Vázquez Mota... en su castillo rosa

miércoles, 14 de diciembre de 2011
A menos de dos meses de que los panistas definan quién será su candidato a la Presidencia para 2012, en el equipo de campaña de Josefina Vázquez Mota nadie duda que ella se impondrá a Santiago Creel y a Ernesto Cordero; a este último incluso lo ha vapuleado en varias ocasiones. Tales son sus afanes que los seguidores de quien fue una gris secretaria de Educación Pública y una intrascendente líder parlamentaria aseguran que no habrá dos vueltas en las elecciones internas, pues en la primera ronda, programada para el próximo 5 de febrero, ella obtendrá los votos necesarios para consolidarse. MÉXICO, D.F. (Proceso).- Aunque todas las encuestas le dan una sólida ventaja ante Ernesto Cordero, identificado como el aspirante favorito de Felipe Calderón, Josefina Vázquez Mota y su equipo tienen claro que la candidatura presidencial del Partido Acción Nacional (PAN) se conquista sólo con una estructura eficaz para movilizar el voto, que ya poseen y que tiene una meta: Obtener la victoria en la primera ronda electoral, el 5 de febrero. “Es un mito que Josefina no tenga estructura”, puntualiza Jorge Ramos Hernández, coordinador nacional de estructuras de Vázquez Mota, quien afirma poseer desde ahora un ejército electoral que neutralizará y vencerá a Cordero, cuyo rezago en la simpatía de los panistas ya lo forzó a recomponer su equipo de campaña y optar por una estrategia de choque. El exalcalde de Tijuana, Baja California, y allegado a Francisco Blake, el fallecido secretario de Gobernación, revela que Vázquez Mota tiene asegurado desde ahora, por lo menos, “50% más uno” de los más de 600 mil panistas activos y adherentes que se prevé voten en la elección del 5 de febrero, lo que cancelaría una segunda ronda, prevista para el día 19 de ese mismo mes. “Nosotros estamos listos, nuestra campaña ya terminó. Del 18 de diciembre al 5 de febrero, seis semanas efectivas, concretaremos el éxito que ya tiene Josefina y materializaremos el triunfo en votos de sus simpatizantes”, expone el estratega. Una segunda vuelta electoral se cancelaría, también, si el ganador de la primera obtiene 37% de los votos con una diferencia de 5% sobre el segundo lugar, pero Ramos sentencia: “Ni una sola neurona está ocupada en una segunda ronda. En la primera vamos a ganar”. Encargado de coordinar la estructura de mujeres, jóvenes, legisladores y territorial –esta última a cargo de Jorge Manzanera, operador de siempre de Calderón–, Ramos insiste en que Vázquez Mota vencerá a Cordero, pese al respaldo oficial que éste tiene: “Básicamente el gobierno, funcionarios de gobierno más bien, que simpatizan y lo apoyan”. –¿Prevé movilización desde el gobierno para favorecer a Cordero? –Espero que no, pero vamos a estar alertas. Tras siete meses de que Vázquez Mota se ha expuesto como aspirante presidencial, antes inclusive de solicitar licencia como diputada federal, no hay manera de que no gane la candidatura, subraya Ramos: “En seis semanas se requerirían errores muy grandes”. La estructura   A días de que el domingo 18 se inicien formalmente las precampañas, reguladas por ley, la impotencia de Cordero por no rebasar 10% de las preferencias electorales en las encuestas, las mismas que dan a Vázquez Mota porcentajes superiores a 40%, lo han llevado a la confrontación, como en los debates organizados por la fundación panista Rafael Preciado Hernández, y ha generado conflicto al interior de su equipo. En los hechos, Rogelio Carbajal dejó la coordinación de la campaña, aunque se mantiene el conflicto generado por la marginación de las decisiones estratégicas a los panistas que se sumaron a Cordero tras la declinación del gobernador Emilio González Márquez, encabezados por Arturo García Portillo, diputado federal por Chihuahua, entre ellos Juan Pablo Adame Alemán, hijo del gobernador de Morelos, Marco Antonio Adame. Las dificultades en el equipo de Cordero se producen a pesar de que dispone de abundantes recursos económicos, como consta en documentos, de los que Proceso­ tiene copia, para el traslado de operadores electorales. Por ejemplo, sólo en cinco días se gastó un total de 107 mil pesos en boletos de avión, entre otros, para servidores públicos como Héctor Larios Córdova, secretario general de Gobierno de Sonora, cuyo Ejecutivo, Guillermo Padrés, es uno de los que ha puesto la estructura gubernamental al servicio de Cordero. Larios Córdova, amigo de Manuel Espino y militante de El Yunque –como otros que están en la estructura de Cordero, entre ellos Hilarino Díaz Serna en Guanajuato y Simón Guerrero en Querétaro–, hizo un viaje Hermosillo-México-Hermosillo por Interjet, el viernes 11 de noviembre, con el boleto DA 79915, con un costo de 4 mil 28 pesos. Otros operadores de Cordero que viajan con recursos de la precampaña son José Viramontes, Alfredo Munro, Alain Santa Cruz, Perla Domínguez, Enrique Hull, Julio Limas, Gustavo Ramírez, Jorge Barrera, Marcele Arellano. Al margen de lo que hace Cordero y aun de sus diatribas –que tienen a Santiago Creel, el otro contendiente, como espectador–, Vázquez Mota ha articulado una estructura que, según las proyecciones de su equipo de campaña, garantiza la votación mayoritaria en nueve de los 12 estados que concentran 60% de los militantes activos y adherentes del PAN. Aunque el universo de militantes asciende a 1 millón 795 mil, se prevé que participen entre 600 mil y 700 mil, poco más de una tercera parte de los panistas que pueden hacerlo, como ocurrió en el proceso interno de 2005, del que resultó ganador Calderón bajo acusaciones de fraude que quedaron impunes. La estructura electoral de Vázquez Mota, explica Ramos, se sustenta en el diálogo: “El método es el acuerdo político con los grupos locales y Josefina muestra una apertura total en eso, nos da mucha maniobra a quienes operamos su campaña para poder sumar gente de todos los colores y sabores en el partido. Por eso se dan fenómenos de unidad insólitos”. Por ejemplo, en Veracruz, el estado con más militantes del PAN en el país, grupos locales confrontados respaldan a Vázquez Mora: el de Alejandro Vázquez Cuevas, expresidente del PAN, el de Enrique Cambranis, actual dirigente, y el de Julen Rementería. “Ellos tienen casi 80% del estado. Somos los más fuertes en el estado más importante en votos, por encima del Estado de México y del Distrito Federal”, puntualiza Ramos, quien asegura que Vázquez Cuevas, quien apoyó a González Márquez, controla operadores en 100 ciudades del país. El tercer estado en votación panista es Jalisco y ahí también los grupos en pugna respaldan a Vázquez Mota, que contaría con 70% de la futura votación: “Hay gente del gobernador Emilio González, del exgobenador Francisco Ramírez Acuña y de la disidencia de ellos, que la constituye Hernán Cortés. Los tres equipos están operando con mucha fuerza para Josefina”. En Aguascalientes lo mismo: El exgobernador Luis Armando Reynoso Femat apoya a Vázquez Mota, pero también Martín Orozco, el candidato del PAN que fue derrotado supuestamente por el sabotaje de aquél. –Pero en Guanajuato, por ejemplo, el gobernador Juan Manuel Oliva ha puesto la estructura gubernamental al servicio de Cordero... –Ahí es una realidad que el gobernador está operando deliberadamente para el proyecto de Cordero, pero también es una realidad que prácticamente todos los diputados federales están con nosotros. Y no sólo eso, aclara: Apoyan el alcalde de León, Ricardo Scheffield; los dos principales competidores por la alcaldía de Irapuato –Sixto Zetina, que es diputado­ federal, y Julio di Bella, miembro del equipo nacional–, así como los aspirantes a la candidatura a gobernador Ricardo Torres Origen, senador, y Ángel Córdova Villalobos. “Entonces, a pesar de que es un estado gobernado por un simpatizante de Cordero, nosotros somos una fuerza política fuerte en el estado. Yo aseguro que ya estamos rebasando las simpatías por encima del 50% en Guanajuato, cuando era un estado en el que traíamos 10% en julio.” En el Estado de México, que después de Veracruz y Jalisco es el estado con más militantes, la fuerza electoral está dividida, aunque a Vázquez Mota la respaldan 11 delegados federales, seguidores de Luis Felipe Bravo Mena, expresidente nacional del PAN y excandidato a gobernador, así como allegados del senador Ulises Ramírez. Aun en Baja California, cuyo gobernador José Guadalupe Osuna lo apoya, Cordero está en tercer lugar, detrás de Vázquez Mota y de Creel, mismo fenómeno que se presenta en Sinaloa, cuyo gobernador aliancista, Manuel López Valdés, simpatiza con la diputada con licencia. “De manera que es un mito que Josefina no tenga estructura. Y esto lo evidencia el hecho de que para el registro de su candidatura llegamos con 100 mil firmas que se capturaron en el lapso de una semana. Este ejercicio no se puede hacer sin una estructura sólida.” Vázquez Mota cuenta, además, con 108 diputados federales que están operando todos los días con funciones específicas y esa fuerza no la tienen Cordero ni Creel, puntualiza el expresidente municipal de Tijuana, aspirante a senador o diputado federal. La Coordinación Nacional de Estructuras, detalla Ramos, involucra a jóvenes, que encabeza Juan Carlos Martínez, expresidente de Acción Juvenil, y Mujeres, al frente de las que se encuentra Laura Suárez, esposa de Salvador López Orduña, candidato del PAN al gobierno de Michoacán en 2007. Ramos dice que la percepción de que Cordero controla la estructura nacional del PAN le es favorable a los seguidores de Vázquez Mota: “Ahí está el secreto del triunfo: Creen que estamos débiles en donde estamos fuertes”. Sin embargo, en el equipo de la exsecretaria de Desarrollo Social (Sedesol) en el gobierno de Vicente Fox y de Educación Pública (SEP) con Calderón no hay confianza: “A pesar de que traemos el discurso más aceptado, la candidatura más popular adentro y afuera del PAN, la elección se gana el 5 de febrero. Tenemos que aplicarnos a hacer el trabajo de estructura”. Eso sí, el 5 de febrero es la fecha de la victoria, insiste: “Ni una sola neurona está ocupada en una segunda ronda. En la primera vamos a ganar”.   Duelo de ineptitudes   El registro de Vázquez Mota, Cordero y Creel como precandidatos presidenciales del PAN, la próxima semana, se produce en medio de la confrontación de los primeros, un cruce de acusaciones sobre sus propias ineptitudes y las del gobierno de Calderón. Ante las acusaciones de que no fue capaz de aprobar leyes que México requiere y de que no ha rendido cuentas de los recursos de la diputación del PAN que coor­dinó –un expediente aún desconocido–, Vázquez Mota acusó a Cordero de fabricar pobres. “Cuando dejé la Secretaría de Desarrollo Social, y ahí están las cuentas y las cifras, la pobreza alimentaria, la pobreza extrema bajó de poco más de 23 millones de mexicanos a 14 millones, aunque esta cifra en gestiones que me precederían (sic) o que estarían después de mí en la Secretaría de Desarrollo Social volverían a subir la pobreza. Yo dejé la pobreza en 14.7 millones de mexicanos y esa pobreza volvería a subir.” Cordero, titular de la Sedesol entre enero de 2008 y diciembre de 2009, atribuyó el aumento de los pobres a la crisis económica mundial y dijo que Calderón, no él, creó un programa alimentario destinado a la pobreza extrema:

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