Gabino Cué afila el machete

miércoles, 1 de diciembre de 2010

En su agenda, Gabino Cué acumula ya innumerables datos sobre los agravios de su antecesor priista, Ulises Ruiz, de quien, dice, dejará la entidad hecha un desastre: una deuda de 4 mil 800 millones de pesos, homicidios de luchadores sociales, tráfico de influencias y maltrato a los periodistas que documentaron sus tropelías. En entrevista con Proceso, Cué advierte que no deben esperarse cosas espectaculares de su administración, pero aclara que actuará con mano firme y no negociará con Ruiz ningún pacto de impunidad.  

MÉXICO, D.F., 1 de diciembre (Proceso).- En vísperas de que tome posesión como gobernador de Oaxaca, con lo que se terminará el dominio que durante 81 años ejerció el PRI en la entidad, Gabino Cué Monteagudo advierte que actuará con mano firme y adelanta que a partir del miércoles 1 de diciembre comenzará a investigar los homicidios de líderes sociales y políticos ocurridos en los últimos años, y que incluso ordenará una auditoría a la administración de su predecesor, Ulises Ruiz Ortiz.

“No habrá ningún pacto de impunidad con él”, dice Cué durante la entrevista con Proceso, realizada en su oficina. Se le nota relajado, aunque expresa su inquietud cuando habla de los asesinatos de los dirigentes Heriberto Pazos Ortiz y Catarino Torres Pereda, integrantes del Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT) y del Comité de Defensa Ciudadana (Codeci), respectivamente, ocurridos el 23 de octubre último a plena luz del día y en la vía pública. El primero fue ejecutado en Tuxtepec; el segundo, en la ciudad de Oaxaca.

“Estos asesinatos no se presentaban antes en el estado, hay que investigar (las causas)”, expresa Cué, y admite que existe inquietud entre la población al acercarse el cambio de gobierno y la salida del PRI.

Ulises Ruiz cierra su gestión con una estela de violencia. Rebeca Luna Jiménez, corresponsal de Radio Mil de la Ciudad de México, fue agredida el viernes 19 en la ciudad de Oaxaca. Dos sujetos la interceptaron cuando acudía a visitar a un familiar e intentaron subirla al vehículo en el que iban. Se lesionó un brazo y se golpeó en la cabeza durante el forcejeo. Antes de irse, sus atacantes le dijeron: “Este es un mensaje del gobernador”.

Varios sectores oaxaqueños han manifestado su inquietud por esa situación. El presidente del PRD en la LX Legislatura estatal, Wilfredo Fidel Vásquez López, asegura que los actos de intimidación son parte de “una cortina de sangre”. El propósito: desviar la atención pública sobre la corrupción del gobierno de Ruiz.

Dagoberto Carreño Gop, quien estuvo al frente de la fracción del PAN en la legislatura saliente, denunció al secretario de Finanzas de Oaxaca, Miguel Ángel Ortega Habib, por el presunto desvío de al menos 4 mil millones de pesos. 

De acuerdo con el panista, el 15 de septiembre último agentes de la Procuraduría General de la República (PGR) detuvieron en Jalisco a Martha Ortega, hermana del funcionario, así como a su sobrino Daniel García Teruel Ortega y a Rosa Elvia Orozco Santiago, tía de la subsecretaria de Finanzas, Magnolia Cano. Se les acusó de realizar depósitos bancarios inexplicables por un monto de mil 123 millones de pesos, por lo que podría acusárseles del delito de lavado de dinero.

Las críticas al gobierno de Ulises Ruiz son generalizadas. El líder de los taxistas de Oaxaca, Teódulo Antonio García, comenta que, ante la inseguridad, sus miles de agremiados decidieron restringir sus actividades y dejar de trabajar a altas horas de la noche.

Gabino Cué insiste en que Ulises Ruiz deja un estado desastroso que hoy ocupa los primeros lugares de marginación y pobreza y los últimos en competitividad. Urge establecer la paz social y promover el desarrollo.

Durante su gestión, dice el entrevistado, Ulises manejó los recursos a su libre arbitrio, sin planeación. “Nos deja un estado donde hay mucha obra inconclusa que tendremos que revisar y concluir en su momento; nos deja un estado donde la red de carreteras está en pésimas condiciones y habrá que hacer un gran esfuerzo para rehabilitarlas y también analizar cómo se construyeron. 

“Nos deja un estado donde el tejido social se resquebrajó, en el cual las últimas semanas ha habido asesinatos, como los de Catarino (Torres) y Heriberto Pazos. Ese tipo de asesinatos no ocurrían en el estado, hay que investigarlos; intentaremos cambiar esa percepción y esa imagen que hay sobre Oaxaca.”

 

Cuentas opacas

 

El pasado 15 de septiembre, agentes de la PGR realizaron un operativo en Guadalajara en el cual detuvieron a dos familiares de Miguel Ángel Ortega Habib, secretario de Finanzas de Ulises Ruiz, y a su empleada doméstica por presuntos depósitos bancarios por un total de mil 123 millones de pesos.

Ante el escándalo, Ulises Ruiz trató de deslindarse, pero su colaborador tuvo que comparecer ante el Congreso local el lunes 22. Ese día, Ortega Habib se notaba nervioso y titubeante, con frecuencia se secaba el sudor de la frente. Respondió a los legisladores que el problema de su familia y el de su jefe, Ulises Ruiz, era “un problema fiscal” que se debe aclarar.

“Quiero aprovechar para expresar en tribuna, para dejar claro, que me deslindo de tener cualquier relación con alguno de mis familiares como persona, como servidor público y deslindo al gobierno del estado”, dijo Ortega Habib.

A partir de esa fecha arreciaron los cuestionamientos a la administración de Ulises Ruiz. Y aunque el mandatario saliente asegura que dejará una deuda de mil 400 millones de pesos, los legisladores del PAN y del PRD en el Congreso de Oaxaca comentan que en realidad será de 4 mil 800 millones de pesos.

Cué asegura desconocer la situación financiera del estado porque el actual gobernador se niega a informar, a pesar de que se instaló un comité ciudadano para la entrega-recepción, en el que también participan varios colaboradores del propio Ulises Ruiz.

Hasta ahora, dice, se han realizado cuatro reuniones con él, pero no ha expuesto con claridad la situación financiera de su gestión administrativa, por lo que, insiste Cué, dedicara los primeros días de su gobierno a revisar los números.

–Se ve muy complicado, porque las cuentas son opacas –se le plantea.

–Sí, sobre todo porque hasta ahora no tenemos acceso a la información. Una cosa es la campaña publicitaria (de Ulises Ruiz), donde se dicen tantas cosas sobre los logros, pero otra diferente es saber la situación real de la administración. Eso es lo que veremos en los primeros días del gobierno y en su momento informaremos a la gente. 

–¿Hay necesidad de una auditoría? 

–Es lo normal. Ya recibido el gobierno, veremos dónde se tendrán que clarificar las cosas: en el área de salud, en la de obras, en las finanzas y en el área de administración.

–¿No teme que Ulises y sus colaboradores estén destruyendo las pruebas? 

–Espero que no. Si lo hacen, su administración deberá tener un soporte. Deberán tener un registro de lo que ingresó a las arcas estatales. Si quieren destruir documentación, no sé hasta qué punto puedan hacerlo; todo gasto debe estar sustentado en un proceso de licitación, en un contrato; tiene que haber un cheque de salida, un destinatario. Son normas mínimas contables de una administración.

Sotero Santiago Domínguez, presidente del Comité Directivo Municipal del PAN –partido que, junto con PRD, PT y Convergencia, participó en la coalición Unidos por la Paz y el Progreso, que llevó a Cué a la gubernatura–, adelanta que interpondrá una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia de Oaxaca contra Miguel Ángel Ortega Habib y el subsecretario Esdras Cruz, por los delitos de enriquecimiento ilegítimo, peculado y daño patrimonial.

La querella la respaldan alrededor de 5 mil ciudadanos y, según el expediente 291/2010/III, “el gobernador del estado de Oaxaca también está involucrado”, dice el dirigente panista.

En el documento se comenta que Daniel García Teruel, sobrino de Ortega Habib, es el principal accionista y administrador de Serviobras, S.A. de C.V. Esa empresa se encargó de la construcción de Ciudad Administrativa, una obra por la cual el gobierno de Ulises Ruiz tuvo que pedir un crédito bancario y se endeudó con mil 800 millones de pesos.

Asimismo, los demandantes aseguran que mientras Ortega Habib compró varias propiedades en Guadalajara, Jalisco, y Valle de Bravo, en el Estado de México, el subsecretario Esdras Cruz adquirió ranchos en Chiapas, Puebla, Tlaxcala y Veracruz.

“En virtud de que dichos funcionarios poseen y siguen poseyendo por sí o por interpósita persona inversiones, bienes inmuebles, bienes muebles valiosos y negocios cuyo valor sobrepasa sus posibilidades económicas y las de sus familiares… dan motivo para presumir la falta de probidad en su actuación.”

La situación se le complica a Ulises Ruiz, luego de que otro de sus colaboradores, el secretario de Obras Públicas, Armando González Bernabé, quien compareció también el lunes 22, admitió que durante el sexenio la dependencia que aún encabeza benefició a constructoras ligadas a Víctor Hugo Ruiz Ortiz, hermano del gobernador, y a Eviel Pérez Magaña, el candidato priista que perdió la gubernatura ante Gabino Cué.

Cuando el diputado perredista Alejandro López Jarquín preguntó a González Bernabé si las empresas Nexicho Asociados, S.A. de C.V.; Grupo Basoo Asociados, S.A. de C.V.; Grupo Empresarial Oaxes, S.A. de C.V.; PEOM Construcciones, S.A. de C.V.; Davizao Construcciones, S.A. de C.V., y Consorcio Restaurador del Patrimonio Cultural, S.A. de C.V., habían sido beneficiadas, el funcionario respondió: “Las empresas que mencionó usted sí han tenido contratos con la Secretaría de Obras Públicas”.

Otro escándalo que envuelve al saliente Ulises Ruiz es la entrega de las decenas de patentes notariales (fiats) a sus amigos como “pago por los favores recibidos” o su venta –algunas se cotizaron en más de 3 millones de pesos–. Alrededor de 40 fedatarios de Oaxaca pidieron al presidente de la Asociación Nacional del Notariado Mexicano, Heriberto Castillo Villanueva, investigar el asunto.

Y adelantan que plantearán el problema a Cué para que revoque la entrega de las notarías a funcionarios, amigos y cómplices de Ulises Ruiz porque, dicen, “carecen de honorabilidad, (son de) malas costumbres; además, no cumplen con los requisitos de ley” para ejercer como notarios.

Entre los beneficiarios se menciona a José Luis Echeverría, presidente del Consejo Estatal Electoral, quien durante la pasada campaña electoral le dijo a Ulises que no se le olvidara “su pendientito”, según la grabación filtrada a medios de comunicación oaxaqueños; y los exprocuradores Lizbeth Caña Cadeza, Patricia Villanueva Abraham y Evencio Nicolás Martínez Ramírez.

A ellos se suman: el presidente del Tribunal Estatal Electoral, Porfirio Sibaja; Bernardette Lacour Rousse, directora de Catastro; Enrique Silva Fernández, hermano de la exdiputada Claudia Silva; Donovan Rito García, sobrino de Bulmaro Rito Salinas, coordinador de Coplade; Roberto Ruiz Zaragoza, director jurídico del gobierno y cuñado de Jorge Franco Vargas, exdirigente del PRI; el contador José Guzmán Santos, exdirector de Tránsito, y Enrique Espinoza Medina, amigo de la infancia del gobernador.

 

Compromisos reales

 

A tres días de que Gabino Cué tome posesión, la mayoría de los oaxaqueños confían en que aplique la justicia contra su predecesor, algunos le piden que realice una auditoría y otros más dicen que le darán un tiempo razonable para ver si está dispuesto a terminar con la impunidad de Ulises.

“Un gobierno de alternancia genera siempre muchas expectativas. Han sido 81 años en un estado gobernado por una fuerza política y por eso se han generado expectativas que, de entrada, tiene uno que ir moderando”, comenta Cué.

Dice que él y sus colaboradores están construyendo una agenda legislativa con representantes de la sociedad civil y los diputados. Eso, dice, permitirá a su administración transitar a un régimen más democrático y atender muchas de las demandas sociales y populares para lograr mayor transparencia y austeridad; además, comenta, pugnará por el fortalecimiento de órganos autónomos, como la Comisión de Derechos Humanos y la Comisión Estatal Electoral.

Sin embargo, Cué advierte durante la entrevista que los oaxaqueños no deben esperar “acciones espectaculares”. 

“Lo que van a ver es un gobierno responsable, que entiende que el mandato que el pueblo nos dio es en el sentido de buscar que en Oaxaca logremos la paz; que haya un proceso de reconciliación entre los oaxaqueños. Pero todo esto pasa por la justicia, no hay paz sin justicia.

“Lo que he dicho es que no vamos a ser facciosos; tampoco vamos a distraer nuestra atención en tratar de construir chivos expiatorios, y mucho menos golpes espectaculares como parte de una estrategia de legitimación. No la necesitamos, pues ganamos democráticamente.” 

Lo que sí admite es que hay asuntos pendientes vinculados con el conflicto de 2006 protagonizado por los maestros de la sección 22 del SNTE y por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), sobre todo por las muertes de dirigentes sociales. 

–Yo, lo que dije, es que en todos esos casos lo que vamos a hacer es una investigación profunda. Tenemos que ver en qué estado nos dejan los expedientes, las investigaciones; cuánto podemos reconstruir después del tiempo que ha pasado para llegar a los responsables materiales y, en su caso, intelectuales de esos homicidios que han agraviado mucho a Oaxaca. Pero siempre anteponiendo una actitud responsable y apegada a la legalidad. 

–Pero con mano firme –se le insiste.

–Sí, claro. Vamos a actuar conforme al mandato que nos van a dar a partir del 1 de diciembre: cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanen; eso implica atender los temas pendientes.

–Hay una exigencia social de justicia, pero hay una inquietud de que Gabino Cué pueda pactar con Ulises Ruiz para tener unos años de gobierno terso.

–No, no se puede estar pensando en eso. He tenido cuatro encuentros con Ulises Ruiz y no tenemos nada qué negociar. Nuestra responsabilidad (la de Cué y sus colaboradores) empieza el día 1 de diciembre. Tendremos que actuar con responsabilidad. 

–¿No habrá negociación ni pacto de impunidad? 

–No, no. Oaxaca es un estado vivo. Nosotros vamos a gobernar para todos, no vamos a lastimar a las bases priistas. Entonces no tiene por qué preocuparnos nada, no vamos a hacer un cogobierno, no tenemos nada qué negociar. A fin de cuentas, vamos a gobernar con transparencia, con honradez, humildad y generosidad; vamos a hacer nuestro trabajo. 

–Hay temor de que se repita el efecto Fox con su gobierno. Usted llega con el apoyo, con un triunfo legítimo y claro, con la confianza de la gente. 

–Eso es producto de las grandes expectativas, pero Oaxaca no es el primer estado donde se da la alternancia, hay muchos estados de la República donde ya se dio esto, como Chiapas, Yucatán, Guerrero, Puebla, Sinaloa. Es normal que se generen esas expectativas. Pero cada quien debe asumir sus responsabilidades. 

–¿Garantiza que no se van a arrepentir los oaxaqueños? 

–… Haremos todo lo que esté en nuestras manos para sentar las bases de un Oaxaca distinto. Pero si piensan que los problemas estructurales los vamos a resolver en seis años, pues no. Nunca ofrecí eso. El estado tiene problemas que nos llevarán más años, sobre todo los relacionados con la pobreza y la marginación.

“Lo que sí sé es que muchos de los indicadores de pobreza vinculados con empleos, transparencia, competitividad, imagen y percepción, sí los cambiaremos en seis años. Vamos a avanzar para sentar las bases para un gobierno más democrático.”

 

 

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