El regreso de los hijos pródigos

miércoles, 23 de septiembre de 2020 · 00:45
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Instituto Nacional Electoral (INE), mediante resolución del 4 de septiembre, negó a México Libre su registro como partido político. Su determinación no es definitiva; existe una vía para que sea revisada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. A decir del presidente de la República, motivos para negar el registro no faltan. Para Felipe Calderón Hinojosa, uno de los promotores de la organización política, razones para cuestionar la negativa, sobran. Los inconformes ya presentaron su recurso. Las implicaciones y consecuencias que pudieran tener para el sistema político, tanto la negativa del INE como la resolución que en su caso emita el Tribunal Electoral, son muchas y de todo tipo. También hay que considerar posible el regreso de la exfamilia presidencial a su antiguo partido. En cuanto a beneficios y perjuicios de la negativa de registro todo es relativo. Lo es a mediano y a largo plazo. De inicio, los perjudicados somos muchos; los beneficiados son pocos y en ello hay mucho de apariencia. Al final de cuentas pudiéramos perder todos. ¿A quiénes beneficia la negativa del INE? A primera vista los beneficiarios son el actual presidente de la República y Morena. Él lo festejó; tomó la resolución como un triunfo para su causa y como un castigo, casi divino, a Felipe Calderón por pecados que cometió en un pasado no muy lejano. Morena, como partido político, también se considera beneficiario. Un competidor menos, como organización y como pareja. Se habla de que los contribuyentes también somos beneficiarios: “Se ahorrará una lanota”.

¿A quiénes perjudica la negativa del INE?

La negativa, en principio, perjudica directamente a Felipe Calderón y a su esposa, Margarita Zavala. Es una verdad a medias. Lo sería si ellos no tuvieron otras opciones, como cuestionar esa resolución, como ya lo han hecho. La otra opción, de ser adversa la resolución del Tribunal Electoral, es aceptar la invitación que los dirigentes del PAN les han hecho para que regresen. Bien vistas las cosas, la negativa del INE, por donde se le vea, beneficia a la pareja. Si gana la impugnación, a corto plazo saldrá beneficiada por la publicidad gratis que su caso recibió. Su partido, sin gastar, tiene y tendrá presencia a nivel nacional. A largo plazo, si se otorga el registro a México Libre, la determinación beneficiaría a AMLO y a Morena: en las elecciones venideras enfrentarían a una derecha dividida, con candidatos sosteniendo programas políticos parecidos. Si la resolución del Tribunal Electoral es adversa a México Libre, el regreso de Calderón, Zavala y de algunos de sus partidarios al Partido Acción Nacional sería victoriosa. Estarían en posibilidad de imponer condiciones y, si la pareja negocia bien su retorno, los panistas, líderes y miembros, con tal de que regresen y de que no insistan en manejarse de manera independiente, estarán anuentes a entregarles lo que pidan, incluso prometerles considerar la posibilidad de darles la candidatura a la presidencia para 2024. Prometer no empobrece. En su momento “no les faltarán razones para no cumplir sus promesas”. A largo plazo la negativa perjudica a Morena y a su líder. Las razones son obvias. Si la pareja Calderón/Zavala regresa a su antiguo partido, aquellos tendrán que enfrentar a una derecha unida y fortalecida. En el mejor de los casos existe el riesgo real de que los panistas, en las elecciones próximas se conviertan en una numerosa segunda fuerza y lo sean de manera intransigente. Acción Nacional, unido a otros partidos cuyos líderes están resentidos con AMLO y Morena, podrían impedirles realizar su programa político y económico; en una de esas y hasta los pueden llevar al fracaso como gobierno. Por la negativa del INE, para el caso de que el Tribunal Electoral ratifique la determinación del 4 de septiembre, en un panorama de realpolitik, a la corta y a la larga, los perdedores serán AMLO y Morena. A ellos les convenía una derecha dividida; les perjudica que en las próximas contiendas electorales se presenten unidos. La resolución también perjudicó al propio INE. Perdió credibilidad ante una parte de la ciudadanía. En casos similares o más cuestionables ha concedido el registro. El PRI, como partido, como los dinosaurios, está en vías de extinción; el PRD y la menudencia de partiditos políticos están luchando más por conservar su registro que por ganar la Presidencia de la República. Si el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación niega el registro a México Libre, y sus promotores regresan a Acción Nacional, en México, de hecho, habría bipartidismo. La pareja Calderón/Zavala es eminentemente política; los dos nacieron para hacer política y de derecha. Ese es su ADN. Ni el INE ni el Tribunal Electoral los van a detener. El regreso al PAN de los disidentes, junto con muchos de los que se afiliaron a México Libre, implicará el desplazamiento de la camarilla que actualmente usufructúa la franquicia y llevaría a una redefinición de su programa político. Éste, necesariamente, va a estar encaminado a radicalizar su conservadurismo, lo que no necesariamente lo beneficiará. Algo indica que esa ideología, si bien era aceptable hace 70 años, cuando el partido fue fundado, ya no responde a las actuales circunstancias políticas. Los reductos del conservadurismo: Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí y Aguascalientes, han dejado de serlo. El PAN perdió Jalisco, nunca ha tenido San Luis Potosí, Nuevo León se maneja de manera independiente, Guanajuato no es modelo de seguridad y Aguascalientes no cuenta políticamente a escala nacional. Querétaro pudiera caer en manos de Morena. Bien examinadas las cosas políticas, todo apunta a que a mediano plazo la pareja Calderón/Zavala resultará ser la ganona. A largo plazo las cosas se presentan negras para ella. Como dicen los videntes o “adivinadores”: veo que los astros se están alineando de manera favorable para Javier Corral. Él es el enemigo a vencer estando dentro o fuera del PAN. Los miembros de este partido, cuando tengan que optar, tendrán muchas razones para inclinarse a favor de aquel que nunca los abandonó. Los partidarios de la pareja no van a contar mucho para inclinar la elección a favor de Margarita. En principio no todos ellos pertenecieron a ese partido y no es seguro que regresarán con ellos. A los que lo hagan, por más que quieran, no les alcanzará la cuerda para llevarla a la candidatura para la Presidencia de la República. A ella no le interesa nada que no sea ese cargo. Ahí estará su pierde. Pudieran ofrecerle como premio de consolación: ser candidata a jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Corral, al mostrarse insumiso, al oponerse a muchas determinaciones equivocadas de su partido, al encabezar al grupo de gobernadores y al haber recibido el regalazo de la aprehensión del exgobernador Duarte, demostró que es fiel a su partido, tiene programa y, sobre todo, suerte; creció dentro de las filas de su organización y se consolidó como el futuro candidato de Acción Nacional. De la oposición él pudiera ser el único que le quite el sueño a AMLO, a Marcelo, a Claudia y a los morenos. El resto es, como decía Rubén Figueroa, “caballada flaca”. Margarita sería una opción a considerar si AMLO, en 2023, se inclina por Claudia. Está difícil. Marcelo ha demostrado ser confiable ciento por ciento; que donde lo pongan rinde buenas cuentas. En las próximas elecciones estarán de por medio personas y no ideologías; no hay programas políticos, nadie los tiene. Para Morena ya no lo son el combate a la corrupción, a la delincuencia, el militarismo, el desempleo, la adjudicación directa de las grandes obras, el despilfarro, los sueldos excesivos, los gastos superfluos en las dependencias públicas. Los excesos observados en la actual administración pública federal son muchos; las carnes finas halladas en la despensa de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos prueban que nada cambió. El presidente de la República de nueva cuenta reaccionó y pensó con las vísceras. Se alegró por la resolución del INE. Hizo mal: no respetó la investidura. Le faltó grandeza. No pudo ni puede controlar su lengua. Ahora, como le convino, estuvo de acuerdo por el Instituto. Lo malo se desprecia, no se imita. De ser favorable el resultado de la ilegal consulta a la que convocó, AMLO amenaza con proceder penalmente contra Felipe Calderón y otros. En política todo se vale, pero denota pequeñez utilizar la fuerza del Estado y el crédito de las instituciones públicas para saciar la sed de venganza, para cobrar viejos agravios. Invoco un incidente histórico y ejemplar: Tiberio, que además de perverso fue un tirano, un gobernante casi absoluto, que no era cristiano, que no traía consigo una imagen del Sagrado Corazón y que, por lo mismo, no estaba obligado a perdonar, distinguió entre ofensas al Estado y agravios a su persona. Respecto del legado Pisón, que se había saltado los límites de su deber, faltado a la subordinación a su general y que lo había ofendido, se limitó a decir: “...Lo odiaré y lo alejaré de mi casa, pero no vengaré con la fuerza del príncipe mis enemistades privadas...” (Tácito, Anales, libro III, 12, 2).