Primer documental sobre pederastia clerical

Autora de una cinta referida a los feminicidios de Ciudad Juárez, la cineasta chihuahuense Alejandra Sánchez decidió filmar lo que constituye el primer documental en México sobre el tema basado en un caso real, Agnus Dei, cordero de Dios. La cinta acaba de obtener el premio José Rovirosa, otorgado por la UNAM, y se estrenará este mes en Francia y en México en salas comerciales. MÉXICO, D.F. (Proceso).- Jesús Romero Colín confronta al sacerdote Carlos López Valdés porque abusó sexualmente de él desde los 11 a los 18 años. Sólo una cámara de video es testigo. Jesús (llorando): ¿Quiero que… me explique qué fue lo que pasó?, ¿por qué se dieron las cosas así?, ¿por qué no fue diferente?, ¿por qué no fue como debió haber sido? Cuando lo conocí fue maravilloso y lo empecé a querer mucho, como una figura paterna, pero cuando abusó de mí, vino toda la confusión… por eso eran muchas actitudes mías de que no iba a la escuela, me levantaba tarde y todo el día estaba borracho… En realidad a mi me jodió toda mi vida, padre… El cura permanece callado en un sillón negro y viendo fijamente a su víctima. De nuevo Jesús: … ¿Quiero saber por qué lo hace?, quiero entenderlo pues… ¿por qué me hizo eso?... y ¿por qué le hizo eso a todos los demás que usted dice que no…? Por fin, interviene el eclesiástico: Ya te dije, yo no te puedo dar explicaciones, se fue dando todo, fue quizá un exceso si tú quieres de cariño, yo qué sé, que no vemos hacia el futuro lo que pueda pasar… Así, Alejandra Sánchez regresa con un nuevo documental, Agnus Dei, cordero de Dios, sobre la pederastia clerical, el cual ya se proyectó en varias partes del mundo y se estrenará este 5 de octubre en Francia y el 28 en México. Después de varios premios nacionales e internacionales que obtuvo su primer documental Bajo Juárez, la ciudad devorando a sus hijas (sobre las mujeres asesinadas en esa metrópoli fronteriza), la cineasta se decidió a crear un segundo (pero primero en México que aborda la pederastia clerical, y que le llevó dos años de su vida). El pasado 29 de septiembre, ganó el premio José Rovirosa, otorgado por la Universidad Nacional Autónoma de México. Cabe destacar que Romero denunció al cura en 2007 ante la Fiscalía Central en Investigación para Delitos Sexuales, pero hasta la fecha no ha sido llamado a declarar. En entrevista, Sánchez celebra que Agnus Dei… (auspiciado por el Fondo de Apoyo a la Calidad Cinematográfica y Production Companies Pepa Films y Le Famme Endomie) se proyecte en las salas comerciales: “Estoy contenta por Jesús y por mi propio trabajo. Al documental le metí mucho corazón y pasión. Me parece muy importante para el propio tema, y veremos cómo responde el público.” Precisa que se estrenará en París y otras ciudades importantes de Francia con cerca de 15 copias, “lo cual le da una plataforma interesante al trabajo”. Adelanta que se despide “un rato” del documental porque su siguiente necesidad es filmar una ficción: “Creo que por ahí crecí lo que debía crecer y me tiene muy triste la situación del país. Necesito tomar un respiro. Llevo unos meses que no leo ni escucho noticias. Me tiene decepcionada la vida política del país en muchos sentidos. Dejé de creer no en toda la izquierda, pero sí en parte de ella. Todo está demasiado revuelto. “Para mí el documental siempre va pegado con un trasfondo social y político, y ahora estoy enmudeciendo, no sé qué más decir. Hice Bajo Juárez… porque me indignó, y me causó rabia y sorpresa saber que matan a chicas por el hecho de ser mujeres, y de condición social y económica bajas. Agnus Dei... lo rodé porque me impresionó ver ese doble discurso de la Iglesia.” La directora, nacida en 1973 en Chihuahua, estudió ciencias de la comunicación en la Universidad Autónoma Metropolitana. También es egresada del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM y creadora y directora del programa de ciencia y salud Gregoria la cucaracha transmitido por Canal 22.   Encuentro con el tópico   –¿Por qué lleva a la pantalla el caso de Jesús Romero Colín? –Son dos cosas: una es que me gusta mucho seguir el devenir político social de México; y dos, que me asusta el problema de la pederastia clerical. Empecé a escuchar los múltiples casos de denuncias de niños y niñas ya adultos que habían sido sometidos a abusos sexuales por parte de sacerdotes alrededor del mundo. En Boston la arquidiócesis quiebra por el número tan grande de indemnizaciones que debe dar a las víctimas, en Brasil surgieron muchísimos casos, en Irlanda, y bueno, México no fue la excepción con el padre Marcial Maciel. “Empecé a leer noticias, me encontré con el caso de Jesús Romero Colín, en diferentes medios, ya había denunciado su situación a diversos periodistas. Me acerqué a él y comenzamos a tener una empatía muy afortunada. Me encontré con un hombre que me reveló cosas, y me sorprendió porque es un ser humano que ha sido capaz de trabajar su propio proceso de víctima. Me atrevo a decir que dejó de ser una víctima para convertirse en un hombre que entendió en qué contexto le ocurrió todo y fue capaz de encarar al agresor.” Narra que se dio a la tarea de entablar un espacio de mucha confianza y de mucho respeto, igual que con la familia del protagonista del documental: “Le abrí mi vida y él hizo un poco lo mismo, entonces creo que éramos muy buen equipo.” Destaca que fue una cinta “muy dirigida, muy pensada desde el escritorio”. Da un ejemplo: “Todos los sueños que Jesús me contaba tenían que ver con pesadillas. En el primer sueño que aparece en el largometraje ve a su papá muerto, está siendo enterrado y es el sacerdote el que oficializa la misa final, quien al mismo tiempo está masturbando a un monaguillo. Me parecían sueños reveladores, con una carga simbólica muy fuerte, una carga visual igualmente muy fuerte. Le propuse que dibujáramos esos sueños y después busqué quién los animara para poder no sólo ilustrar, sino llegar a la esencia onírica que él me había contado.” Argumenta que la cinematografía da a conocer la historia desde un lugar mucho más profundo, “porque te permite construir y entrar a un personaje hasta sus membranas más sensibles, y en este caso dolorosas por la experiencia que Jesús sufrió a manos de Carlos López Valdés”. Para ella es ir más allá de las notas periodísticas y conocer de viva voz el testimonio de quien fuera víctima: “Creo que se vuelve paradigmático su caso porque él es capaz de hablar desde un lugar de reconstrucción emotiva, de la construcción de la dignidad.” Aclara que Romero Colín no sólo cuenta la historia desde un lado doloroso, sino desde un proceso de reconstrucción: “Vemos a un personaje, a Jesús Romero Colín, con una lucidez absoluta de qué es lo que le ocurrió, con una lucidez absoluta de qué es lo que pasa después de que le ocurre eso, cómo entra a un proceso de culpa del cual no es fácil salir si no se tiene una terapia y una perspectiva muy clara de que, bueno era un niño, que además era susceptible de ser seducido por un guía espiritual, por alguien que está jerárquicamente arriba de ti en experiencia. Es capaz de develar qué hay detrás de la víctima y del dolor cuando pasa por una experiencia como ésta. “Es un hombre brillante que a pesar de lo que le sucedió está enamorado de la vida y con una necesidad de reconstrucción que ya la quisiéramos muchos.”