Televisa: La rebelión de los cableros

sábado, 9 de octubre de 2010

Un grupo de concesionarios de televisión por cable prepara una demanda en contra de Televisa por su estrategia de concentración del mercado y por imponer compras forzadas, tarifas elevadas y sanciones arbitrarias. Así ocurrió, por ejemplo, con las transmisiones del Mundial de Futbol de Sudáfrica, que la Productora y Comercializadora de Televisión por Cable –tentáculo de Azcárraga Jean– condicionó a capricho en prácticas expresamente prohibidas por los ordenamientos y sancionadas por la Cofeco. Pruebas de esto constan en documentos obtenidos por Proceso.

MÉXICO, D.F., 11 de octubre (Proceso).- En franca violación del ordenamiento de la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) que le prohibió las “ventas atadas” de sus señales de televisión restringida, Televisa busca controlar, a través de sus filiales de televisión por cable (Cablevisión, TVI y, especialmente, Cablemás) y de sus socios en la estrategia comercial YOO (Megacable, Grupo Hevi y Cablecom), a la Productora y Comercializadora de Televisión por Cable (PCTV), creada por cerca de 200 accionistas que se ha convertido en “un instrumento” de la compañía de Emilio Azcárraga Jean.

Esta es la queja fundamental de un nuevo grupo de concesionarios de televisión por cable, integrantes de la recién creada Asociación de Redes de Telecomunicaciones de México (ATRM), que preside José de Jesús Villaseñor Gutiérrez y tiene como vicepresidente a Salomón Padilla Duarte, así como de otros pequeños y medianos concesionarios que preparan una demanda contra Televisa por las “compras forzadas” de las señales y de eventos especiales, como la reciente Copa Mundial de Futbol “Sudáfrica 2010”, al igual que por su estrategia de concentración del mercado por medio de la PCTV.

Las prácticas monopólicas de Televisa, prohibidas por la Cofeco, están confirmadas en una serie de documentos enviados a los socios minoritarios de PCTV, en donde se les ordena como “obligatoria” la contratación de las señales de la Copa Mundial de Futbol “Sudáfrica 2010” con la tarifa de 2.31 dólares por suscriptor, bajo la amenaza de que si no realizan sus pagos correspondientes pueden ser acreedores a la rescisión de su contrato celebrado con PCTV.

Uno de estos documentos, cuya copia obtuvo Proceso, está fechado el 13 de mayo de 2010 y es una circular a todos los socios de PCTV.

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1771 de la revista Proceso, ya en circulación.