La cultura pro PRI en la contienda de 2012

jueves, 1 de diciembre de 2011
Con mayoría de intelectuales y funcionarios que participaron en las administraciones priistas –entre ellos el exdirector del INBA Juan José Bremer–, un foro cultural en Mérida delineó las propuestas en la materia con visos electorales. Las ligas entre el gobierno de Yucatán y del Estado de México se pusieron de manifiesto ahí, con los organizadores Jorge Esma Bazán, director del Patronato Cultur de la península, y Agustín Gasca Pliego, vicepresidente del foro y quien ha trabajado para los tres últimos mandatarios mexiquenses (Arturo Montiel, Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila), así como Carlos Hank Rohn, a quien se concesionó el Gran Museo del Mundo Maya. MÉRIDA, YUC. (Proceso).- A meses de concluir su sexenio como gobernadora de esta entidad, Ivonne Ortega Pacheco organizó el Foro Mesoamericano de Cultura, Turismo e Identidad. Ejes de la Integración Nacional con el fin –según sus coordinadores– de crear un proyecto de nación que tenga en la cultura su piedra de toque y diseñar las políticas culturales de los próximos años, vinculadas al desarrollo económico y social del país. Aún antes de iniciarse el encuentro en el Centro de Convenciones Siglo XXI, en esta ciudad, las preguntas en torno a sus verdaderos propósitos comenzaron a surgir. Y es que en el juego político, la cultura no queda al margen. Al contrario, comienzan a perfilarse los grupos de artistas, intelectuales, promotores y funcionarios culturales que podrían apoyar a determinados candidatos, y hasta ocupar los próximos cargos de las instituciones culturales. Es “la cargada cultural” en favor, no sólo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sino del grupo que impulsa la candidatura de Enrique Peña Nieto; así lo considera el antropólogo y doctor en ciencias políticas Iván Franco Cáceres, investigador del Centro Regional Yucatán del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Advierte también que se están redefiniendo los lineamientos de la política cultural iniciada en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, en los cuales –a raíz de la firma del Tratado de Libre Comercio– la cultura quedó inscrita en la categoría de servicios, lo cual abrió la puerta a la explotación turística y comercial tanto de las tradiciones culturales como de los patrimonios arqueológico, artístico e histórico. El foro, realizado del jueves 17 al sábado 19, se destacó por la asistencia de intelectuales y promotores culturales que ocuparon puestos claves durante los últimos gobiernos priistas, si bien algunos permanecieron durante las gestiones panistas que les sucedieron. Así lo señaló en su columna “En el paredón” del diario El Economista, el periodista y también promotor cultural Eduardo Cruz Vázquez: “… Acumulan una larga carrera en sus especialidades, varios han sido funcionarios en distintas administraciones ya sea del priato o del panismo, otros son militantes o simpatizantes del PRI y los menos son de trayecto independiente.” Y cita como ejemplo a los exdirectores del INAH y del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Teresa Franco; del mismo INBA a Saúl Juárez; al antropólogo Leonel Durán, actual director del Museo Nacional de las Culturas y que ha ocupado cargos en el INAH; la actriz Lilia Aragón, quien contendió en las elecciones pasadas por una diputación del PRI, y Beatriz Pagés Rebollar, exdiputada priista y miembro de la Comisión de Cultura en la Legislatura pasada. También exdirector del INBA y subsecretario de Cultura en los tiempos de José López Portillo y Miguel de la Madrid, respectivamente, Juan José Bremer abrió el foro con una conferencia magistral. Vázquez identifica asimismo como gente muy cercana al PRI a Jorge Esma Bazán, director del Patronato Cultur de Yucatán, a quien llama discípulo de Víctor Cervera Pacheco. Esma fue responsable de cultura en el gobierno de Óscar Baylón Chacón en Baja California y, según el semanario Zeta de aquella entidad, fue acusado de peculado por el gobierno de Ernesto Ruffo. Partió hacia Yucatán para dirigir el Instituto de Cultura estatal y años más tarde regresó para sumarse a la campaña política de Jorge Hank Rohn. La vicepresidencia del foro es ocupada por el ingeniero Agustín Gasca Pliego, quien ha ocupado diversos cargos en el Estado de México, entre ellos el de subsecretario y secretario de Educación Pública con Arturo Montiel, y director del Instituto Mexiquense de Cultura con Enrique Peña Nieto y el actual gobernador Eruviel Ávila. Los discursos inaugurales parecieron prestar atención, cuando menos en el terreno de las promesas, a las críticas hechas a las últimas gestiones culturales: por ejemplo, la falta de una política cultural fundada en un proyecto de nación que impulse el desarrollo. Así, se propuso a la promoción cultural como una forma de combatir y, sobre todo, prevenir la violencia y la delincuencia, e impulsar al turismo cultural “como un eje de desarrollo”. En las propuestas consignadas en el documento final se plantean tanto viejos proyectos hasta aspectos tan obvios como relacionar cultura e identidad: crear una Secretaría de Cultura; un programa cultural de las zonas turísticas; un consejo democrático nacional que integre el programa de cultura del país, y pedir se otorgue a la cultura 1% del PIB, entre otras ideas.   Alianzas estratégicas   Entrevistado por Proceso en los pasillos del foro, Gasca Pliego justifica su participación como vicepresidente en la invitación que le hizo Esma, “a quien conocía desde la época de la Facultad”. Cuenta que al titular de Cultur le interesó la forma en que hicieron el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario, en Texcoco, inaugurado en agosto pasado por Peña Nieto: Fue bajo el esquema de Pagos por Servicios (PPS), en el cual se concesiona a privados la utilización a determinados años de un espacio u obra de infraestructura a cambio de que estos inviertan en el proyecto. Según algunos medios, en el caso mexiquense la inversión fue de 980 millones de pesos y se concesionó a empresas españolas durante más de 20 años. Para algunos críticos el esquema es legal pero poco ético pues deja la deuda de una obra a los siguientes gobiernos. Bajo ese esquema se construye en las inmediaciones del Centro de Convenciones Siglo XXI, el Gran Museo del Mundo Maya, cuyo contrato a 20 años se adjudicó la Promotora de Cultura Yaxché, S.A. de C.V., propiedad de Carlos Hank Rohn. El costo será de 143 millones de pesos. En su participación en el acto inaugural del foro, Arturo Olvera Vega, director general de Hermes Infraestructura Yaxché, se asumió como uno de los organizadores del mismo, pero como el Gran Museo no está listo “le pide prestadas sus paredes al Centro de Convenciones...” Gasca Pliego relata que proyectó el foro con Esma pensando en incorporar a los conceptos de cultura e identidad el tema del turismo. Dice que así como la península cuenta con restos “mesoamericanos”, el Estado de México tiene la Zona Arqueológica de Teotihuacán, aunque se deslinda del proyecto del show de luz y sonido que pretendió crear el gobierno de Peña Nieto; pues, asegura, lo impulsó la Secretaría de Turismo de la entidad y el propio INAH, que administra la zona “de manera directa”. A decir del funcionario mexiquense es el momento coyuntural para hacer que la cultura permee transversalmente otras áreas de la esfera nacional como la economía, el medio ambiente, la salud y la seguridad pública, entre otros, y vaya más allá de los tiempos políticos. –La gobernadora Ortega está de salida, y el cambio político viene a nivel nacional. ¿Ustedes esperan que el próximo presidente atienda las conclusiones de este foro? –Eh, bueno, sí. Se desvía enseguida para explicar que Ortega ofreció hacer el encuentro en Yucatán en su calidad de presidenta de la Comisión de Cultura de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago). Añade que primero intentan ponerse de acuerdo en temas como si el Conaculta debe seguir o crearse la Secretaría de Cultura. Ya con un consenso pensarían en hablar con diputados, gobernadores, partidos políticos, a quienes siempre urge la economía y la seguridad pública pero debieran asumir que la cultura tiene su propio espacio y por tanto los candidatos, sean del partido que fuere, tienen la “responsabilidad de hablar con la ciudadanía alrededor del tema de la cultura”. –Pero desean ser escuchados por quien va a tomar las decisiones... –Bueno, en su oportunidad por supuesto que sí, pero aquí lo importante es que hay gente de muchos estados de la república, hay una representación del Caribe, estuvo el embajador de Chipre, el de Egipto, la UNESCO, la OCDE, la OEA. Qué mejor que nos nutramos de todas esas consideraciones que a nivel global se están haciendo y logremos concretarlas para nuestro país. –Se ha comentado que parte de los participantes del foro, aunque no sean priistas, estuvieron con el modelo cultural del PRI hasta antes de la llegada del PAN. –Bueno sí, está Tere Franco, Juan José Bremer... La puerta está abierta o estuvo abierta a cualquier tipo de participación con absoluta libertad. Efectivamente no es un foro priista en términos de que... bueno, yo tengo muchos amigos, Alejandro Ordorica por ejemplo, él fue delegado y secretario en una administración perredista y estamos de la mano alrededor del tema de la cultura. Lo peor que puede pasar es que se ideologice la cultura. Hasta el momento todo el mundo ha sido libre de expresar en su estilo, en su forma, con sus conocimientos, su experiencia, pero qué bueno que se puedan nutrir en una pluricultural y en ambiente pluripolítico, ¿no? Ese es un acierto del foro. –¿Se le está haciendo el proyecto cultural a Enrique Peña Nieto? –No, porque ahorita no hay candidatos, entonces no es esa la intención. Sí es discutir alrededor del tema, pero eso se plantearía ante un candidato proveniente de cualquier partido político, y no solamente en términos de un candidato a la presidencia, sino de candidatos a senadores, a diputados. Porque el año que entra habrá la elección de una buena parte de funcionarios, de la Cámara de Diputados, de la de Senadores, muchas elecciones locales a gobernadores, a diputados locales, a presidentes municipales. Invitado a destiempo al foro, pero entrevistado cerca de su sede por Proceso, el investigador Franco Cáceres evalúa que la gobernadora Ortega (a quien se considera pieza clave en la consolidación de la candidatura de Peña Nieto, y hasta se le llamó en estos días “juanita” pensando que sería comparsa en el juego de “precandidatos”, aunque se descartó la posibilidad) tuvo interés en el encuentro en la recta final de su gobierno para justificar, primero, el cambio del Instituto de Cultura estatal a Secretaría de Cultura. Así empezará a funcionar a partir de enero próximo. “Es el gran proyecto que se desprende desde la creación del Conaculta: separar educación y cultura... No deja de ser sino el modelo anglosajón de vincular cultura con recursos económicos, que embona también con el discurso de cultura y desarrollo de la UNESCO. Es un pasito local.” Y por otra parte, al hacerlo no al principio de su gobierno, cuando se habrían definido los compromisos, sino al final y cuando está debatiéndose quiénes serán los candidatos, habla de un vínculo fuerte entre la gobernadora y Peña Nieto: “Este es un foro oficial, convocado específicamente desde instancias oficiales y básicamente de políticos vinculados al PRI. Con gente del PRI. Inclusive está en la vicepresidencia el representante del gobierno del Estado de México, que como bien se ha comentado, habla de un vínculo muy fuerte. Después de aquellos conflictos de hace unos meses entre Ivonne Ortega y el propio Peña Nieto, un distanciamiento que no quedó muy claro a qué se debió, probablemente se han limado muchas asperezas y están pensando a la larga crear una secretaría de cultura federal.” Recuerda que desde hace tiempo existe ese proyecto, y no ha encontrado eco ni espacios en las diferentes Comisiones de Cultura de la Cámara de Diputados: “Parece claro que es un proyecto de un grupo político vinculado al PRI, que además está armando su propia candidatura, tomando como pivote la fuerza que tienen como gobierno. A final de cuentas no sabemos si todos los grupos del PRI que están contendiendo tanto a nivel nacional como local, estuvieron representados. No escuché a nadie de Manlio Fabio Beltrones, por ejemplo, ni de otros partidos políticos.” Enfatiza que desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), impulsado por el gobierno de Salinas de Gortari (en cuya gestión se creó el Conaculta), la cultura quedó en el sector de servicios, lo cual permitió a muchos actores económicos generar proyectos sirviéndose de la cultura y las tradiciones: “Es lo que estamos viendo materializado aquí, con los proyectos de desarrollo turístico, la recomposición de las instituciones culturales y –pensando en el gran público y el público extranjero– el Gran Museo del Mundo Maya y el Palacio de la Civilización Maya (éste también en proceso de construcción en terrenos selváticos, ubicados a unos diez kilómetros de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá).” En su opinión, la creación de una Secretaría de Cultura, que ya se logró a nivel local, sería “la gran cosecha pero a nivel federal”, avalada por las empresas comerciales y las “grandes clientelas” beneficiarias de los recursos que se otorgan vía el apoyo a los artistas (esquema creado también en el gobierno de Salinas con el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes). “Veo como muy inminente los acuerdos que se están dando para lograrlo, pese a la oposición que tenemos algunos en cuanto a defender ese viejo modelo que ni siquiera es nacionalista, se puede llamar un poquito más humanista porque tiende a contener la voracidad del mercado, que es lo que vemos emerge por todo el país en esta cuestión de la cultura... “Un ejemplo: Televisa ya lleva por lo menos seis meses o más creando spots de Televisa Tradiciones, promoviendo unas tradiciones que además ni son tales porque pone a sus artistas vestidos allá, cobrando quien sabe qué cantidad de dinero a los gobiernos estatales por esos spots. Ya lo hizo para Campeche, para Nayarit, para el Estado de México, para Veracruz.” El problema, a su juicio, es que se entrega para uso y usufructo de grandes empresas el patrimonio cultural del país. Recuerda que Peña Nieto declaró en una ocasión que insistiría en el proyecto de Teotihuacán. Con Ortega ya se han hecho varios conciertos en Chichén Itzá. Y no descarta el antropólogo que al final de todo esto la gobernadora termine en una secretaría de Estado: “A lo mejor se sienten poderosos para ganar, sobre todo con estos últimos candados que quitaron y molestaron a Manlio Fabio muy claramente... Se regresa al viejo esquema de las cargadas locales, dándole juego a este recorporativismo del PRI.” –¿Y ésta sería la cargada cultural? –Exactamente. O sea ¿con quién contamos como grupo? Ni siquiera como PRI, y lógicamente están aprovechando el poder que tienen como funcionarios para dar golpes de mano frente a los otros que también quieren pero no los dejan.