La mariguana a votación

lunes, 1 de noviembre de 2010

En California las autoridades están haciendo cuentas de fantasía. Confían en que este martes 2 la droga se legalizará en esa entidad estadunidense, lo que permitirá fumarla de manera recreativa y no sólo con fines terapéuticos. La administración californiana se frota las manos al calcular lo que recaudará vía impositiva. Pero ya hay algunos obstáculos a la vista: primero habrá un choque frontal con las leyes federales y, segundo, es probable que el mercado negro reduzca a cero la captación de gravámenes por el comercio de la yerba.

SAN DIEGO, 1 de noviembre (Proceso).- En California muchos aspiran a que la mariguana sea legalizada el martes 2 de noviembre: los adictos, porque podrán traer consigo hasta una onza (28 gramos) de la droga sin ser molestados; la policía, porque ya no tendrá que arrestar a consumidores por un delito menor –lo es la posesión para disfrute personal; el uso medicinal de la planta está permitido– y los políticos porque avizoran la solución a los problemas financieros del estado.

El Acta de Regulación, Control e Impuestos de la Mariguana (conocida como Propuesta 19) se abrió camino hasta las urnas luego de que sus impulsores reunieron más de 1 millón de firmas para que se colocara en la boleta de las elecciones intermedias que se efectuarán este martes 2.

Entre otras medidas, el acta propone que el estado regule la venta de mariguana y aplique un impuesto de 50 dólares por onza, lo que podría significar unos mil 400 millones de dólares anuales, según cálculos de los promotores de la iniciativa; sin embargo, un reporte elaborado en 2007 por el Departamento de Salud de California dice que 1 millón 950 mil californianos consumen al año 16 millones de onzas (unas 450 toneladas) de mariguana, lo que no podría generar esa cantidad de dinero.

“La propuesta busca crear una estructura regulatoria similar a la que se usa para la venta del alcohol”, dice a Proceso Eugene Davidovich, de la organización Americans for Safe Access (que pretende que la mariguana sea legal en todo el país) “La iniciativa establecería un impuesto a los adultos y prohibiría la venta a menores de 21 años”.

Algunas ciudades ya han empezado a cobrar ese impuesto. En julio de 2009 Oakland aplicó un gravamen a la llamada mariguana medicinal (la que se usa para fines terapéuticos) luego de que los votantes aprobaran el impuesto a la venta de cannabis en los dispensarios, que pagan 18 dólares por cada mil de venta.

Cultura verde

A pesar del entusiasmo generado por la Propuesta 19, hace unas semanas el apoyo a la medida empezó a caer. Una encuesta del Instituto de Políticas Públicas realizada el pasado 3 de octubre reveló que 52% de los votantes favorecían la legalización, mientras 41% la rechazaba. Pero la encuesta del 20 de octubre –del mismo instituto– arrojó que 49% de los californianos se oponía a la propuesta y sólo 44% la apoyaba.

El mayor rechazo se manifestó en la comunidad latina: en septiembre pasado, 63% de los electores hispanos apoyaba la propuesta y ahora sólo 51% está a favor.

Al margen de las encuestas la Propuesta 19 ya genera más interés que la competencia política entre la senadora Barbara Boxer y su oponente, la republicana Carly Fiorina. Incluso tiene más seguidores que las elecciones por la gubernatura estatal entre el demócrata Jerry Brown y la republicana Meg Whitman. 

La cultura de la mariguana está muy extendida en California, donde hay decenas de revistas y hasta manuales electrónicos con las más avanzadas técnicas de cultivo. La revista electrónica High Times, por ejemplo, puso a la venta el disco compacto Mariguana hidropónica para interiores y mariguana orgánica para cultivo exterior, de Jorge Cervantes, un reconocido experto en la materia.

En San Francisco, los pasados 25 y 26 de septiembre tuvo lugar la Exposición Internacional de Cannabis de California. En la publicidad de esta feria semestral los organizadores destacaban que había más de 30 mil metros cuadrados para exhibiciones de todo lo relacionado con la mariguana: plantas, semillas, herramientas, recetas, pipas, y hasta un área especial destinada al consumo médico de la planta. Los organizadores calculan que hubo más de 25 mil asistentes en los dos días de muestra.

Tan abierto es todo lo relacionado con la mariguana que hasta los empresarios han empezado a organizarse para sacar provecho. En el condado de Humboldt la empresa llamada Asociación de California está en busca de una licencia para convertirse en el primer comercializador industrial, con una red de más de mil agricultores, empacadores y distribuidores de la planta.

Los sindicatos no se quedan atrás. En marzo pasado, la agrupación sindical Unión de Trabajadores de Alimentos y Comercios (UFCW, por sus siglas en inglés) empezó a representar a las 80 personas que trabajan en Medi-Cone forjando cigarros de mariguana para uso medicinal. La fábrica, ubicada en el área de la bahía de San Francisco, es parte de una industria, la de la mariguana medicinal, que sirve a más de 200 mil californianos –quienes tienen una tarjeta que los identifica como usuarios de la planta con fines terapéuticos– y que actualmente ya genera ventas por más de mil 300 millones de dólares anuales.

Dan Rush, director de Operaciones Especiales de la Sección 5 del UFCW –que tiene 32 mil miembros en California y se especializa en la representación de trabajadores de la industria del empaque y procesamiento de alimentos–, afirma que ya han empezado a organizar a los trabajadores, incluyendo a sembradores, recolectores, empleados de invernaderos, empacadores y técnicos de laboratorio.

En entrevista con el periódico Sacramento Bee Rush indicó que su sindicato está negociando los contratos para los trabajadores de esta industria. “Desde los sembradores hasta los científicos con una escala salarial de entre 25 y 50 dólares por hora y seguro médico. Ahora sólo representamos a unos cientos de trabajadores, pero es una industria que está creciendo”.

También los Teamsters (el sindicato de transportistas) firmaron en septiembre un contrato para representar a los 40 trabajadores agrícolas de invernaderos de Marjyn Investments, empresa de Oakland que supervisa el cultivo y distribución de mariguana para los dispensarios.

Por su lado la Unión Internacional de Trabajadores de Servicios, con más de 700 mil afiliados, aunque no ha expresado su intención de representar a los trabajadores de este sector sí ha respaldado la Propuesta 19 debido a “su enorme potencial de generar recursos a través de impuestos”, dijo Mary Gutiérrez, su vocera en California en un comunicado de prensa del pasado 15 de agosto.

Jeff Jones, uno de los promotores de la Propuesta 19 y fundador de la Cooperativa de Compradores de Cannabis de Oakland, dice a Proceso que la industria de la mariguana con fines medicinales actualmente emplea a 10 mil personas en todo el estado. “De legalizarse el uso recreativo de la mariguana se podrían crear de 40 mil a 60 mil empleos permanentes”, agrega.

Conflicto federal

 

Aunque el gobierno federal se ha hecho de la vista gorda en los estados que permiten el uso de la mariguana con fines medicinales, ahora el Departamento de Justicia dejó en claro que independientemente de lo que digan los votantes californianos va a actuar conforme a las leyes federales, que consideran ilegal la yerba. La advertencia fue hecha el pasado 15 de octubre por el procurador Eric Holder, quien aseguró que su dependencia va a aplicar “agresivamente” esas leyes.

En una entrevista con la agencia AP, difundida el pasado 20 de octubre, el zar antidrogas de Estados Unidos, Gil Kerlikowske, dijo que el Departamento de Justicia estudia todas las opciones legales para responder a la medida que, de ser aprobada, entraría en conflicto con las leyes federales.

Entre las opciones que se estudian está la recomendación hecha por nueve exjefes de la Administración de Lucha contra las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) en una carta dirigida al procurador Holder en la que proponen que el presidente Obama inicie una acción legal contra la Propuesta 19 por violación de las leyes federales, que en lo tocante a drogas están por encima de los ordenamientos estatales.

Aunque los electores aprobaran la ley, los californianos no podrían viajar en avión, por ejemplo, con mariguana para su uso personal, ya que las instalaciones aeroportuarias están bajo control federal. Lo mismo ocurre con las garitas de acceso al país o las aduanas. Las agencias federales de combate a las drogas podrían actuar libremente en California.

Cifras dudosas

 

La doctora Rosalie Liccardo Pacula, quien durante 15 años ha estudiado los efectos de las políticas sobre drogas y es directora de los programas de Salud de la Corporación RAND, centro de investigación dedicado al análisis de temas políticos, legales y judiciales, dice a Proceso que el cálculo de recaudación de impuestos hecho por los simpatizantes de la Propuesta 19, de mil 400 millones de dólares anuales, está basado en supuestos falsos y no toma en cuenta el mercado negro.

En su testimonio ante el Comité de Seguridad Pública de California, en mayo pasado, Pacula aseguró que la legalización podría provocar que el precio de la mariguana cayera alrededor de 50%, por lo que un impuesto de 50 dólares por onza no es realista, ya que representaría un gravamen de ciento por ciento en relación con el costo de producción. 

“Va a haber muchas organizaciones delictivas que tratarán de entrar en el mercado y vender su producto sin pagar impuestos, tal como ha ocurrido con el tabaco y el alcohol.”

Pero ese no es el único obstáculo: la Propuesta 19 considera también que cada persona tiene derecho a cultivar en su propiedad –en un área de 7.6 metros cuadrados– hasta 25 plantas de mariguana. “Una onza de mariguana es suficiente para elaborar de 60 a 120 cigarros”, dice Pacula. “Una planta produce de 1 a 5 libras (453 gramos a 2.2 kilos o 16 a 80 onzas) al año y 25 pies cuadrados (7.6 metros cuadrados) permiten cultivar 25 plantas, por lo que un individuo podrá producir legalmente de 24 mil a 240 mil cigarros al año.

“Es imposible que una persona consuma esa cantidad de mariguana. Lo que va a ocurrir es que la disponibilidad va a motivar la venta del excedente. ¿Quién va a comprar mariguana en un establecimiento y pagar 50 dólares de impuestos por onza, cuando ellos mismos pueden cultivarla o comprarla a precio más bajo con un amigo o un vecino?”, cuestiona Pacula. “Sin duda el mercado negro seguirá existiendo con o sin legalización”.  l