Los Tecos: aniversario de impunidad

sábado, 3 de abril de 2010

MÉXICO, D.F., 3 de abril (Proceso).- Al menos seis asesinatos se le imputan en demandas judiciales al clan Leaño, que dirige la Universidad Autónoma de Guadalajara y encabeza la secreta organización ultraderechista de los Tecos. A pesar de eso, nada se ha hecho contra ellos, ya que, a decir de José Antonio Ortega Sánchez, abogado de tres de las familias afectadas, la PGR no muestra el menor interés en aclarar estos delitos. Las víctimas eran militantes de El Yunque –escindido de los Tecos– y alguien robó sus expedientes en las procuradurías de tres estados...

Al detallar los festejos por el 75 aniversario de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), que incluyó una vasta campaña publicitaria para cambiar su imagen de institución de extrema derecha, el rector Antonio Leaño Reyes pontificó sobre México: “Hoy se viven momentos difíciles: crisis de impunidad, crisis de valores, falta de respeto hacia los demás”.

         Pero justamente por este dictamen del rector de la UAG, emitido el 11 de febrero, es que los integrantes de la organización secreta de los Tecos, que jefatura el clan Leaño, no han sido castigados por los crímenes que se les imputan y que son competencia de la Procuraduría General de la República (PGR).

         En la averiguación previa SIEDF/CGI/096/2007, iniciada en la PGR a partir de dos denuncias que se presentaron desde 2004, se acumulan evidencias que apuntan a la autoría intelectual de Antonio Leaño Álvarez del Castillo, rector vitalicio de la UAG, y sus hijos Antonio y Gonzalo Leaño Reyes en al menos seis asesinatos.

         Se trata de Ramón Plata Moreno, baleado la Nochebuena de 1979 en la Ciudad de México; Jorge Kalfópulos Katzaki y su hijo Cristo Kalfópulos Cuéllar, de 10 años de edad, asesinados el 8 de mayo de 1981 en Guadalajara, Jalisco, poco después del homicidio de Francisco Vaca Morales, así como los de Juan Bosco Rosillo Segura y César Fernando Calvillo García, abatidos a balazos el 22 de noviembre de 1975, en Guanajuato.

         Plata Moreno fue el fundador y jefe general de la Organización Nacional del Yunque –nacida de los Tecos, pero separada, en 1966, por razones político-religiosas– y Kalfópulos era el jefe estatal en Jalisco. Rosillo Segura, César Calvillo García y Vaca Morales eran también militantes de esa cofradía.

         Sin embargo, además de la  lentitud en las investigaciones de la PGR –de cuyo Consejo Ciudadano en Jalisco fue fundador Gonzalo Leaño Reyes–, los expedientes de los homicidios de Plata Moreno y Kalfópulos, así como los de Bosco Rosillo y Calvillo García, fueron “robados” de las procuradurías de Justicia de los tres estados donde se cometieron.

         José Antonio Ortega Sánchez, abogado de las familias Plata, Kalfópulos y Rosillo, acusa a la PGR de no acelerar las investigaciones derivadas de las denuncia presentadas por Lorenzo Lira García, quien fue un prominente operador de los Tecos, y Luciano Ruiz Chávez, fundador de El Yunque, y que a petición suya se integraron en una sola averiguación previa.

“¡Claro que no hay avances, claro que no les interesa! ¡Ese es el problema de este país! No hay voluntad política en esclarecer estos hechos”, expone Ortega sobre los asesinatos en los que están implicados los Leaño, aunque, cauteloso, él prefiere no señalarlos directamente.

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1744 de la revista Proceso, ya en circulación.

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