Sangre de legisladores y exlegisladores

miércoles, 16 de junio de 2010

MÉXICO, D.F., 16 de junio (Proceso).- El 5 de febrero pasado, Francisco Moreno Merino, morelense, miembro de la bancada priista en San Lázaro, reveló que una investigación federal a la que habría tenido acceso pondera datos provenientes del teléfono móvil del narcotraficante Arturo Beltrán Leyva, El Jefe de Jefes, confiscado tras su muerte, y las llamadas registradas en la memoria del aparato, que incluían el número de un diputado local de esa entidad. 

Miembros de la legislatura local criticaron acremente a Moreno, y exigieron que proporcionara nombres. Semanas después, un sábado de marzo, antes del amanecer, la oficina de gestión que Moreno mantenía en Cuernavaca se consumió en llamas tras el estallido de granadas lanzadas por desconocidos que, además, dispararon otras armas sobre el inmueble. Desde entonces, el diputado vive con escolta militar.

Otros, en circunstancias parecidas, no han podido contar con esa protección: entre 2005 y 2010, un total de 21 legisladores locales y federales en funciones o tras concluir su encargo han sido víctimas de atentados en su contra o de familiares cercanos. En 12 de los casos han perdido la vida, y a veces las ejecuciones se extendieron a cónyuges, hijos, hermanos, tíos o sobrinos de los legisladores sentenciados por la mafia, en operaciones efectuadas con altos grados de audacia, violencia y cálculo.

Casi invariablemente las autoridades se han apresurado a descartar que las ejecuciones estuvieran vinculadas con el crimen organizado, o a prometer generalidades o ambigüedades como “no descartar ninguna línea de investigación”. Después, un denso silencio ha cubierto la memoria de cada crimen; un silencio cuyo mejor cómplice es cada nuevo hecho de violencia, que en el espectáculo mediático diluye al anterior. En cualquier caso, ser legislador en México se ha convertido en una peligrosa actividad y  no menos riesgosa ambición.

Ejecuciones

Abril 25, 2010. Rey Hernández García (PT), exalcalde de Tachicoixtlahuaca y exdiputado local en la LVIII Legislatura de Guerrero (2005-2008), fue asesinado en su domicilio del Barrio de San José, en Ometepec, municipio ubicado en la llamada Costa Chica, por desconocidos que le asestaron siete tiros de arma de fuego.

Septiembre 5, 2009. José Fuentes Esperón (PRI), candidato a diputado local en Tabasco, fue acribillado en su casa junto con su esposa –previamente violada– e hijos, quienes murieron asfixiados a causa de la cinta adhesiva con que los ataron y amordazaron. Dos asesinos fueron identificados posteriormente por las autoridades locales: el vigilante del fraccionamiento al que pertenecía el domicilio de Esperón, y un amigo de éste. Se aseguró que el móvil de los homicidios fue el robo de joyas y de dinero, pero en la prensa local hubo muestras de escepticismo respecto de las conclusiones oficiales.

Agosto 20, 2009. Armando Chavarría Barrera (PRD), presidente del Congreso de Guerrero en la LXI Legislatura (2008-2010), exdiputado federal, exsenador, exdirigente del comité estatal de su partido y secretario de Gobierno del estado hasta mayo de 2008, en la primera parte del gobierno de Zeferino Torreblanca, fue baleado y privado de la vida en el interior de su vehículo, por un grupo de pistoleros, cuando se disponía a salir de su domicilio, en la colonia Guerrero 200. Era considerado en la prensa local como uno de los precandidatos más fuertes dentro del PRD para contender por la gubernatura, a definirse en 2010. 

Septiembre 24, 2008. Homero Lorenzo Ríos (PRD), alcalde con licencia de Ayutla, candidato a diputado local (PRD) en Guerrero, fue liquidado a balazos por un grupo de encapuchados cuando realizaba ejercicios matinales a la vera de la carretera federal Ayutla-Cruz Grande, en los márgenes de Chilpancingo, luego de resistirse a ser llevado por los agresores. 

Septiembre 17, 2008. David Avitia Torres (PRI), presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango, a nueve meses de haber dejado el cargo de diputado en la LVIII Legislatura local (2004-2007), fue ejecutado en su vehículo por sicarios que le dispararon con armas de grueso calibre cuando se dirigía al acceso de la carretera Durango-Parral. Viajaban con él Manuel Berumen, secretario de la asociación ganadera, y Mario Silerio, hermano del exgobernador de ese estado, Maximiliano Silerio Esparza. También Berumen murió. Silerio resultó herido.

Febrero 19, 2008. José Alfredo Pérez Castro (PAN), exalcalde de Tochtepec y diputado suplente en el Congreso de Puebla, perdió la vida cuando, en San Gabriel Zacaola, un hombre le disparó en el pecho. El asesino fue identificado por las autoridades como Arturo Campos González, pero no fue aprehendido, pues escapó a Estados Unidos. 

Noviembre 29, 2007. Juan Antonio Guajardo Anzaldúa (PT), exdiputado local en Tamaulipas y federal en la LIX Legislatura (2003-2006), fue ejecutado al salir de La Rocola, cafetería de su propiedad, junto con otras cinco personas, en Río Bravo, de donde había sido alcalde. Según testigos, les dispararon desde un automóvil que estaba frente al local. No hubo sobrevivientes. A inicios del mes había contendido por un segundo periodo en la alcaldía. El procurador federal de entonces, Eduardo Medina Mora, dijo que las campañas en Tamaulipas y Michoacán habían sido infiltradas por el narco.

Junio 12, 2007. Mario César Ríos Gutiérrez (PRI), diputado local en la LXXI Legislatura de Nuevo León (2006-2009), procesado y  después exonerado por tráfico de drogas en 1986, recibió 10 tiros cuando circulaba frente a la sede de la alcaldía de Monterrey, provenientes de pistoleros que viajaban en otros dos vehículos. Antes de su muerte, Ríos había sido amenazado y sobrevivió a un levantón. Se le vinculaba con el cártel del Golfo.

Enero 4, 2007. Jorge Bajos Valverde (PAN), diputado de la LXIII Legislatura de Guerrero (2005-2008), fue ejecutado en su vehículo de un tiro en la cabeza por un sujeto desconocido cuando llegaba a la televisora estatal Soy Guerrero, en la avenida Cerrada de Montalbán de Acapulco, para sostener una entrevista. Fue detenido como sospechoso de la autoría intelectual de este crimen el diputado Ángel Pasta Muñuzuri (PAN), quien fue liberado tras rendir su declaración. Luego se inculpó a la suplente de Bajos Valverde, Jacqueline Orta, así como al esposo y al cuñado de ésta. Al cabo, siete personas se ampararon. Se difundió que la víctima se dedicaba al tráfico de armas.

Julio 19, 2006. Juan José Nogueda (PRI), político guerrerense que fue diputado federal suplente de la LVIII Legislatura y que entró en funciones en 2002, perdió la vida a balazos en el parque Papagayo de Acapulco, luego de haber sido secuestrado mientras viajaba en su vehículo sobre la Costera Miguel Alemán.

Octubre 22, 2005. Jesús Clara Morales (PRD), exalcalde de Xochihuehuetlán y diputado suplente en Guerrero, líder de la zona de La Montaña, fue asesinado de tres tiros por un desconocido que a las cuatro de la mañana tocó a su puerta, en Chilpancingo. Se distinguió como miembro del Movimiento Democrático del Sur, que en 2005 pugnaba por la candidatura de Armando Chavarría al gobierno del estado. 

Mayo 16, 2005. Saúl Rubio Ayala (PAN), expriista, diputado local de la LVIII Legislatura (2004-07) de Sinaloa y exalcalde del municipio del mismo nombre, fue muerto a balazos en Palos Blancos, Guasave, junto con su secretario particular, Omar Ruelas. En octubre de 2004, Rubio, quien acostumbraba portar una AK-47, acudió a las honras fúnebres del narcotraficante Miguel Ángel Beltrán, El Ceja Güera, quien había sido ejecutado en un penal de alta seguridad. La PGR tenía abierta una averiguación previa contra el legislador por nexos con el narcotráfico. La dirigencia y las bancadas local y federal del PAN emitieron un comunicado para anunciar que impedirían que se “enlodara” la trayectoria de su correligionario asesinado.

Atentados

Marzo 20, 2010. La oficina de enlace en Cuernavaca del diputado federal de la actual legislatura, Francisco Moreno Merino (PRI), fue atacada en la madrugada por un grupo no identificado que lanzó granadas y disparó armas de fuego. 

Junio 24, 2009. Ernesto Cornejo Valenzuela (PAN), candidato a diputado federal por Sonora, fue envuelto en un tiroteo al bajar de su vehículo en Hermosillo. Se tiró al piso y después se incorporó para huir corriendo. La PGR dijo que no descartaría ninguna línea de investigación. Cornejo, quien ha sido acusado de diversos ilícitos, responsabilizó al gobernador Eduardo Bours como autor intelectual del ataque. Perdió la elección.

Mayo 25, 2009. Nicanor Adame Serrano (PRD), alcalde con licencia del municipio de Arcelia, candidato a diputado federal por el distrito de Altamirano –sitio emblemático de la región conocida como Tierra Caliente–, fue agredido por gatilleros desconocidos. Dos balas que hicieron blanco en su hombro lo mandaron al hospital. En su discurso proselitista venía insistiendo en que el crimen organizado había infiltrado “tanto las altas esferas como la base social”. Volvió a campaña tras rechazar, por desconfianza, que se le asignara una custodia oficial. Perdió los comicios.

Abril 1, 2009. David Jiménez Rumbo (PRD), exdiputado local y senador,  denunció ante la PGR y la Procuraduría General de Justicia de Guerrero que era víctima de hostigamiento por vehículos que seguían a su Lotus o a su Mercedes Benz durante sus trayectos habituales, por personas que le tomaban fotografías o por otras que lo amenazaban de muerte por teléfono. En mayo, el senador perredista encañonó por 15 minutos, con un arma AR-15, a tres jóvenes empleados de una compañía de telefonía móvil a quienes acusaba de intentar secuestrarlo. El Colegio de Abogados de Guerrero consideró procedente un juicio de desafuero contra el senador. Éste acusó al gobierno de Torreblanca como responsable del hostigamiento, y señaló a Heriberto Salinas, director estatal de Seguridad Pública, como “jefe de la delincuencia” en la entidad.

Septiembre 28, 2008. Catalino Duarte Ortuño (PRD), siendo alcalde con licencia de Zirándaro y candidato a diputado local en Guerrero, fue atacado a tiros cuando conducía su automóvil hacia Ciudad Altamirano, por un par de encapuchados que portaban AK-47 y que le cerraron el paso con otro vehículo. Al advertir el peligro, Duarte echó en reversa su unidad, con la que derribó una cerca para meterla a un “potrero” y huir a pie. Recibió un  balazo en la espalda y se quedó inmóvil. Los agresores lo creyeron muerto y se fueron. En seguida, el candidato pudo incorporarse y pidió ayuda. Sobrevivió y fue elegido. En su denuncia ante la Procuraduría local, Duarte negó tener vínculos con el narcotráfico. El 12 de febrero de 2009, José Duarte, hermano del diputado, quien había sido detenido en enero por portar un arma calibre .38, fue secuestrado por un comando armado en Zirándaro. El 7 de marzo siguiente, otro grupo delictivo ingresó a ese municipio en una camioneta de lujo, donde incendió dos casas de funcionarios municipales de extracción perredista y asesinó a Andrés, a Pablo Ortuño y su esposa, tíos del diputado. El cadáver de otro de sus tíos, Andrés Jaramillo Ortuño, con huellas de tortura, las manos atadas a la espalda, semidesnudo y el tiro de gracia en la cabeza, apareció en las inmediaciones del río Balsas, en territorio de Michoacán, donde el domingo siguiente los cuerpos de Javier y Jaime Peñaloza Pérez, de 20 y 25 años de edad, originarios de Zirándaro y también familiares del legislador, fueron hallados sin vida con impactos de bala. 

Mayo 18, 2008. La camioneta del entonces presidente del Comité Estatal del PRI y presidente del Congreso de Durango, actual diputado federal, Ricardo López Pescador, fue interceptada por cuatro vehículos en la autopista Durango-Gómez Palacio cuando viajaba con familiares y un colaborador. Ricardo López Díaz, Ricardo López Solís, Ricardo López Estrada y José de la Luz Santiago –padre, hijo y sobrinos, respectivamente, del legislador–, así como su asistente, Pablo Herrera, fueron obligados a bajar de la camioneta y a tenderse en el suelo por los individuos que los detuvieron, quienes entonces “rafaguearon” el vehículo y se marcharon. José de la Luz Santiago resultó herido y fue llevado a un hospital de la ciudad, bajo escrupuloso resguardo policial. La Procuraduría General de Justicia estatal afirmó que se había tratado de una confusión. 

Octubre 31, 2007. David Figueroa Ortega (PAN), exalcalde de Piedras Negras, Sonora, y diputado federal en la LX Legislatura (2006-09), fue atacado en la colonia Nápoles de la Ciudad de México por un hombre que se le aproximó y luego de llamarlo por su nombre le disparó, pero falló. Ya el 27 de noviembre de 2006 Figueroa había sido víctima de un atentado cuando volvía en su auto al Distrito Federal procedente del aeropuerto de Toluca. Desconocidos le dispararon con un arma 9 milímetros desde otro vehículo en marcha. La PGR atrajo la investigación. Figueroa es cónsul de México en San José, California. 

Febrero 19,  2007. Horacio Garza Garza, alcalde de Nuevo Laredo en dos periodos, y a la sazón diputado federal (PRI) por Tamaulipas y secretario de la Comisión de Hacienda en San Lázaro, fue agredido a balazos cuando un vehículo le cerró el paso a su automóvil al dirigirse al aeropuerto de Nuevo Laredo. Herido, el legislador consiguió llegar a un hospital. Su chofer perdió la vida. Tres días más tarde, convaleciente, Garza dijo que los agresores podrían pertenecer al  cártel del Golfo. Vive con una bala alojada en el cuello.

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