Las redes comienzan a atacar...

sábado, 10 de diciembre de 2011
Los instantes más dramáticos de la participación de Enrique Peña Nieto en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, el sábado 3, se transformaron en la mayor crisis de audiencias vivida hasta ahora por su equipo de campaña ante la incapacidad del virtual candidato del PRI a la presidencia para citar tres libros, con sus respectivos autores, que lo marcaron. Con ello se comprobaron las numerosas advertencias de analistas y políticos sobre el hecho de que el mexiquense es tan sólo un ídolo de barro, producto de la mercadotecnia e incapaz de explayarse sin un guión escrito de por medio. Los efectos del librogate de Enrique Peña Nieto fueron desastrosos para la imagen del aspirante presidencial puntero en las encuestas, quien hasta entonces, el sábado 3, había logrado salir incólume de otras pifias bochornosas. El episodio de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara fue replicado, criticado y objeto de burla en redes sociales y demostró que los usuarios de Twitter, Facebook, Youtube y decenas de blogs, principalmente, se han convertido en un nuevo e incómodo factor para los aspirantes presidenciales acostumbrados al guión televisivo, incapaces de improvisar y, sobre todo, ajenos a la ironía de estos medios interactivos. La verdadera crisis se produjo en Twitter, donde existen poco más de 4 millones 500 mil usuarios en México, la tercera red social más usada después de Facebook y YouTube. En esta red social, donde Peña Nieto tiene 166 mil 822 seguidores (el 31% de todos los precandidatos presidenciales), se crearon tres trending topics (los temas más mencionados del momento) entre el sábado 3 y el lunes 5: #LibreríaPeñaNieto, #SoyProle y #ProleFoerever que se ubicaron en esos días en la lista de los más vistos a nivel mundial. El equipo de asesores y mercadólogos de Peña Nieto entró en crisis. Varios le recomendaron al precandidato que no respondiera a los mensajes mordaces e irónicos que tuvieron amplio éxito en la red social. Uno de ellos, de los más mencionados, señalaba que el libro más leído por el mexiquense era La insoportable levedad del gel; otros escribieron: “Alguna vez leí algo de Martín Burger King”, y “no le regalen su voto a Peña Nieto, mejor regálenle un libro”. (Extracto del reportaje que se publica esta semana en la edición 1832 de la revista Proceso, que ya está en circulación)

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