Libranda: Arranca el libro digital en español

martes, 1 de junio de 2010

Los fuertes grupos editoriales hispanos se agrupan en Libranda para dar a conocer, oficialmente, en una semana, el ambicioso proyecto con el cual pretenden colocarse a la altura de los pocos países vanguardistas que ya lo adoptaron. En México comenzará a producirse en noviembre. Llegue a las formas que llegue, el nuevo formato que tanto entusiasma tardará en imponerse, señalan entrevistados del medio librero, porque la vigencia del libro en papel no está en duda.

MADRID, 1 de junio (Proceso).- Libranda es la nueva apuesta que ultiman siete grupos editoriales, entre ellos Random House Mondadori, Planeta y Santillana, para entrar en el aún incipiente mercado del libro digital que este verano iniciará en España con una oferta de 5 mil títulos en castellano y catalán.

Al otro lado del Atlántico, México será uno de los primeros países donde el e-book llegará en noviembre, en el grupo encabezado por Random House Mondadori, confirmó una fuente a Proceso.

La pregunta que muchos se hacen en el medio editorial español es si esta plataforma será similar a Amazon –venta por internet–, pero los impulsores de la iniciativa dicen que no.

Más bien la definen como una plataforma digital independiente que ofrecerá contenidos a los canales de distribución habituales, de tal manera que los libreros tradicionales o los minoristas puedan acceder al nuevo catálogo, acordar las condiciones de venta y comercializar el e-book, así conocido el libro en formato digital, según el único comunicado de Libranda.

De esta forma las librerías tradicionales deberán contar con la tecnología adecuada para comercializar los e-book.

La nueva era del libro ahora en su formato digital genera entusiasmo, aunque hasta los más animados son cautelosos al hablar del impacto que tendrá en el mercado, y prácticamente todos apuestan por la vigencia del libro en papel.

“El e-book tiene un largo recorrido para insertarse en el mercado”, reconoce Antonio, un empleado de la librería la FNAC y entusiasta de la nueva apuesta digital. Y acota:

“El libro en papel tiene aún larga vida, mucha gente lo prefiere y dudo mucho que la gente tenga integrada la idea del libro digital.”

Para el trabajador, “por lo pronto, sé que la FNAC de Callao (en el centro de Madrid) se prepara para comercializar libros digitales para la próxima temporada decembrina”.

–¿El e-book es un negocio potencial o lo hacen para no quedarse atrás en el avance tecnológico? –se le pregunta a un editor de uno de los grupos que formarán Libranda y quien prefiere mantener su nombre en reserva.

–Había que empezar ya, aunque no veremos un boom en la venta del formato digital del libro, será ir caminando poco a poco, que el lector asimile la novedad y se ajuste al formato digital; pero también recordemos que España vive una crisis económica algo severa, y quizá eso también influya.

“Pero se tenía que iniciar para no quedarnos rezagados, porque recordemos que hay importantes avances en el libro digital en otros países, como Alemania, Francia, Reino Unidos y Estados Unidos.”

El libro digital es una verdadera novedad en la industria editorial. En la feria del libro de Frankfurt, en octubre pasado, tuvo una mayor presencia y se buscó promocionarlo, aunque los organizadores y el medio editorial esperan que su implantación masiva en Alemania crezca paulatinamente hasta 2018.

En 2008, los e-books representaron 0.8% de las ventas en Estados Unidos y de 0.6% en Reino Unido. Pero por ser un terreno tan novedoso, que ya provoca litigios por la indefinición de las reglas del juego, como la querella iniciada por una editorial francesa contra Google por el tema de la digitalización de contenidos.

 

El mercado español

 

El anuncio oficial de Libranda será el 9 de junio, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Ahí se dará a conocer que en el lanzamiento de esta plataforma, además del Grupo Planeta, Random House Mondadori y Santillana, están implicadas Roca Editorial, Grupo Wolters Kluwer, el catalán Grup 62 y la empresa de innovación y productos globales SM.

Los tres primeros consorcios, los de mayor facturación en el sector editorial español, tienen control sobre 80% de Libranda, según adelantó el periódico El País (25 mayo), que edita el Grupo Prisa, el mismo de Santillana.

El propósito de esta plataforma es dar el servicio a todas las empresas editoriales del mercado español, y pretenden ampliarlo a todos los idiomas hablados en el territorio hispano (catalán, valenciano, euskera o vasco y gallego).

Libranda consiguió acuerdos de distribución del libro en versión digital con Ediciones Maeva, Salamandra y Anagrama, procesos de negociación que mantienen abiertos con otros sellos, dice su comunicado.

Arantza Larrauri, quien dirigió el departamento comercial de Random House Mondadori en España, se hará cargo de la dirección del proyecto, explicó Marina Díaz, de Diseño Comunicación, entidad que manejará la comunicación del lanzamiento.

El 11 de mayo fue presentada Libranda en la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal), en Madrid. Y el 18 se dio a conocer a los libreros de Barcelona. En este gremio se superaron “reticencias”, dijo una fuente de Libranda al periódico La Razón el 11 de mayo.

En este entorno de impulso a la nueva faceta, el siguiente día 18 Ignacio Polanco, presidente del Grupo Prisa, entregó el premio Alfaguara al escritor chileno Hernán Rivera Letelier. El autor sudamericano no sólo recibió 130 mil euros y una estatuilla, sino la edición digital de su libro galardonado, El arte de la resurrección, con el que este sello perteneciente a Santillana impulsa el formato electrónico.

 

Libro barato

 

Aunque oficialmente no se sabe cuál será el costo de un e-book, Santos Palazzi, funcionario de la división literaria de librerías del Grupo Planeta, adelantó al periódico Público (12 de mayo) que el precio será 30% menos que el libro de papel, “es decir, 14 euros si el libro está en las librerías en formato de tapa dura y hasta cinco euros si el libro ha pasado al formato de bolsillo”, ejemplificaba con referencia a un volumen vendido en España.

El motivo de un menor precio es el ahorro en la impresión y distribución, que es una carga importante en el costo del libro de papel.

Pero el precio puede oscilar entre 20 o 30% menos, debido a que en el medio editorial español se discute otro obstáculo: Cuál será la definición gubernamental con el tema del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que se aplicará al libro digital. La Unión Europea pide que esta carga tributaria para las descargas electrónicas sea de 18%, aunque el impuesto en el libro de papel es de 4%, explica a Proceso el editor de Planeta consultado.

En el Palacio de la Moncloa, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y en el entorno de la ministra de cultura, Ángeles González Sinde, existen promesas de que se buscará dejarlo en el IVA reducido, aunque hasta el momento no hay noticias concretas.

En la primera etapa se prevé el pago por la descarga de los títulos del catálogo digitalizado, una especie de pay per view, pero las propias editoriales podrán ir cambiando con nuevas facetas de cobro, como la inclusión de infografías, imágenes y sonido en algún título.

Pero, ¿cómo leer un libro en formato digital? El lector deberá adquirir la herramienta tecnológica para descargar los títulos: En el mercado de los lectores digitales o e-book readers hay otra carrera contra el tiempo en Estados Unidos y Europa. Las plataformas de lectura más conocidas son el Kindle de Amazon, el nuevo I Pad de Apple o los distintos modelos del lector de Sony.

Sin embargo, el mercado ya registra la presencia de nuevas e-book readers de marcas como Asus, Papyre, Energy Book, Woxter Scriba, Ketab y Brokken Cybook Opus, entre otros.

 

¿Libro interactivo?

 

Libranda está llamada a ser la plataforma más grande de distribución de títulos digitales en español, pero no es la primera experiencia en este campo. En diciembre de 2009, el grupo 36L puso en marcha su plataforma leqtor.com con 500 títulos en castellano y catalán.

Este grupo lo integran editoriales como Cultura 03 y Vicens Vives, además de empresas del ámbito tecnológico y de distribución electrónica. Una de las editoriales implicadas en esta iniciativa, Grup 62, también se unió a la plataforma de Libranda, según el comunicado de convocatoria a la conferencia del 9 de junio.

En la región de Cataluña hay otras iniciativas editoriales digitales, como Edi.cat, donde están involucradas las editoriales Angle Editorial, Bromera, Cossetánia, Fragmenta, Meteora, entre otros. Leer-e es otra plataforma digital que impulsan editoriales de la región de Navarra.

Asimismo, los sellos Edhasa y Castalia y la distribuidora Melisa impulsan una plataforma llamada Zona e-books.

Aunque algunos editores tienen puestos los ojos en alternativas de mayor alcance:

“El futuro del libro va más allá: el libro interactivo”, advierte Jorge Ruiz, cabeza del Equipo Sirius, una editorial de libros de ciencia, tecnología y narrativa, en particular ciencia ficción, con 70 títulos.

Este pequeño grupo editorial, que se autodefine como pionero del libro electrónico en España, dice que el “libro digital 2.0” permite “navegar dentro del libro o con vínculos con páginas externas”.

“Ya no es sólo el libro en versión digital con formato PDF o en documentos de word”, sino un “libro interactivo” que permite al lector acceder a información complementaria, como enlaces a bases de información científica o wikipedia, o en los de narrativa a los blogs de los autores, para conocer más la obra y el pensamiento del autor, o el acceso a páginas relacionadas con el relato, imágenes, video y sonido.

Esta editorial publicó el primer libro interactivo de ciencia ficción titulado Xiphias, del escritor Gabriel Guerrero Gómez, editado en su colección Transversal, que fue presentado en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en México, en noviembre pasado.

“Y ahora queremos explorar el libro para teléfono celular”, añade.

Sobre la nueva plataforma de grandes dimensiones que promete ser Libranda, Jorge Ruiz, del Equipo Sirius, opina que si no lo impulsaron desde el año pasado fue porque “Libranda no tenían los derechos de autor para publicar en el formato electrónico”, y que “los detuvo el hecho de no contar con los derechos de autor para publicar en formato electrónico”.

Aceleradamente, dice, “han tenido que renegociar con los agentes literarios y los autores”, y si bien “los autores españoles los tenían a mano para arribar a acuerdos para la publicación digital, les resultó más complejo con las obras anglosajonas, francesas y alemanas”.

La dificultad que tuvieron los grupos editoriales de Libranda, explican Ruiz y el editor de Planeta consultado, es cómo se renegociaban los derechos y cuál editorial lo podía hacer, por ejemplo, si una obra había sido publicada por una editorial en formato de pasta dura y otra lo publicó en formato de bolsillo.

“Las plataformas más pequeñas, como la nuestra, ya prevé en sus contratos el formato digital”, remata Jorge Ruiz del Equipo Sirius.

Por ejemplo, Roca Editorial negocia contra reloj para obtener los derechos de publicación electrónica de una veintena de los autores que ha editado, entre ellos Noah Gordon y Michael Connelly.  

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