Berlusconi y las llamadas comprometedoras

viernes, 14 de octubre de 2011
Pese a que Silvio Berlusconi, primer ministro italiano, siempre ha negado que las mujeres que invita a su casa en Cerdeña sean prostitutas o que en ese lugar se lleven a cabo orgías, recientes grabaciones de escuchas telefónicas dadas a conocer por la justicia italiana indican lo contrario. El mandatario y sus compañeros de juerga presumen de las mujeres y de las bacanales que ocurren ahí... pero además se revela otra cosa: los supuestos amigos del primer ministro en realidad sólo buscaban extorsionarlo. MILÁN, ITALIA (Proceso).- Las mujeres asedian a Silvio Berlusconi: decenas de ellas –todas jóvenes y hermosas– no desean otra cosa que estar junto a él, seguirlo a donde él diga o al menos ser invitadas a alguno de los festejos que el gobernante organiza a la menor provocación, pues saben que en esas reuniones todo puede empezar para ellas. Al menos eso es lo que piensa el primer ministro italiano. Según las grabaciones de varias escuchas telefónicas de la Procuraduría de Nápoles –que investiga a un empresario por chantajear al primer ministro–, Berlusconi no se cansa de presumir su sex-appeal cada vez que puede. “Esta noche estaban en fila 11, pero sólo me acosté con ocho”, decía orgulloso Berlusconi a Gianpaolo Tarantini la noche del 1 de enero de 2010 pocas horas después del festejo de Año Nuevo en Villa Certosa, la residencia que el presidente del Consejo de Ministros de Italia tiene en la isla de Cerdeña, pese a que en su momento juró que en las fiestas que organizaba sólo había comida, bailes y cantos. Tarantini es el empresario que en octubre de 2008 adquirió fama pública luego de que Patrizia D’Addario –prostituta de lujo que fue impuesta como candidata al gobierno de la ciudad de Bari– revelara que era él quien le pagaba por los encuentros con Berlusconi. “Desde que Playboy declaró que soy el político más sexy ya no tengo tregua. Ayer, por ejemplo, había afuera de mi recámara 11 chicas formadas, pero al final sólo pude con ocho... porque finalmente no se puede llegar a tanto”, decía entre risas y despreocupado el mandatario italiano a su principal “buscador” de chicas, investigado junto con su esposa desde el pasado 1 de septiembre por chantaje, después de que se descubrieran depósitos mensuales de 500 mil euros a su cuenta desde la de Berlusconi. El 1 de enero de 2010, todo estaba preparado para que el gobernante italiano pasara la noche con 40 chicas, pero en lugar de 40 llegaron 67, entre las que estaba Noemi Letizia, la muchacha napolitana que por primera vez le dijo Papi y que entonces era menor de edad. Tanto era su “éxito como playboy” que decidió comprar otra casa cerca de Villa Certosa a fin de tener más recámaras para sus seguidoras, según cuenta él mismo en las conversaciones con Tarantini, grabadas y en poder de las procuradurías de Nápoles y Bari. A sus recién cumplidos 75 años y a casi tres de que estallaran sus primeros escándalos sexuales, las escuchas telefónicas demuestran que Berlusconi ha aumentado su actividad como “playboy”, aunque ello le trajo como consecuencia otra persecución: la de los jueces que en todo el país han ido acumulando declaraciones que empiezan a mostrar la cantidad de mujeres con las que ha sido capaz de relacionarse. Berlusconi podría estar implicado en una red de prostitución, además de que sus compañeros de juerga han sido beneficiados con jugosos contratos gubernamentales.   Extorsión   Ante Tarantini, el primer ministro habla de “sus niñas”. Una de ellas es Marysthelle Polanco, bailarina dominicana investigada por la procuraduría de Milán por haber ofrecido favores sexuales a Berlusconi a cambio de trabajo y un departamento. El mes pasado, las investigaciones judiciales sobre el primer ministro se reactivaron y enriquecieron luego de la detención de Tarantini y su esposa Nicla, después de descubrirse las cuantiosas sumas depositadas en sus cuentas. Los acusan de extorsionar al primer ministro. No obstante, en un escrito entregado a los jueces napolitanos el pasado 12 de septiembre Berlusconi afirmó: “Tarantini y su mujer me escribieron sentidísimas cartas donde me hicieron saber sobre la grave situación económica en la que estaban y pidiéndome ayuda para financiar su empresa y evitar la quiebra. Fue así como hice llegar a Tarantini y a su mujer el dinero, dándoselo directamente a Lavitola”. Valter Lavitola es director del periódico L’Avanti! y ahora está prófugo a raíz de las investigaciones judiciales; en diversas conversaciones se evidencia que el periodista recomendaba gente para que trabajara en el gobierno y era cómplice de Tarantini en el chantaje al primer ministro. Aunque Berlusconi ha querido aprovechar la crisis económica internacional para evitar el tema, sus cuentas pendientes con la justicia no lo dejan en paz. Y las escuchas también han puesto al descubierto su doble cara: en conversación con Lavitola confiesa: “Estoy harto y quiero irme de este país de mierda”, al considerar injustas las acusaciones en su contra.   Las bacanales   El pasado 17 de septiembre, en una carta al periódico Il Foglio, Berlusconi escribía: “Es del todo inaceptable, incluso criminal, que las personas que han estado presentes en mis fiestas hayan sido marcadas de por vida como prostitutas”. Y a principios de 2011 otro periódico, Il Giornale (propiedad de su hermano Paolo Berlusconi), publicó las fotos de la fiesta de Año Nuevo de 2009 con las todavía menores de edad Noemi Letizia y Roberta Oronzo con el texto: “No existe ninguna foto hard, se han construido leyendas urbanas al respecto cuando son sólo encuentros para convivir”. Según otra intervención telefónica, del 8 de enero de 2008, Tarantini dice a su amigo Pierluigi Faraone: “Encuentra alguna puta por favor, yo a las dos me estoy subiendo a un avión y no te puedo llamar de nuevo, pero encuentra a alguna otra mujer”. Faraone responde: “Es un pendejo... ya basta, mira que esta vez filmo todo y se lo doy a la tele, al programa de (Michele) Santoro”. Pero Berlusconi insistió en la carta a Il Foglio hablando de otras invitadas a sus fiestas: “Lo siento mucho también por todos los chismes que se desencadenaron con la señora Manuela Arcuri (actriz y conductora italiana), quien ha sido una huésped infaltable en Cerdeña”. Sin embargo, en una conversación telefónica del 10 de febrero de 2009 la modelo Francesca Lana habla con Tarantini sobre un posible encuentro sexual de ella con Berlusconi y Arcuri, para que, a cambio, ésta pudiera conducir el festival de San Remo ese año. “Manuela dice que hasta no ver nada seguro, es decir, hasta que haya una certeza de lo que quiere que pase, no hará nada por él. Yo ya se lo dije: Manuela, quizá debería ser al contrario, primero haz algo por él”, contaba Lana. Ocho días más tarde, el 18 de febrero de 2009, Berlusconi habla con Tarantini diciéndose indignado de la vulgaridad de Manuela Arcuri cuando fue entrevistada en el programa televisivo Le Iene, donde la conductora confiesa una serie de encuentros sexuales con varios actores, conductores y futbolistas. “Menos mal que no ha estado aquí, porque de lo contrario me hubiera sentido avergonzado de haber estado con una puta así... en fin... ¡cancelada!”. Y pese a que Berlusconi insistía ante los jueces de Nápoles en su declaración del 12 de septiembre de 2011: “Conocí al señor Tarantini y a su mujer hace algunos años. Me fue presentado como empresario de éxito y de varias partes he obtenido magníficas referencias”, en la escucha del 10 de octubre de 2008 la relación entre ambos siempre se revela más íntima: “Mira Gianpaolo, ahora debemos tener dos (chicas) cada uno, porque quiero que tú también tengas las tuyas, si no me siento siempre en deuda. Yo llevo las mías y tú lleva las tuyas y después nos las prestamos... en fin, que todo debe girar.” Al respecto los jueces de Bari escribieron: “Tarantini es promotor y organizador de una asociación relativa al reclutamiento de mujeres con el fin de ejercitar la prostitución con Silvio Berlusconi”. Hasta el lunes 3, el primer ministro aparecía como víctima de este empresario, pues diversas conversaciones así lo hacían notar. En marzo de 2011, en una plática entre Tarantini y Lavitola, el segundo decía: “Lo debemos tener contra las cuerdas, de rodillas”. En otra llamada, del 14 de julio de 2011, Tarantini decía a su esposa: “Cuando él comience a trastabillar yo me le iré encima, lo deberé tener con la espalda contra el muro”. “Nosotros no tenemos nada que perder, él en cambio puede perder esto y el otro, ¿ya entendiste? Le compra casas (a las chicas), las arregla, les da trabajo a ese montón de zorras. Él lleva a sus casas a menores de edad. ¿Queremos hablar de eso? Y eso que el problema eras tú, Gianpaolo”, responde Nicla.   La celada   El lunes 3, la investigación dio un giro. Mientras liberaban a Tarantini y a su esposa para seguirles el proceso en libertad condicional, Berlusconi dejó de ser visto como víctima para enfrentar el juicio como instigador, pues de acuerdo con el artículo 377 bis del código penal italiano, el mandatario ha sido responsable de obligar al empresario a falsear sus declaraciones ante la autoridad judicial. Sobre Lavitola, del cual también los jueces tienen varias conversaciones grabadas, se sabe que a mediados de octubre de 2009 le sugirió a Berlusconi nominar a un “general amigo” como número dos de la Guardia de Finanza (policía militar de hacienda). “Presidente, ¿se acuerda del asunto del cual le he venido hablando, el asunto del general? No para que sea el número uno, sino para que sea el intermediario y el número dos. La mediación la está haciendo el ministro (Tremonti) y está ya casi hecha, él me autorizó a hablarle...”, decía Lavitola. “Entonces... ¿le debo hablar, le fijamos ya una cita? Él se llama… Spaziante...?”, repreguntaba Berlusconi en una de las 100 mil llamadas interceptadas en poder de los jueces. En julio pasado, en otra conversación entre Lavitola y Tarantino, se escuchaba al primero decir: “Mientras haya más mierda, mejor”. Y es que otra de las pruebas que los jueces están analizando es la conversación entre Berlusconi y Tarantini del 23 de septiembre de 2008: “Presidente, Francesca (Lana) me decía que si podía llevar a dos amigas muuuuy bonitas”, preguntaba el empresario. “¿Muy?”, respondía Berlusconi. “Bonitas, me dijo”, respondía Tarantini. “Pienso que sí. Nosotros, como hombres, estaremos tú, yo, después Carlos Rosella (presidente de la empresa cinematográfica Medusa) y Fabrizio del Noce (director de Rai Uno y responsable de toda las series de televisión de la Rai). Son personas que pueden hacer trabajar a quien quieran; entonces las muchachas podrían estar frente a hombres que pueden decidir sobre su destino. “Perfecto, entonces le digo que sí”, decía Tarantini. “Yo tengo a dos niñas pequeñas que desde hace mucho no veo. Una es periodista en la Rai, en Mediaset, en deportes... y una napolitana muy simpática y muy dulce, además de una brasileña de 21 años que me ha llorado al teléfono”, decía en ese entonces un muy despreocupado Berlusconi.

Comentarios