Las nuevas cadenas de TV, para los amigos

martes, 2 de diciembre de 2014

Ocho grupos empresariales participaron en la competencia por manejar a partir del próximo año dos cadenas de televisión digital terrestre. Algunos de ellos le resultaban incómodos al sistema, otros tenían impedimentos legales y unos más se vieron obligados a recular a raíz del escándalo de la Casa Blanca de las Lomas. Quedan en la carrera sólo tres grandes empresarios que comparten una característica: su incondicional acatamiento a la visión oficial de la realidad.

De los ocho grupos que se apuntaron para la licitación de las dos cadenas de televisión digital terrestre, sólo tres de origen radiofónico y clara alineación oficialista pagaron la “garantía de seriedad” para participar en la pugna final, cuyo desenlace se dará a conocer en marzo de 2015: Grupo Imagen, de Olegario Vázquez Raña; Grupo Tepeyac, de Mario Vázquez Raña; y Grupo Radio Centro, de Francisco Aguirre.

Los tres de origen radiofónico, los tres claramente alineados a la visión oficialista de la realidad y ninguno de los cuales será una amenaza para la amplia concentración que representa Grupo Televisa, que tiene más de 60% de las frecuencias y 70% del mercado publicitario de televisión abierta con un valor de 36 mil millones de pesos anuales, coincidieron los especialistas Ramiro Tovar y Jorge F. Negrete, consultados por Proceso.

“Los postores garantizan una visión oficialista. Ninguno se caracteriza por una postura crítica al gobierno en turno”, advierte Negrete, director de Mediatelecom, y considera que al menos Grupo Mac, de Luis Maccise, y Grupo Lauman, de Manuel Arroyo, “se retiraron por razones políticas” pues “a ambos se les vincula directamente con el Ejecutivo federal”.

Para distintos especialistas su retiro fue consecuencia del escándalo de la licitación del tren de alta velocidad México-Querétaro, que debió cancelarse ante el conflicto de interés entre Grupo Higa, de Juan Armando Hinojosa Cantú, y el grupo de poder mexiquense. Al menos el Grupo Mac –propietario de Radio Capital, de decenas de medios impresos y que recientemente adquirió Reporte Índigo y 70% de Efekto TV– tiene una larga relación como contratista del gobierno del Estado de México y su propietario, de compadrazgo con el presidente Enrique Peña Nieto.

Para Tovar los tres postores finalistas no constituyen “el universo deseable” porque desde el principio las autoridades “protegieron la licitación, pusieron barreras de entrada y eliminaron una competencia creíble y efectiva” frente a Grupo Televisa. De entrada ni América Móvil, de Carlos Slim, ni Grupo MVS, de Joaquín Vargas, participaron en la licitación ni tampoco ningún grupo de otro país, dado el candado constitucional que limita a 49% la inversión extranjera en radiodifusión.

Más importante aún, advierte Tovar: “Ante la presión de legisladores identificados con los interese de Televisa y el litigio de un amparo que interpuso la empresa de Azcárraga Jean ante los tribunales especializados para que no lo declaren agente económico preponderante, los otros inversionistas consideraron que no estaba en firme la posibilidad de compartir la infraestructura de Televisa y eso elevaba los gastos de inversión”.

En la 56 Semana de la Radio y Televisión organizada por la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, el radiodifusor Francisco Aguirre afirmó que esperaba utilizar la infraestructura de Televisa para llevar sus señales y se quejó: “No es justo que tengamos un pago realizado por un mercado que todavía no existe”.

Aguirre se refirió a que aún no se ha completado el proceso de generalización de la tecnología digital terrestre, ya que el “apagón analógico” concluirá en diciembre de 2015 y menos de 30% de los telehogares mexicanos tiene acceso a esa tecnología.

Protección a Televisa

En vísperas de que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) diera a conocer el jueves 20 el nombre de los tres finalistas en la licitación, a los tribunales especializados llegaron sendos litigios de amparo de Grupo Televisa contra la declaración de “agente económico preponderante”.

El objetivo de los abogados es prolongar este litigio, pues de estar en firme la declaratoria, el IFT debe obligar a la empresa de Azcárraga a compartir su infraestructura con los posibles nuevos competidores en televisión.

A la par de esta estrategia de los abogados de Televisa, la Comisión de Comunicaciones, encabezada por el senador panista Javier Lozano, alineado a los intereses del consorcio televisivo, envió el miércoles 19 un oficio a Gabriel Contreras Saldívar, presidente del IFT, para presionar al órgano regulador en materia de consulta pública sobre los agentes económicos preponderantes en telecomunicaciones (léase América Móvil, de Carlos Slim) y de radiodifusión (Grupo Televisa). Sólo mencionaron el primer caso y le reprocharon al IFT que no hubiera sometido este plan de desincorporación de activos de América Móvil a consulta pública.

El documento del Senado –que no fue discutido con los integrantes de toda la comisión– le recordó a los comisionados del IFT que su autonomía “no significa de alguna manera que este órgano pueda conducirse al margen de la ley”.

Para Tovar estos dos antecedentes explican por qué de los ocho grupos interesados en participar en la licitación de las dos cadenas de televisión sólo quedaron tres finalistas.

En entrevista con Proceso el consultor y profesor del Instituto Tecnológico Autónomo de México considera que los tres grupos finalistas coinciden en lo siguiente: “Tienen una fuerte presencia en radio, ya sea través de estaciones propias o afiliadas. La radio se comercializa y genera contenidos de manera semejante a la televisión. Tienen mayor infraestructura propia existente, sobre todo en materia de despliegue de torres de transmisión y de potencia. Ya tienen una cobertura probada que puede ser utilizada para la televisión abierta digital.

“Las torres de transmisión valen por su ubicación y por los derechos de uso de suelo. Estos tres grupos tienen la infraestructura suficiente en esta materia, los otros no. Esto nos lleva inexorablemente a otro punto: una de las torres debe ser para radio y otra para televisión. Cuando se deben duplicar la ubicación y distribución de éstas, los mejores lugares ya están ocupados. Y si no está en firme la obligación de Televisa de compartir su infraestructura, los otros postores optaron por salirse ya que su inversión no iba a estar segura”, explica.

–¿La licitación de las dos televisoras se diseñó a modo del agente preponderante que es Televisa? –se le cuestiona.

–Hay varias otras medidas que así lo indican. En primer lugar el IFT no permitió que Grupo MVS, con experiencia probada en hacer televisión, pudiera cambiar a la figura de concesión única y dar servicios de televisión abierta. Eliminaron a un verdadero rival. En segundo lugar, el tope de inversión extranjera de 49% en radiodifusión desincentiva a grupos mediáticos foráneos. En tercer lugar, la incertidumbre sobre la condición de preponderancia de Grupo Televisa.

“Supongamos que el 19 marzo de 2015 –cuando debe emitir su fallo el IFT– no resuelven los tribunales especializados, Televisa no está obligado a compartir su infraestructura.

“Por el sólo calendario que alienta el factor de incertidumbre para proteger los intereses de Televisa, por la disminución de rivales de peso y por las presiones legislativas, podemos concluir que es una licitación a modo del agente preponderante”, explica Tovar.

Para el especialista, el escenario ideal hubiera sido tener competidores como MVS, el propio Aguirre, América Móvil y algún consorcio extranjero. “Entre ellos sí hubiera sido una competencia creíble y efectiva. Los comisionados del IFT protegieron la licitación y pusieron barreras de entrada”, concluyó.

Los Vázquez Raña

Empresarios al servicio del presidente en turno, contratistas de gobiernos y especializados en desplegar medios impresos, electrónicos y digitales que privilegian la cobertura de sus intereses, los hermanos Mario y Olegario Vázquez Raña tienen un largo historial de expansión de sus grupos al cobijo de los favores gubernamentales.

Estudios Tepeyac es una filial de Organización Editorial Mexicana (OEM), de Mario Vázquez Raña, propietario de una agencia de noticias, 70 periódicos de la cadena de El Sol, La Prensa y el deportivo Esto! Además posee 24 estaciones de radio que forman el grupo ABC.

Fue en las páginas de El Sol de Toluca donde Peña Nieto formalizó su interés por ser candidato a la Presidencia. La cobertura de sus estaciones de radio, sus 44 sitios de internet y sus periódicos siempre ha sido ampliamente favorable al exgobernador mexiquense, a tal grado que en mayo de 2012, tras el episodio de la Universidad Iberoamericana en la campaña presidencial, los alumnos documentaron la manipulación informativa con páginas de diarios de la Organización Editorial Mexicana.

El gran impulso empresarial y mediático de Mario Vázquez Raña vino en el sexenio de Luis Echeverría, presidente que orquestó el golpe a Excélsior, rotativo dirigido entonces por Julio Scherer García. El Sol de México se convirtió en un medio al servicio del presidente en turno, especialmente durante los sexenios priistas.

Amo y señor del Comité Olímpico Mexicano de 1974 a 2001, Vázquez Raña siempre tuvo una buena relación con Grupo Televisa. Desde 1975 y hasta 2016 presidirá la Organización Deportiva Panamericana y fue miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) de 2000 a 2012.

Varios especialistas desestimaron a Mario Vázquez Raña por su falta de incursión en la televisión restringida y su añeja rivalidad con su hermano Olegario. De hecho ninguno de los dos tienen comunicación desde hace años e incluso el propietario de Nuevo Excélsior adquirió Grupo Imagen para frenar el avance del dueño de la OEM en el sexenio de Vicente Fox.

Sin embargo otros observadores consultados no desestimaron la posibilidad de que ambos Vázquez Raña puedan repartirse las 246 frecuencias que forman las dos cadenas televisivas a escala nacional (123 por cada una de las cadenas).

Olegario Vázquez Raña creó un emporio a partir de su buena relación con Vicente Fox y su esposa Marta Sahagún. El hijo del empresario, Olegario Vázquez Aldir, actual director general del Grupo Imagen, ha consolidado una expansión que incluye el equipo de futbol Gallos Blancos, que le compró a Amado Yáñez (Oceanografía), y su participación en la multimillonaria licitación del tren México-Querétaro, recién cancelada, a través de Prodemex, el brazo constructor de la familia.

Grupo Empresarial Ángeles (GEA) se especializó en negocios del ramo hospitalario (más de 14 hospitales privados que van del Ángeles al Mocel), hotelero (Hoteles Camino Real y Real Inn con más de 4 mil cuartos), servicios financieros como Grupo Multiva y hasta los 20 permisos para operar centros de apuesta que Santiago Creel, entonces titular de la Secretaría de Gobernación, le autorizó en 2006.

A partir de 2003, en pleno sexenio foxista, GEA inició su expansión mediática. En junio de ese año adquirió por 50 millones de dólares la mayoría de acciones de Grupo Imagen, que eran propiedad de José Luis Fernández y el empresario regiomontano Alfonso Romo. En menos de doce meses se hizo propietario de 20 radiodifusoras y la señal de canal 12 de Durango (XHND-TV). Y en dos años ya era propietario o socio de 71 estaciones propias o afiliadas, a través de la compra o “cesión de derechos” de estaciones de las entidades.

A principios de 2006, con el claro favor gubernamental, Olegario Vázquez Raña adquirió en 585 millones de pesos el periódico Excélsior en medio de una aguda crisis laboral por salarios caídos y jubilaciones no pagadas a los integrantes de la cooperativa. Su gran salto fue adquirir en 126 millones de dólares la señal de Canal 28 (XHRAE-TV) que durante años estuvo subutilizada por la familia Aréchiga.

Vázquez Raña creó Cadena Tres con señal de televisión abierta en la zona metropolitana a partir de 2007 y que se sintoniza a través de los canales de televisión restringida.

A partir de la plataforma de Excélsior creó este año ExcélsiorTV, un canal de noticias que compite con MilenioTV y está integrada a una extensa plataforma de páginas web.

El especialista Gabriel Sosa Plata, en su libro Innovaciones tecnológicas de la radio en México identificó a los de los dos Vázquez Raña como los grupos privados que más se expandieron en el sexenio foxista, al igual que el grupo Radio Capital, de la familia Maccise, uno de los ocho postores originales de las dos cadenas de televisión.

Al hablar de la expansión tanto de Mario como de Olegario Vázquez Raña, Sosa Plata afirmó que “como otros empresarios de la radio, llevan a cabo estrategias de crecimiento de sus emisoras para atraer la atención de los partidos políticos y beneficiarse así de cuantiosos recursos destinados durante las precampañas y las campañas políticas”.

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