Libertad de expresión

Marcela Saeb, el costo de preguntar

El mundo se le vino encima a Marcela Saeb Lima porque preguntó lo que no debía preguntar en la Academia Nacional de Medicina al subsecretario Hugo López-Gatell.
martes, 9 de marzo de 2021 · 15:06

Marcela Saeb Lima es la mejor dermopatóloga con la que cuenta México y hoy ha dejado su invisibilidad mediática por atreverse a preguntar, a ejercer su libertad de expresión en un caso que pareciera tomado de las peores épocas del país. Este hecho me agravia en lo personal. Explico por qué.

Primero. Conocí a Marcela Saeb en una reunión social familiar hace algunos años, me fue presentada como una importante médica, egresada de la Universidad de Harvard. Durante el evento me platicó que trabaja tanto en el sector público, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y en el privado, el Centro Médico ABC donde atendía su consulta privada. En esa época tenía una afección que entraba dentro de su ámbito de especialidad y había ido a varios de los “mejores especialistas” en México y en Estados Unidos sin mayores resultados, hasta que me di por vencido y resignado. Meses después decidí consultarla, me hizo el diagnóstico, me dio el tratamiento y me dijo “en una semana háblame para ver cómo vas”. No podía creer que por fin esa molesta enfermedad había sido derrotada y, como es natural, quedé muy agradecido e impresionado por las prendas profesionales de la Dra. Saeb Lima. A partir de ahí trató a mi familia, a amigos y me refirió con otros médicos cuando hubo necesidad, todos y cada uno de ellos de primera. Supe después que tenía una alta autoridad moral en su gremio que no fue, por supuesto, digno de sorpresa.

Segundo. El mundo se le vino encima a doña Marcela porque preguntó lo que ¡no debía preguntar! en la Academia Nacional de Medicina, la principal organización médica de la que derivan los consejos de certificación de las especialidades médicas que deben sujetarse los médicos especialistas cada año siempre y cuando presten sus servicios en hospitales. La gran falta de Marcela fue preguntar por qué no se había incluido a la planta médica del Centro Médico ABC al sistema de vacunación Covid 19, al subsecretario Hugo López Gatell, quien asistía como invitado para informar del estado que guardaba el programa de vacunación Covid19 en el país. Esas reuniones son habitualmente cerradas porque se exponen casos de cuerpos y se violaría el Derecho a la Protección de Datos Personales. No fue el caso en esta sesión y fue abierta. Diversos comentarios fueron hechos en las redes sociales. En este contexto, la especialista quedó como bola de ping pong entre medios. La Dra. Saeb es una excelente médica, pero no es política ni tiene agenda alguna que no sea la investigación y la práctica médica. Y sacó a flote su capacidad de resiliencia. Además, incurre en una práctica que debía ser ética, pero en este país no lo es: piensa, dice y hace, no tiene filtros de pensamiento como aconseja la sobrevivencia política. Octavio Paz dibuja este fenómeno en un clásico El laberinto de la soledad, en su capítulo titulado “máscaras mexicanas”. Se dijo insidiosamente que la pregunta de la Dra. Saeb estaba motivada porque quería que la vacunaran, ignorando que ya la tenía porque es parte del cuerpo médico del Instituto Nacional de Nutrición.

Tercero. Es de explorado derecho la importancia de ejercer la libertad de expresión sin temores de ningún tipo. Son partes de las diferencias de percepción y de criterios en una sociedad que tiene prácticas democráticas. Bien ha señalado la Corte Interamericana de Derechos Humanos que: “En iguales términos a los indicados por la Corte Interamericana, la Corte Europea de Derechos Humanos se ha manifestado sobre la importancia que reviste en la sociedad democrática la libertad de expresión, al señalar que […] la libertad de expresión constituye uno de los pilares esenciales de una sociedad democrática y una condición fundamental para su progreso y para el desarrollo personal de cada individuo. Dicha libertad no sólo debe garantizarse en lo que respecta a la difusión de información o ideas que son recibidas favorablemente o consideradas como inofensivas o indiferentes, sino también en lo que toca a las que ofenden, resultan ingratas o perturban al Estado o a cualquier sector de la población. Tales son las demandas del pluralismo, la tolerancia y el espíritu de apertura, sin las cuales no existe una sociedad democrática. […] Esto significa que […] toda formalidad, condición, restricción o sanción impuesta en la materia debe ser proporcionada al fin legítimo que se persigue”. (https://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_107_esp.pdf p. 67) Es lógico que, si se protege el discurso crítico u ofensivo, con mayor razón resulta con el discurso que sólo se atreve a inquirir. El que puede lo más puede lo menos.

Cuarto. Como estrategia de desprestigio contra la Dra. Saeb, se hizo una búsqueda de sus más de 180 mil tuits para identificar 10 en donde ejerce crítica aislada a la 4T que, en todo caso, este discurso estaría amparado en el manto de protección del artículo 6º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y por lo dispuesto por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que a la letra dice: “La libertad de expresión y el derecho de acceso a la información, reconocidos por el artículo 6o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se han potencializado gracias a las oportunidades de fácil acceso, expansión e inmediatez que el internet y las redes sociales brindan. No obstante, debe reconocerse también la posible comisión de abusos dentro de esos medios virtuales que se ven agravados por las mismas razones. Por tanto, las interacciones dentro de la comunidad digital no pueden ser ajenas a los límites y estándares de protección de los derechos fundamentales. En el caso de las redes sociales, existe la posibilidad de encontrar comportamientos abusivos derivados de su propia naturaleza, como son la comunicación bilateral y el intercambio de mensajes, opiniones y publicaciones entre los usuarios, razón por la cual el receptor de estos contenidos puede estar expuesto a amenazas, injurias, calumnias, coacciones o incitaciones a la violencia, que pueden ir dirigidas tanto al titular de la cuenta como a otros usuarios que interactúen en ella.” (Amparo en revisión 1005/2018. Miguel Ángel León Carmona. 20 de marzo de 2019).

Quinto. Tengo la total certeza de que este discurso agraviante en perjuicio de la Dra. Saeb no tiene absolutamente nada que ver con instrucción alguna del presidente Andrés Manuel López Obrador, pero sí creo que puede sugerir que estas acciones cesen por los efectos disuasivos e inhibitorios que estas campañas lastiman el derecho a la libertad de expresión y el derecho a saber en perjuicio de todos, justo ahora que, paradójicamente, se está celebrando el Año Internacional de la Mujer, que hoy está sometida a una estulta agresión por atreverse a diferir. Así no, señor presidente.

@evillanuevamx

ernestovillanueva@hushmail.com

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