La megabiblioteca: de la fiesta a la resaca

miércoles, 10 de diciembre de 2008
La presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) del sexenio foxista, Sari Bermúdez, insistía al justificar la biblioteca Vasconcelos en que un día sería orgullo de los mexicanos Siete años después de anunciado el proyecto, tras una fallida puesta en marcha y un obligado cierre para intentar subsanar sus deficiencias, se reabrió el pasado lunes 1 de diciembre con más pena que gloria La ausencia del actual presidente del Conaculta, Sergio Vela, la falta del listón y de los discursos inaugurales contrastaron con la ceremonia en la cual el entonces presidente Vicente Fox abrió con bombo y platillo el recinto construido en terrenos de la estación ferroviaria de Buenavista, el 16 de mayo de 2006, en medio de las prisas políticas y electorales Y desde luego con aquella ceremonia del 23 de agosto de 2001 en la cual, durante la presentación del Programa Nacional de Cultura 2001-2006, una buena parte de la comunidad artística e intelectual del país abarrotó la biblioteca de México José Vasconcelos en la Ciudadela y aplaudió sin recelos el discurso en el que el escritor Carlos Fuentes respaldó la construcción de la ahora llamada popularmente megabiblioteca: "México, país de inmenso acervo bibliográfico, requiere y merece una gran biblioteca nacional comparable a las de Francia, la Gran Bretaña y los Estados Unidos Como en éstas, los requisitos de la nuestra serán organización, acceso, puntualidad, técnicas modernas y antiguas sabidurías Todo ello deberá atraer hacia la biblioteca mexicana las colecciones privadas, que hasta ahora por falta de interés o de confianza han emigrado al extranjero" Los cuestionamientos al proyecto iniciaron desde el siguiente día Y hasta hoy los "requisitos" enumerados por Fuentes no acaban de cumplirse y sólo una parte de su "colección privada" habita ahora el recinto, donada por él mismo Se advirtió desde el inicio que acabaría siendo un elefante blanco, se le calificó de megalómano, ostentoso y excesivamente costoso Sólo para el concurso de arquitectura, ganado por Alberto Kalach, se gastaron cerca de medio millón de dólares El exdipu-tado Inti Muñoz, integrante de la Comisión de Cultura durante la pasada legislatura, insiste en que se gastaron en la construcción 2 mil millones de pesos, y se habla de que requerirá entre 25 y 30 millones de pesos anuales para su mantenimiento Muchas más páginas que días ha estado abierta la biblioteca, se han escrito para consignar los errores o fracasos que ha sumado el megaproyecto foxista, que lleva el nombre de biblioteca Vasconcelos porque el de Biblioteca Nacional propuesto por Fuentes tuvo que ser cambiado cuando el entonces rector de la Universidad Nacional Autónoma de México salió al paso para aclararle que la Biblioteca Nacional existe desde hace décadas Fuentes, homenajeado en las últimas semanas por múltiples instituciones, incluido el gobierno calderonista, cometió un error similar hace unos días en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, al decir a los medios que José Vasconcelos merece que una biblioteca lleve su nombre Hace años que la de México en la Ciudadela lo lleva Cuando celebró la creación de "la Biblioteca Nacional Mexicana" en su discurso, ya lo tenía Algo similar le ocurrió al también escritor Fernando del Paso cuando en noviembre de 2004, al dictar una conferencia sobre los 400 años de El Quijote, dijo que el Distrito Federal y "con él toda la zona conurbada merece una biblioteca nacional, una sola, única biblioteca nacional situada en el corazón de la ciudad y la que le daría el nombre de Biblioteca Nacional José Vasconcelos" Para los críticos de la megabiblioteca, estos traspiés serán nimiedades frente al hecho ?más escandaloso? de que el proyecto ha estado sometido al escrutinio de la Auditoría Superior de la Federación por irregularidades y omisiones financieras Aunque en este terreno pocos han levantado la voz En sus declaraciones del pasado 1 de diciembre, el autor de La región más transparente dijo que esperaba "que todos los problemas se resuelvan y la biblioteca empiece a funcionar para bien de todos nosotros, los lectores", pero no pidió que se transparenten las cuentas y se sepa de una vez por todas cuánto realmente costó este edificio, para el cual se proyectaron inicialmente 800 millones de pesos Deslindes El historiador Guillermo Tovar propuso a Bermúdez que no se construyera un edificio que terminara siendo una bodega de libros, sino que se invirtiera en la digitalización de acervos que pudieran ponerse en línea al alcance de los millones de mexicanos que jamás visitarán la Vasconcelos, con lo cual México se incorporaría al tipo de iniciativas que se realizan en Estados Unidos con la World Digital Library o la Europeana de la Unión Europea Ni el presidente Fox ni Sari Bermúdez ni Jorge von Ziegler, que entonces ocupaba el cargo de director general de Bibliotecas del Conaculta y fue efímero director de la megabiblioteca en los últimos días del sexenio, prestaron oídos a la iniciativa En una entrevista con Proceso efectuada en 2003, Von Ziegler se enredó al intentar justificar el proyecto y nunca entregó las copias de los estudios, propuestas o discusiones que explicaran la necesidad de realizarlo, solicitadas por este semanario En 2006 apareció su libro La columna rota La biblioteca de México o La voluntad de construir, donde tampoco sustentó con estudios el proyecto, más bien hizo un recuento histórico de los fracasos que habían impedido cumplir con la biblioteca anhelada por José Vasconcelos La mala estrella de la Vasconcelos no cambió en la presente administración De entrada, Vela se deslindó al señalar que se trataba de un proyecto del sexenio anterior y aseguró tajante que Von Ziegler no era el responsable, aunque su firma aparece en el libro blanco, y dijo que no emprendería una "cacería de brujas" cuando la prensa le habló de la necesidad de transparentar los costos de la biblioteca Se le criticó por haber asumido esta actitud y a la vez haber designado a Ignacio Padilla como el director, pues por un lado aseguraba que el Conaculta no había recibido "oficialmente" el edificio, y por el otro Padilla cobraba su sueldo de director A la salida del escritor del crack, no se nombró a nadie más y hasta el momento el recinto no tiene director, aunque ya se deslizan nombres, entre ellos el del poeta Julio Hubbard Ya no se habla, como lo hizo Bermúdez, de que la Vasconcelos será el gran centro tecnológico y digital de la Red Nacional de Bibliotecas Y lo cierto es que menos de 40% de las 7 mil 211 bibliotecas cuentan con los recursos tecnológicos para conformar una red de conectividad Así pues, con las visibles huellas de las deficiencias que el carrereado pero costoso proyecto ha tenido desde su inicio, se reabrió la biblioteca; se ha consignado en los medios la falta de reglamento, de un manual de operación, así como irregularidades laborales Sumado a ello, no se anunciaron planes para su futuro inmediato o lejano No se ha dicho si se continuará con los originales, si será una gran biblioteca de barrio ?como la han considerado algunos críticos?, o se le dará el giro de centro cultural En su Columna Rota, Von Ziegler cita al poeta Octavio Paz para justificar que es mejor el fracaso que la falta de proyectos, pues, decía el escritor, "sin esos proyectos los pueblos no son pueblos ni la historia es historia" Pero ante los desaciertos en la Vasconcelos pesan más sus frases iniciales: "Para desquitarnos de nuestra ceguera histórica, los hombres hacemos proyectos Esos proyectos se transforman en obras que, a su vez, se convierten en ruinas () La historia de México, como la de todas las naciones, es un cementerio de proyectos" l

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