zacatecas, exactamente la mitad del territorio nacional. En el mismo sentido, el gobierno de Canadá, sugiere a sus ciudadanos “ejercer un alto nivel de precaución” si viajan a México. Señala que existen “altos niveles de violencia y crimen organizado” en todo Chihuahua, Colima (salvo Manzanillo), Coahuila, Guerrero (salvo Ixtapa y Taxco), Michoacán (salvo Morelia), Morelos (salvo el Parque Nacional de Zempoala), Nayarit (salvo Tepic), Nuevo León (salvo Monterrey), Sinaloa (salvo Mazatlán), parcialmente Sonora y todo Tamaulipas. Por si no fuera suficiente, el gobierno del Reino Unido sostiene que en México se ha “incrementado la violencia relacionada con el narcotráfico en los últimos años”. Y sugiere, por la razón anterior, no viajar a Chihuahua, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Durango, Michoacán, Guerrero y Nayarit, en menor medida Baja California y Baja California Sur. En el sur aconseja no viajar a Tabasco y especialmente a Veracruz donde se deben “tomar medidas extremas”. También, pero con menor nivel de riesgo, ubica a Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Tercero. Un exhaustivo estudio sobre el estado que guardan los estados del país en materia de seguridad es el que ofrece el proyecto de justicia mundial que analiza rubro por rubro con un enriquecedor detalle varios indicadores retomando fuentes oficiales y otros datos que permiten una radiografía muy puntual sobre el tema que es de obligada consulta para saber con una razonable precisión por la seriedad de este centro de estudios en donde se encuentra cada entidad, cuáles son sus fortalezas y cuáles sus debilidades. En el mismo sentido, como fuente para estudios ulteriores, el Sistema Nacional de Seguridad Pública que depende de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana ofrece una base de datos con información que puede traducirse en estudios de largo aliento con elementos comparativos en varios rubros del 2015 al 2020. La más reciente fecha de actualización es al 20 de julio del presente año. Del mismo modo, el Inegi tiene un conjunto de datos sobre el tema que pueden ser de gran utilidad para estudios sobre el tema de referencia. No está por demás decir que todos los datos con algunas diferencias coinciden en que la estrategia de las políticas públicas en materia de seguridad pública les ha robado la tranquilidad a los mexicanos. No es posible que tantos centros internacionales independientes, gobiernos “amigos” y organismos públicos mexicanos estén todos equivocados. La seguridad se ha perdido, hay que recuperar la paz perdida. En las próximas semanas, saldrá una obra de Sergio Ramírez, Olivia Rubio y mía con propuestas de cómo recuperar de manera duradera esa paz que hoy no existe, pero su ausencia no es, por fortuna, un destino fatal para México. @evillanuevamx ernestovillanueva@hushmail.com