Chihuahua: a gobernar con miedo...

martes, 13 de julio de 2010

CHIHUAHUA, Chih., 13 de julio (Proceso).- En un estado en que ni el Ejército ha podido minar el control de los cárteles del narcotráfico, ¿puede decirse que los triunfadores de las recientes elecciones ejercerán plenamente el poder? En entrevista, César Duarte, el próximo gobernador de Chihuahua, dice que no se derrotará al narco desde su entidad porque es un fenómeno internacional. Pero varios presidentes municipales entrantes son más claros: se dedicarán sólo a labores administrativas y tendrán “mucho cuidado”.

Habían pasado cinco días después de que obtuvieron la victoria, y tanto los 67 alcaldes como el ganador de la elección de gobernador, César Duarte Jáquez, no podían disimular: sus rostros, su voz, eran de júbilo.

Si se les pregunta, dicen que no tienen miedo de gobernar el estado más violento del mundo, pero ni siquiera mencionan por su nombre al cártel de Juárez o al de Sinaloa, que aquí prevalecen a sangre y fuego. El robo de urnas, el acarreo y la compra de votos parecen delitos menores si se comparan con la amenaza del crimen organizado, que en este proceso electoral pretendió imponer candidatos y se hizo presente con asesinatos e intimidaciones. 

Los cárteles, que tan sólo en Chihuahua han acabado con la vida de aproximadamente 7 mil personas desde marzo de 2008, cuando arrancó el Operativo Conjunto Chihuahua (OCCH), han asesinado, secuestrado y amenazado a alcaldes, regidores y policías. El pasado 30 de junio, el cártel de Juárez ejecutó a la subprocuradora estatal Sandra Ivonne Salas García, y el 2 de julio un grupo de hombres armados mató al presidente municipal de Guadalupe Distrito Bravos.

Ante este grado de violencia, que inhibió la votación de casi 65% de una lista nominal de 2 millones 612 mil 623 electores, el virtual gobernador electo, César Duarte, afirma que tanto el OCCH como la Iniciativa Mérida son un fracaso.

Al preguntarle cómo va a gobernar el estado más violento del mundo, Duarte responde: “Primero hay que quitarle ese estigma que se le ha impuesto”. Sin embargo, cuatro días antes de la elección, en su cierre de campaña, él habló de “una patria desordenada, ensangrentada, empobrecida”.

–¿Cómo va a enfrentar al narcotráfico? –se le insiste.

–Yo le apuesto al nuevo sistema nacional de seguridad, a las reformas penales que me tocó sancionar como presidente de la Cámara (de Diputados), y llevar a cabo en Chihuahua un plan piloto de seguridad (que pueda aplicarse después) a nivel nacional; adelantar las reformas penales, no esperar más tiempo, sino en 2011 iniciar la aplicación de la Ley de Extinción de Dominio en Chihuahua; iniciar la Ley contra el narcomenudeo, comenzar la aplicación integral de la articulación de las fuerzas federales con la estatal. El estado tendrá la policía única, habremos de hacer lo que nos corresponde para esta transformación.

–Según el recorrido que realizó en todos los municipios, ¿podría hacer una radiografía del narcotráfico en su entidad?

–No, porque no hice una investigación de narcotráfico en mi campaña. Hay que crear oportunidades para todos aquellos desplazados que luego tienen que dedicarse a actividades ilícitas porque no les queda de otra. También hay que llevar carreteras que faciliten la asistencia de maestros, de servicios, de los grupos de seguridad.

–Juárez tiene accesos y es la que más muertes registra en el mundo.

–Sólo que es frontera, y somos el único país en el mundo que cuida sus fronteras de salida, pero no las de entrada. Lo que hace las matanzas son las armas y el dinero que entran de manera ilegal. Tampoco puede estársele delegando la vigilancia de la frontera a las policías municipales de Juárez, Ojinaga o Palomas, porque no es su función.

Para erradicar la infiltración de los cárteles en las corporaciones policiacas del estado, señala, es necesario depurarlas. “Nadie tiene una varita mágica, y (dicha limpieza) ha funcionado en países como Colombia”, comenta.

–En Colombia bajó el número de asesinatos, pero se sigue cultivando y comercializando enervantes.

–Este es un asunto internacional que desde Chihuahua no se va a resolver. ¡Si no se ha podido hacer desde Washington! El presidente Barack Obama tiene que ser solidario con México. Tiene que existir una cooperación real, establecer un fondo del combate al consumo (de drogas) y al tráfico de armas, pero el presidente Felipe Calderón es quien tiene que establecer con el presidente de Estados Unidos una estrategia más rígida, que le permita realmente a México tener mayores márgenes de cooperación y seguridad, porque el Plan Mérida se ha quedado sólo en buenas intenciones.

Frente al hecho de que la guerra contra el narcotráfico ha dejado un saldo de casi 25 mil muertes, señala: “La estrategia del gobierno federal no ha funcionado en materia de inteligencia. Ahí está el punto”. 

–Cuando Calderón empezó la guerra contra el narco, ¿el gobierno federal tenía estrategia?

–Al menos funcionaba. Antes del presidente Vicente Fox operaban todos los instrumentos de inteligencia, como el Cisen, pero (Fox) los desmanteló, fue una decisión frívola terminó con instrumentos de Estado que servían para prever la manera en que se van arraigando en regiones las organizaciones, los grupos, y su movilidad.

–Entonces, cuando el PRI estaba en el gobierno federal, éste conocía plenamente dónde estaban y cómo se movían los cárteles. Pero aquí en Chihuahua se le permitió asentarse al cártel de Juárez. ¿El PRI lo protegió?

Duarte evade la pregunta. Se le plantea otra: ¿el gobierno federal protege al cártel de Sinaloa?

–No he estado infiltrado en esos grupos, ni en el gobierno ni en los instrumentos de seguridad. No tengo los elementos para asegurar algo.

–¿Los alcaldes tendrán que hacer como que no ven, o pactar, como medida de seguridad?

–Las escaleras se barren de arriba hacia abajo: primero hay que depurar la Procuraduría General de la República y la Secretaría de Seguridad Pública federal. Felipe Calderón tendrá que intervenir porque el país no aguanta más.

–¿Usted tiene miedo?

–Si lo tuviera no estaría aquí –alcanza a contestar; enseguida se despide y aborda una camioneta Suburban. Va escoltado por tres unidades de la Dirección de Operación Preventiva (Cipol) de la SSP estatal y dos camionetas con escoltas.

 

“La violencia seguirá igual”

 

Víctor Quintana, diputado local del PRD, hace un balance poselectoral: “El triunfo de César Duarte y de Héctor Murguía El Teto en Ciudad Juárez, no resuelven el problema de las matanzas. Hay dos escenarios: uno es que Duarte colabore con el gobierno federal para dejar al cártel de Sinaloa en Chihuahua; el otro es que Murguía ya tenga arreglos con el cártel de Juárez y Duarte acepte pactar. Por donde se vea, la violencia seguirá igual”. 

Por cierto, esta será la segunda administración de Murguía en Juárez –uno de los municipios con mayor abstencionismo en los pasados comicios–; en 2007 se le involucró con el narcotráfico después de que Saulo Reyes, su secretario de Seguridad, fue detenido en El Paso, Texas (Proceso 1743).

El presidente del Comité Directivo Estatal del PRD, Miguel Vargas, dice al respecto: “En los municipios del Valle de Juárez, al candidato que teníamos le balearon su vehículo. Lo interpretamos como una advertencia, y simple y sencillamente declinó a la candidatura. No puedo dar el nombre porque en pleno proceso electoral le secuestraron un hijo, se pagó el rescate y hasta entonces lo liberaron. En Galeana –municipio que perdió el PRD– fue destruida la propaganda de Nefi Lebarón que se colocó a la entrada del pueblo y aparecieron amenazas intimidatorias firmadas por La Línea. Es muy escabroso el asunto”.

–¿Cómo harán los nuevos alcaldes para gobernar estas tierras dominadas por el narco?

–Frente a un poder al que no se pueden enfrentar, porque es más fuerte en número y en armamento, harán lo que han hecho hasta ahora: no ven, no oyen.

Así parecen confirmarlo varios triunfadores de las elecciones para presidentes municipales. En Namiquipa, el año pasado, fueron ejecutados el alcalde, el tesorero municipal, el secretario de Seguridad Pública y un comandante. Se le pregunta a Jesús Manuel Ortega Meraz, del PRI, cómo va a gobernar en estas condiciones.

–Hay que ponernos de acuerdo con las autoridades estatales y federales para que se hagan cargo del asunto. Nosotros haremos lo que nos corresponde, ver las estrategias para mantener el orden. Nuestro gobernador algo tendrá que hacer para ayudarnos en los municipios.

–¿Hay temor?

–No, temor no tenemos, lo que hay que tener es mucho cuidado. No podemos enfrentarnos.

Otro de los virtuales alcaldes entrevistados por Proceso es Leonel David Hernández Vega, priista que ganó la alcaldía de Batopilas con menos de 1% de diferencia sobre el candidato del PAN, quien a su vez pretende impugnar la elección. Sin embargo, el representante panista, Jesús Limón, denunció que desde el martes 6 un comando impide el paso al candidato panista para evitar que llegue a la sede del Instituto Estatal Electoral, y que el Ejército se niega a trasladarse a la zona para garantizar el derecho de su aspirante.

–¿Cómo gobernará una zona controlada por el narco? –se le pregunta a Hernández Vega.

–Difiero de lo que me dice. Yo vivo aquí y hay gente que vive de las labores del campo. No es como se menciona en las noticias, que se vive en la impunidad.

–¿Qué cárteles hay?

–Negativo, yo recorrí todo el municipio y no me tocó ver ningún cártel, a veces sucede algo en una población cercana a Sinaloa, pero sólo eso.

–En el Instituto Estatal se denunció que un grupo de hombres armados no permiten al candidato del PAN llegar a las oficinas de la asamblea electoral a impugnar la elección.

–Yo no he visto ningún comando aquí y vivo a cinco metros del Instituto Electoral. No crea lo que le dicen.  l

 

 

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