Una "Cocoa" con sabor presidencial...

jueves, 23 de junio de 2011
Luisa María Calderón Hinojosa, hermana del presidente, unifica criterios en el PAN michoacano: no todos, pero muchos la detestan. Aseguran que, además de ser prepotente, en su afán de ser candidata blanquiazul al gobierno de Michoacán, la llamada Cocoa se apoya en recursos federales pródigamente cedidos por su hermano, e incluso trató de saltarse los procesos de selección de su propio partido para llegar por la vía rápida a la contienda estatal. MÉXICO, D.F. (Proceso).- El plan de imponer a Luisa María Calderón como candidata del Partido Acción Nacional (PAN) al gobierno de Michoacán, luego de dos años de hacer “proselitismo disfrazado”, no conoce límites: Abundantes recursos del gobierno federal, coacción a votantes, condicionamiento de obras y favoritismo de la dirigencia estatal, lo que ha dividido y confrontado a la militancia. “Voy contra el sistema”, sentencia el senador Marko Cortés Mendoza, rival de la hermana del jefe del Ejecutivo, Felipe Calderón, conocida con el alias de Cocoa, quien luego de no ser designada candidata, como lo pretendía, busca imponerse en la elección interna del 31 de julio con el uso del aparato del gobierno federal. “Sin lugar a dudas, se está usando el poder del gobierno federal para influir y decidir el proceso de elección del PAN”, acusa el legislador de 34 años, quien ha logrado unificar la inconformidad panista con el clan Calderón –que no es poca–, que en Morelia tiene su entraña. Y es que, además, la Cocoa no concita simpatía si, a donde quiera que va, la custodian entre 30 y 45 elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP), el Ejército y la Policía Federal, cuyo costo, sólo de estos últimos, se estima en 5 millones de pesos mensuales, lo que implicaría –alerta Cortés– que ya rebasó el tope de gasto de precampaña del PAN fijado en 2 millones de pesos. “Todos los hermanos del presidente tienen derecho a tener elementos del EMP para su protección, pero cuando se entra a un proceso electoral como precandidato entonces, en apego a la ley, todo lo que se usa, sea donado, sea prestado, de donde venga, es computado como gasto de campaña, sin lugar a dudas.” –¿Entonces la Cocoa ya rebasó el tope? –Yo no soy autoridad electoral para dar ese veredicto, pero es algo que tendrá que ser observado por el PAN y será observado por todos los demás partidos políticos para efectos de elegibilidad. No podemos poner en riesgo al PAN por una situación de ese tipo. Por eso, receloso de la dirigencia estatal del PAN que encabeza Germán Tena, dócil a la Cocoa, Cortés pide al Comité Ejecutivo Nacional (CEN), encabezado por Gustavo Madero, y a la Comisión Nacional de Elecciones, que preside José Espina, que cese el uso de los recursos y la estructura del gobierno de Calderón para favorecer a su hermana. “Esto vendría a enturbiar más el proceso de por sí ya enturbiado por la primera intención de no tener elecciones y luego de tener un candidato común de una coalición de partidos, que ha hecho mucho ruido a la democracia que tanto hemos pregonado en México y más en el PAN.” Aunque la candidatura común que pretendía un grupo de magnates de Michoacán está descartada, en el CEN del PAN se analiza cancelar la elección interna y designar a la Cocoa como candidata, revela Juan José Rodríguez Prats, fugaz delegado del CEN en el estado, quien teme que gane Cortés, cuya honorabilidad pone en duda. En entrevista, informa que ha expuesto ante el CEN evidencias de que Cortés mantiene una alianza con el gobernador perredista Leonel Godoy, pero también ha aceptado apoyos de origen oscuro. –¿Son recursos ilegales? –¡Ilegales, desde luego que ilegales! Yo lo dije en el CEN: Señores, por menos de esto se expulsó a Manuel Espino. Por ello, el tabasqueño propone designar a Cocoa. “Hay posibilidad de una alianza y eso permitiría una designación, porque hay mucha gente interesada en ensuciar el proceso y, en las condiciones en que está Michoacán, correríamos un enorme riesgo”. –¿Puede ganar Cortés? –Es por eso que sostengo que el PAN no debe correr ese riesgo, porque hay información de que Marko Cortés tiene contacto con adversarios del PAN. Según el exdelegado del CEN, quien el mismo día en que llegó a Michoacán se peleó con diputados locales del PAN –quienes lo acusaron de ebrio y de haberlos insultado–, el senador tiene “endeble lealtad al partido”, por lo que Madero analiza cancelar la elección y designar a Cocoa. –¿Pero es una decisión sólo de él? –Él consultará, tomará la decisión, informará al CEN, y éste ratifica o rectifica. Cortés, quien no cree que se atrevan a despojar a los panistas de su derecho a elegir, desprecia a Rodríguez Prats: “Es un mentiroso. Él es un viejo priista y yo soy panista de toda la vida. Está jugando a quedar bien con el sistema porque quiere ser diputado federal”. –¿Se lo ha dicho de frente, como él dice? –Lo ha dicho en el CEN mintiendo y le he pedido que exhiba las pruebas, porque de otra manera está calumniando. PAN corrompido Las precampañas del PAN para elegir a su candidato a gobernador que participará en los cimicios constitucionales de noviembre –cuando se elegirán también 40 diputaciones locales y 113 alcaldías– comenzaron apenas el sábado 11, pero la disputa entre grupos es añeja y se agudizó con el proyecto de hacer gobernadora a Cocoa. Ella misma quebrantó el compromiso de su familia de no participar en política durante todo el sexenio para no ser tildados de “hermanos incómodos”, por traficar con el poder presidencial (Proceso 1785). Se instaló en Morelia y desde septiembre de 2008, cuando se integró como secretaria de Elecciones del PAN estatal, comenzó a edificar su candidatura, siempre bajo el cobijo presidencial. Sólo hasta noviembre de 2010, a un año de las elecciones, se separó del cargo para intensificar su activismo. En febrero fue enviado Rodríguez Prats para poner orden y en su primera conferencia de prensa, el jueves 9, ofreció ser neutral: “No hay duda sobre la imparcialidad y tampoco queremos favorecer a nadie. Que quede muy claro: lo que se busca es que el candidato o candidatos en Michoacán correspondan a la decisión del panismo en Michoacán”. Pero tres horas después todo cambió: A las dos de la tarde se reunió con los diputados del PAN y, según varios de ellos, despotricó contra los que apoyan a Cortés y a Salvador Vega Casillas, secretario de la Función Pública, y tiró línea a favor de Cocoa. El choque se filtró a los medios y uno de los diputados lo describió fuera de sí por la borrachera: “Sacó su verdadero yo, asumió una actitud muy barbajana y se cansó de decirnos que éramos unos pendejos por apoyar a Marko o a Salvador”. Confrontado también con Cortés, Rodríguez Prats dejó el cargo unos días después, aunque niega –en entrevista– que haya estado ebrio en la reunión. “Me tomé un tequila y unas cervezas”, dice y reconoce que enfureció cuando uno de los diputados le dijo que recibían dinero del gobierno estatal. “Todos lo hacen –dijo–. Entonces yo me torné irascible. Le dije: ‘No, maestro, no todos lo hacemos y estás en el partido equivocado’. Marko Cortés también me dijo esa frase: El ‘todos lo hacen’ es la negación más brutal de la tradición del PAN.” A Rodríguez Prats lo acusaron, en el CEN, de haber sido parcial como delegado: “Me culparon de que tomé partido. ¡Claro que tomé partido! Si vengo en defensa de la institución, cómo no tomar partido en contra de la deshonestidad, desde luego que sí”. Fue regañado: “Me dijeron que mi función como delegado no era investigar un caso de corrupción, sino ser árbitro de una contienda. ¡Ah, chingá, entonces como árbitro de una contienda, si veo algo sucio lo debo solapar, porque yo tenía que ser imparcial! ¡Hay cosas en las que no se puede negociar! Y eso lo percibí al segundo día de haber llegado”. En efecto, al arribar a Michoacán se entrevistó con un viejo correligionario suyo, Fausto Vallejo, alcalde de Morelia, virtual candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a gobernador y puntero en las encuestas. “Lo primero que hice fue pedir una audiencia con él. Fui con el presidente del partido y él me lo dijo: ‘Los tres partidos están penetrados de corrupción’. Me dijo una frase que me sacudió, que se le atribuye a La Familia Michoacana: ¿A qué delincuencia organizada se refieren? ¿A la del gobierno, a la de los partidos o a la nuestra?’. Es una lápida que cae encima.” Michoacán es emblemático para el PAN, dice: Aquí ganó su primera presidencia municipal: Quiroga; su primer diputado local y su primer diputado federal; también se postuló a la primera candidata mujer a una presidencia municipal, y michoacano es Gonzalo Chapela, compositor del himno de ese partido. “Aquí está la lucha entre la ideología cardenista y la ideología gomezmoriniana”, afirma Rodríguez Prats, quien defiende el derecho de Cocoa a ser candidata, a pesar de haber jurado que no sería hermana incómoda: “Con todo y eso, tiene méritos y carrera propia que inició antes de Felipe. Pero, además, se está jugando hasta la vida”. En cambio arremete contra la corrupción política auspiciada, según él, por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Godoy, de la que se beneficia –acusa– el grupo que encabeza Cortés. “Es evidente la conexión de Marko con Godoy, quien tiene un problema de confrontación dura con el presidente, y ahí el puente ha sido Fausto Vallejo.” Revela que para la ceremonia conmemorativa del natalicio de José María Morelos y Pavón, el 30 de septiembre del año pasado, Calderón pretendía dar el discurso y Godoy se opuso, justo cuando salieron libres casi todos los funcionarios estatales y municipales procesados por el denominado michoacanazo, tramado por el gobierno federal dos meses antes de las elecciones de 2009. “(De Los Pinos) acudieron a Fausto para que mediara con Godoy, quien le respondió: ‘Si quiere hablar, correcto, se acaba el desfile y se cierra el palacio. A ver cómo le hacen’. Se desistió y dijo el discurso Godoy. Es un choque brutal.” En efecto, Godoy afirmó, ante un adusto Calderón, que no se puede hablar de justicia cuando no se respeta la legalidad ni los derechos ciudadanos. Y por eso, en la Constitución de Apatzingán, Morelos estableció: “Que todo el que se queje con justicia, tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario...”. Conociendo la relación con Godoy, Rodríguez Prats se reunió con Cortés, quien quería que se desconociera al comité estatal por su apoyo a Cocoa, y le preguntó: “¿para qué quiere ser gobernador”. “Me siento con atributos y he recibido apoyos”, le contestó. “Ah, caray, ¿y a cambio de qué?”, cuestionó. Y vino la frase: “Todos lo hacen”. Aunque aclara que los apoyos no son malos de suyo, precisa: “¿En qué momento eso ya puede constituir delito? En el momento en que la aportación se da como inversión. Desgraciadamente ahí es donde ha estado la distorsión”. –¿Cocoa no recibe apoyos que sí recibe Marko Cortés? –No me puedo comprometer a una respuesta, porque no tengo todos los elementos. En el caso de Marko sí lo sé. En el caso de ella no lo sé. Puede suponerse, es muy difícil. La otra “Familia” En realidad existen pruebas, documentales y testimoniales, de que Cocoa recibe apoyos del gobierno federal, por los que ha sido denunciada dos veces ante el Instituto Electoral de Michoacán (IEM) por actos anticipados de campaña, y de la iniciativa privada, como de productores aguacateros. De hecho, en agosto de 2010, productores de aguacate la acusaron de intervenir para imponer a Ricardo Vega López como presidente de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de Michoacán (APEAM), con el fin de dejar en manos de cuatro trasnacionales la venta y exportación de aguacate, que a su vez controla el crimen organizado. Según información del corresponsal Francisco Castellanos, el joven empresario aguacatero Alejandro Álvarez del Toro reveló que Cocoa estuvo en Uruapan en junio para respaldar a Vega López, con el fin de tener el control de ese sector económicamente poderoso que la provee de apoyos. Juan Luis Calderón, uno de los hermanos de Cocoa que es funcionario del ayuntamiento priista de Morelia –y que alterna esa actividad con extraños negocios en la construcción y las carreras con sus automóviles Alfa Romeo–, se sabe que le gestiona apoyos entre empresarios. Pero lo que ha sido hasta descarado es el respaldo del gobierno federal a Cocoa, quien desde 2009 ha participado, como dirigente del PAN, en actos oficiales, inclusive como oradora. Su promoción se ha fincado en entrega de despensas, enseres domésticos y materiales de construcción. Aunque el 23 de octubre pasado organizó, cerca de Morelia, una fiesta para celebrar su cumpleaños número 54, a la que asistieron más de 3 mil personas que consumieron carnitas, cerveza y tequila, y fue en los hechos su “destape”, sólo hasta noviembre perfiló su precandidatura, y su registro, el 5 de junio, tuvo el sello del gobierno federal. Inclusive, a finales de enero, cuando parecía que sería designada candidata sin elección interna, el grupo delictivo La Familia Michoacana anunció su disolución mediante mantas y un comunicado, uno de cuyos párrafos aludía a los Calderón: “En virtud de no querer seguir enfrentándonos con lo que representa la figura del Presidente, La Familia Michoacana se disuelve por completo y se abren las puertas del estado, al gobierno o proyectos de grupos que deseen continuar con la lucha que nosotros iniciamos y existe la posibilidad de brindar el apoyo de nuestra parte.” Justamente, el primer día de su precampaña, Cocoa visitó en helicóptero Ciudad Hidalgo, Uruapan y Apatzingán, lugar donde su hermano, vistiendo una holgada casaca militar y una gorra que casi le cubría los ojos, ratificó, el 3 de enero de 2007, su declaratoria de guerra a la delincuencia. –¿Por qué escogió Apatzingán para el inicio de su campaña? –Porque en Apatzingán –respondió Cocoa– nacieron las instituciones de México, ahí se firmó la Constitución que habla de derechos humanos, igualdad, moderación, responsabilidad y solidaridad. –Pero también es el lugar de origen de La Familia. –Es también el lugar de la Constitución y queremos regresarle a nuestro Michoacán, así como a cada uno de nuestros pueblos, su origen. Es un mensaje de que queremos recuperar la paz que nos pertenece. Sin embargo, cuando comenzó a derrumbarse el michoacanazo, al declarase inocentes a funcionarios de sus nexos con La Familia, se burló de los liberados: “¡Ahora resulta que salen más limpios que de la pila bautismal!”. En el propio PAN la acusan de prepotente, como ocurrió al reventar la reunión juvenil estatal, celebrada el sábado 9 de abril en el hotel Pie de la Sierra, de Uruapan: Irrumpió en el hotel seguida por una turba y rodeada de miembros del EMP que agredieron al personal. El presidente estatal de Acción Juvenil, Javier Dávalos Palafox, acusó a Cocoa de haber reventado el encuentro y de presionar a quienes no piensan como ella, acusándolos de dividir al partido, según declaró a La Jornada Michoacán.

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