Análisis

Hace medio siglo

El 9 de mayo de 1971 un puñado de feministas se manifestó en el Monumento a la Madre. Este año Feminismo Crítico, grupo multidisciplinario e intergeneracional de activistas, académicas e integrantes de diversos tipos de organizaciones, se propuso hacer una conmemoración de lo ocurrido hace 50 años.
viernes, 14 de mayo de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El domingo 9 de mayo de 1971 un puñado de feministas se manifestó en el Monumento a la Madre con pancartas, globos y volantes. Era la primera vez que, después de la masacre de Tlatelolco, un grupo político hacía un mitin público. Con el nombre de Mujeres en Acción Solidaria, esas feministas hicieron una crítica a la celebración del Día de la Madre: durante 364 días del año las madres trabajan sin reconocimiento y una vez al año se las llena de elogios y regalos. Hay que descargarlas del trabajo de cuidados con una repartición distinta y con políticas públicas.

En el acto ocurrió algo chusco: de un camión de turismo “panorámico” bajaron a llevar una ofrenda de flores las misses de los estados que competían para ser Miss México. El Canal 2 cubrió el acto y en el programa 24 horas de Zabludovsky aparecieron mezcladas las misses en minifalda y las feministas con sus pancartas.

Este año Feminismo Crítico, un grupo multidisciplinario e intergeneracional de activistas, académicas e integrantes de diversos tipos de organizaciones, se propuso hacer una conmemoración de lo ocurrido hace 50 años. Este grupo, que nació en 2014 con la finalidad de (re)pensar y discutir colectivamente obras y acciones feministas de autorxs de distintas latitudes a la luz de las propias experiencias y vicisitudes, organizó un acto para celebrarse, también el domingo 9 de mayo, en el Monumento a la Madre.

Era emocionante hacerlo en el mismo lugar y el mismo día que se había llevado a cabo el primer mitin feminista en 1971. Sin embargo, la tragedia ocurrida con el Metro las decidió a posponer ese acto, que tenía por título “La agenda de cuidados en el feminismo: 50 años de activismo”.

La idea era reunir en público a Marta Acevedo, una de las feministas que hace 50 años organizó el mitin, con mujeres de distintas organizaciones (la Asamblea Nacional Política de Mujeres Indígenas, la Red de Juventudes Trans en México, YoCuido, Girls not Brides, Laboratorio Nacional Diversidades UNAM y Feminismo Crítico) y que hablaran acerca de en qué medida la carga del trabajo de cuidados o la forma en que se reparten los cuidados ha impactado sus vidas y su activismo. El acto lo cerraría la cantante Mare Advertencia Lirika, que vendría de Oaxaca a rapear.

Así, medio siglo después de ese primer mitin que reivindicó que “la maternidad es un trabajo”, Feminismo Crítico decidió recuperar la perspectiva histórica del trabajo de cuidados y vincularla con la agenda actual de los cuidados. Para ello, un paso era que este grupo diverso de mujeres hablara de cómo cuidan y de cómo el trabajo de cuidado se relaciona con su activismo actual.

Las coordinadoras de Feminismo Crítico escribieron un brevísimo texto de presentación, del cual reproduzco un párrafo:

“Partimos desde la pregunta, la sospecha y el anhelo a indagar y cuestionar los sentidos comunes establecidos, tanto por fuera como dentro de los feminismos, y apostamos por una lectura política de los fenómenos desde posturas antiesencialistas y antipunitivas. Nos proponemos vivir un feminismo comprometido, solidario y que vaya a la raíz de las cuestiones, o sea, verdaderamente radical. En especial deseamos avanzar en el diálogo y la reflexión con otras tendencias feministas, desde la esperanza de construir articulaciones puntuales que permitan acercarnos al cambio que anhelamos, y que se resume en el objetivo de que todxs podamos vivir vidas menos precarias, así como que logremos desechar la cuota de malestar sobrante que con frecuencia nos impide transformar nuestras relaciones.”

Aunque el diálogo feminista interseccional, con diversos colectivos y generaciones, está siempre impregnado de tensiones, aun así, el espacio de reflexión conjunto permite generar avances. Feminismo Crítico retoma el tema de los cuidados como un tema fundamental en la agenda feminista, pues la forma en que los cuidados recaen mayoritariamente sobre las mujeres es una base de las desigualdades entre hombres y mujeres. ¿Qué estrategias y acciones deben impulsar los diversos feminismos en relación con este tema crucial? El acto programado pretendía posicionar la urgencia que tiene impulsar la corresponsabilidad de los cuidados, no sólo entre las mujeres y los hombres, sino también con el Estado. Y también deseaba conocer cómo otras feministas, con distintas condiciones étnicas, de clase e identitarias, reflexionan acerca del trabajo de cuidados. Desde el reconocimiento de las grandes y profundas desigualdades sociales que existen en nuestro país, ¿cómo definir y diseñar una propuesta feminista dirigida a abordar las imprescindibles necesidades de ser cuidadas que tienen las criaturas pequeñas, y las personas ancianas, enfermas o con alguna discapacidad?

El acto que se pospuso se pensó como una celebración y un pequeño detonador para impulsar una imprescindible discusión. Habrá que esperar hasta después de las elecciones para que Feminismo Crítico lo pueda llevar a cabo en el Monumento a la Madre, y acompañado de algunas mesas redondas. Es indispensable visibilizar mucho más el trabajo de cuidado y exigir medidas sociales para su realización, pues esa antigua demanda feminista se inscribe en la lucha por una sociedad más justa para todxs.

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