Al ISSSTE, otra fichita

sábado, 3 de diciembre de 2011
El ISSSTE estrena director general: un personaje ligado al círculo íntimo de Felipe Calderón y que presume de sus buenas relaciones con Enrique Peña Nieto. Antes de llegar a la institución que tutela los derechos de los burócratas estuvo a cargo del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes, donde dejó una cauda de opacidad y sospechas de malos manejos de los recursos a su cargo. Entrega de contratos sin concurso y subastas irregulares de lo incautado al crimen organizado,  son algunas de sus credenciales Tercer director del ISSSTE en el sexenio, Sergio Hidalgo Monroy Portillo llega a esta institución –que atiende a poco más de 12 millones de derechohabientes– con varios expedientes de opacidad e irregularidades en el uso de recursos públicos, en las subastas de los bienes decomisados al narcotráfico, así como en el manejo de empresas en liquidación, como la Compañía de Luz y Fuerza, a su paso por la Dirección General del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE). Al asumir la dirección general del instituto, Monroy Portillo prometió que durante su gestión “no habrá media transparencia. Lo que van a encontrar conmigo es abrir todas las cuentas del ISSSTE, enseñar la forma de administrar los recursos que nos encomiendan. El encargo que me hace el presidente no se relaciona con cuestiones políticas sino a concentrar el trabajo, a profesionalizar la seguridad social”. Pero sus antecedentes como oficial mayor de la Secretaría de Hacienda (diciembre de 2006 a julio de 2010) y sobre todo como director general del SAE contradicen su compromiso con la transparencia: informes de la Secretaría de la Función Pública señalan que hay al menos 124 procesos de investigación sobre responsabilidades en la dependencia que dejó el lunes 28 de noviembre. Las relaciones de Monroy Portillo con el círculo íntimo del presidente Felipe Calderón no son un secreto. Su esposa, Verónica González Rossi, amiga de Margarita Zavala, fue nombrada en diciembre de 2006 directora general adjunta de la Secretaría Particular de la Presidencia de la República. Sus padrinos no pertenecen sólo al círculo calderonista. Él presume entre sus allegados tener cercanía y buenas relaciones con el exgobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, el “precandidato único” del PRI a la Presidencia de la República. (Extracto del reportaje que se publica esta semana en la edición 1831 de la revista Proceso, que ya está en circulación)

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