UNESCO y la precariedad del trabajo cultural

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con el propósito de apoyar los derechos sociales y económicos de los artistas -que contemplan un pago justo por su quehacer y la defensa de sus derechos autorales-, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) abrió una consulta mundial sobre las condiciones en las cuales desarrollan su trabajo creativo. Hace casi 38 años, durante la 21ª Conferencia General de la institución, realizada del 23 de septiembre al 28 de octubre de 1980 en Belgrado, Yugoslavia, se emitió una recomendación relativa a la condición de los artistas. En ella se establecieron algunos criterios, entre ellos, el que los gobiernos miembros del organismo internacional deben, además de garantizar la libertad de creación, contribuir a crear y mantener las condiciones materiales que la faciliten. Se destaca que los artistas, en tanto contribuyentes con su trabajo al desarrollo de la sociedad, deben tener igualdad de condiciones respecto a los demás ciudadanos, así como derecho a gozar de la seguridad social. Por ello, se aclara que tiene derecho, si así lo desea, “a ser considerado como un trabajador cultural y a gozar en consecuencia de todas las ventajas jurídicas, sociales y económicas correspondientes a esa condición de trabajador, teniendo en cuenta las particularidades que entrañe su condición de artista”. Mediante un comunicado emitido la semana pasada, la UNESCO dio a conocer que el Informe Mundial 2018 Re/Pensar las políticas culturales, arroja como resultado que la condición social de los artistas sigue siendo precaria, y su acceso a la seguridad social, las pensiones y otras prestaciones sociales, es escaso. De ahí que haya decidido lanzar esta consulta, que estará abierta hasta el 23 de noviembre de 2018. Dice: “La consulta llega en un momento crítico en que artistas y creadores de todo el mundo han reiterado su llamamiento a unos derechos reforzados, una remuneración más justa, una reforma de los derechos de autor y una legislación para que permita a los creadores recibir un trato más justo por parte de las empresas mundiales, especialmente de aquellas que ofrecen plataformas al contenido generado por los usuarios”. Y aunque no menciona a qué empresas mundiales se refiere, es sabido que transnacionales como Google, Amazon, Netflix, Microsoft, Facebook, Apple y Spotify dominan el mercado del consumo cultural y no siempre se hace respetar el derecho de los autores. En el Senado de la República se llevó a cabo hace unas tres semanas el IV Foro La Creatividad en la Sociedad del Conocimiento, que tuvo como eje temático los derechos autorales, con miras a reforzar su garantía, amenazada por tratados de libre comercio. Lo cual es contrario a la recomendación de 1980 y el Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y artísticas. Compromisos de campaña Durante las pasadas campañas electorales, los representantes en materia cultural de los tres candidatos a la Presidencia (incluida la ya nombrada secretaría de Cultura para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Alejandra Frausto) se comprometieron públicamente a reconocer los derechos de los trabajadores del sector cultural, tan vilipendiado en los últimos años (al punto de que hasta el pago de sus salarios y prestaciones como el aguinaldo ha sido retrasado por meses), como el de los artistas e investigadores independientes. Y se habló de la necesidad de establecer mecanismos para que gocen de seguridad social. Ya en abril de 2013, la entonces senadora María Rojo presentó una iniciativa de Ley del Seguro Social que contemplaba a artistas, creadores y promotores culturales, pero el proyecto se quedó en el cajón, ante la urgencia de los legisladores de apoyar y sacar las llamadas reformas estructurales. Sin embargo, por la simple recomendación de la UNESCO de 1980, México ya está comprometido a mejorar las condiciones de trabajo, seguridad social, y crear las disposiciones fiscales de los artistas, asalariados o no. Y además, dice el documento, garantizar su derecho a defender colectivamente sus intereses comunes, esto es, a constituir organizaciones sindicales o profesionales. El organismo dependiente de la ONU considera que los resultados que arroje la encuesta, “tan esperada por artistas y profesionales de la cultura, servirán para informar a los responsables políticos y enviar un mensaje alentador a la comunidad global, que permita a las futuras generaciones de creadores ganarse la vida con su trabajo”. Los interesados en participar en la consulta encontrarán el cuestionario en las ligas https://es.unesco.org/creativity/2018-survey-1980-recommendation y status.artist@unesco.org.

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