Tri: posible encubrimiento en el caso de los dopados

jueves, 14 de julio de 2011
A contrapelo de los lineamientos establecidos por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), la Comisión Disciplinaria de la Femexfut exoneró a los integrantes de la selección nacional que dieron positivo en las pruebas antidoping por consumo de clembuterol. Para el especialista en medicina deportiva Mario Mercader Flores, exmédico de las selecciones menores de futbol, carece de solidez el argumento de los federativos en el sentido de que los jugadores comieron “carne contaminada” con esa sustancia. Según él la sustancia prohibida entró al organismo de los futbolistas porque éstos consumieron inadvertidamente algún suplemento alimenticio que la contenía. MÉXICO, D.F. (Proceso).- La versión difundida por la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) en el sentido de que los cinco integrantes del representativo nacional de futbol que acaban de ser exonerados por dopaje se “contaminaron” por la ingesta de carne es poco creíble, porque el clembuterol se encuentra en el hígado y en las vísceras de las reses, “no en la carne”. Esta opinión es externada a Proceso por el especialista en medicina deportiva y exmédico de las selecciones menores de futbol Mario Mercader Flores, quien añade un dato: las vísceras no están incluidas en la dieta de los jugadores profesionales. Presidente de la Asociación del Distrito Federal en Medicina del Deporte, Mercader niega además que la sustancia pudiera haber sido suministrada por el equipo médico de las selecciones nacionales. La presencia del clembuterol en el organismo de los jugadores, sostiene, se debió a que ingirieron algún suplemento alimenticio. Por su parte, Manuel Méndez, propietario de la carnicería La Ideal, señalada por la Femexfut como responsable de haber provisto a las selecciones nacionales de producto contaminado con clembuterol, asegura que en 39 años ese negocio jamás ha expedido vísceras porque no es su giro. Además, comenta a Proceso que para asegurarse de que sus productos no contenían esa sustancia mandó una muestra a un laboratorio para su análisis, y al cabo de 10 días le entregaron los resultados “y todos salieron negativos”. A raíz de que estalló el nuevo escándalo de los futbolistas dopados, apunta Méndez, inspectores de la Secretaría de Salud se presentaron en su establecimiento y les fueron entregados documentos que avalan la calidad de los productos que comercializa ese negocio. Dice que también se llevaron trozos de carne para analizarlos y que hasta la fecha no le han comunicado los resultados. El pasado 9 de junio, la Federación Mexicana de Futbol, por medio de su secretario general, Decio de María, anunció que cinco jugadores de la Selección que participarían en la Copa Oro habían sido inhabilitados tras dar positivo en el control antidopaje realizado el 21 de mayo. Según el federativo, los futbolistas consumieron carne de res o de pollo contaminada con clembuterol. De acuerdo con su versión esto ocurrió entre el 18 y el 20 de mayo, durante la concentración del equipo en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de la Femexfut. De manera sorpresiva y sin cumplir con el protocolo de la apertura de la muestra “B” en presencia de los deportistas que dieron positivo –que sirve para corroborar los resultados de la prueba antidopaje inicial–, la Federación dio a conocer los nombres de los futbolistas Guillermo Ochoa (América), Antonio Naelson Sinha (Toluca), Francisco Javier Rodríguez (PSV Eindhoven, de Holanda), Édgar Dueñas (Toluca), y Christian El Hobbit Bermúdez (Atlante). Ellos fueron separados de la selección y se les suspendió temporalmente para realizar las investigaciones del caso. Cuando en México aún se festejaba la conquista de la Copa Oro, otro episodio volvió a manchar la deteriorada imagen de la Femexfut, ahora relacionado con la presencia de prostitutas en la concentración de la Sub-22, que derivó en la expulsión de ocho jugadores. Sin embargo, el caso todavía permanece en las sombras, pues el pasado 6 de junio el propietario del club Guadalajara, Jorge Vergara, exigió a la Femexfut que realizara una investigación a fondo sobre esa indisciplina, y aseguró que “había más gente involucrada”. Para colmo, el director médico de la FIFA, Jirik Dvorak, declaró el viernes 1, a través de uno de los canales de Televisa, que en otros cuatro jugadores de la selección mayor se encontraron rastros de clembuterol. Puntualizó que en total fueron nueve los casos. “No puedo decir nada en este momento, pero lo que se sabe es que cinco jugadores dieron positivo a una alta concentración de clembuterol y en otros cuatro hubo rastros de esa misma sustancia. Estamos hablando de nueve de 14 futbolistas que tuvieron contacto con la sustancia. Para mí es difícil que un equipo completo de un país como México caiga en esa falta”, aseguró Dvorak. Pero esta historia ya la había adelantado el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, cuando el pasado 23 de junio reveló a la cadena ESPN que había más casos de clem­buterol en la selección nacional; sin embargo, horas después la Femexfut se apresuró a desmentir al máximo jerarca del organismo y argumentó que el directivo no había querido decir eso.   Dudas   Mario Mercader asegura que por disposición de la Ley General de Cultura Física y Deporte el equipo completo –y no sólo 14 jugadores– tuvo que haberse sometido al control antidopaje. Esta disposición abarca a todas las delegaciones nacionales que participan en competencias internacionales. Para el también secretario de la Federación Mexicana de Medicina del Deporte es probable que alguien de la Femexfut suministrara erróneamente los productos alimenticios: “Hay una situación incidental. Es un accidente donde a alguien se le fue. Si la carne fuera la causa, todos los años tendríamos el problema de doping”. Y agrega: “Lo propongo como método de investigación: me ofrezco a comer carne del mismo proveedor y al día siguiente someterme a la prueba del doping, y si doy positivo se comprobará que fue la carne y vamos a tener más cuidado en ese sentido. Pero la FIFA y la WADA (Agencia Mundial Antidopaje) tendrán que considerar que en este país hay mucha alimentación contaminada, cosa que dudo”. En entrevista con Proceso, el médico insiste en que los futbolistas no dieron positivo por causa de la carne, sino por algún otro producto. Explica: “A los deportistas nunca se les han dado de comer vísceras en el CAR. Una de las costumbres es realizar asados de tipo argentino. Incluso a veces se mandaba traer de un restaurante argentino y se les preparaban empanadas argentinas de inicio, así como una ensalada y una buena porción de corte de carne. Eso sí es frecuente. Por eso dudo que la carne sea el factor. Por ahí alguien cometió el error, y a lo mejor lo están cuidando, o tapando”. Hasta hace tres años, cuando Mercader Flores dejó de laborar para la Femexfut, los equipos no disponían de un nutriólogo. En la actualidad la federación cuenta con la especialista Beatriz Boullosa Moreno, en cuyo currículum se indica que es licenciada en nutrición por la Universidad Iberoamericana. Además, en su sitio en internet www.nutricionenmovimiento.com se indica que desde 2003 tiene la certificación del Colegio Mexicano de Nutriólogos. Mercader Flores comenta que si la falla se debió a la nutrióloga ello se debe a que la dejaron actuar más allá de su competencia. “Si usted va a un hospital, el doctor deja instrucciones claras de qué tipo de dieta debe llevar el paciente, de acuerdo con su problema, y el área de nutrición es la que se encarga de cumplir con las indicaciones. Los medicamentos no los pone la nutrióloga, sino el médico. Puede ser que el nutriólogo dé su opinión porque el manejo es integral, pero para eso cada área tiene una función específica. “Actualmente el deportista está en medio de una serie de profesionales que lo apoyan para un logro específico, y todos tienen una participación de acuerdo con su preparación, pero nada más. Si la nutrióloga llegó y empezó a dar órdenes de qué iban a tomar y qué no iban a tomar, está muy mal, porque la nutrióloga no tiene la preparación ni la experiencia que tienen los médicos.” Aclara que conoce a muchos especialistas en medicina deportiva que llevan años trabajando con selecciones nacionales y nunca han tenido problemas de esta naturaleza. “No creo que llegue alguien a darles instrucciones a ellos. El mismo doctor Luis Alcocer (médico de la selección nacional Sub-22) es un especialista en medicina del deporte. Imagino que él tiene la suficiente capacidad para decirle a la nutrióloga: ‘Haz las dietas; la suplementación y complementación la van a manejar los médicos’. Así debería de funcionar.” E insiste: “Los únicos autorizados para prescribir medicamentos, vitaminas y suplementos son los médicos; así lo establece la Ley General de Salud. Somos los únicos que supuestamente estamos autorizados para prescribir, de acuerdo con la ley. Por eso muchos suplementos y complementos que no tienen soporte farmacéutico lo especifican en la etiqueta: ‘El consumo de este producto es bajo responsabilidad de quien lo consume y de quien lo recomienda’. No hago menos a los nutriólogos, pero tienen única y exclusivamente un área que cuidar: Lo que comen los atletas”. Refiere que algunos productos clasificados como suplementos o complementos alimenticios no contienen todas las sustancias que aparecen en la etiqueta, o a veces se encuentran en cantidades diferentes a las que se indican. Incluso, dice, algunos de esos productos contienen sustancias que están prohibidas por la WADA o por el doping. La hipótesis más fácil de descartar, expone, es que los jugadores hayan consumido una sustancia por voluntad propia. “Y la segunda, que también se puede descartar, es la carne. Todos los antecedentes de involucrados por clembuterol es porque comieron hígado, no carne”. Proceso solicitó una entrevista con la nutrióloga de las selecciones nacionales, Beatriz Boullosa, quien respondió a través de un correo electrónico que había informado de esta petición “al área de medios”.   Exculpados   De manera sorpresiva, la Comisión Disciplinaria de la Femexfut anunció el viernes 8 la exoneración de los cinco implicados, y en consecuencia no habrá castigo, a contrapelo de los lineamientos generales de la WADA –“todo atleta es responsable de lo que está en su cuerpo”– y de las pruebas científicas que demuestran que en realidad sí existió dopaje. En conferencia de prensa, el secretario general de la Femexfut, Decio de María, anunció que el expediente se archivaría. Aunque no negó que la sustancia prohibida se encontró en el organismo de los jugadores, reiteró que el doping de los cinco seleccionados nacionales “se debió a contaminación alimentaria”. “Los jugadores demostraron que no existía conducta negligente y se anulará la suspensión que se podría aplicar como castigo. No se considera como infracción al dopaje. En virtud de esto la Comisión Disciplinaria resuelve que los cinco jugadores acreditaron ausencia de culpa”, anunció Alfonso Sabater, responsable de la Comisión Disciplinaria. El secretario general de la Federación externó: “Hay tres formas de ingerir clem­buterol: medicamentos, pastillas con la sustancia o carne contaminada, y a partir de ahí se armó la defensa. Nadie tiene una prueba de la carne que se comieron, pero la defensa fue hecha eliminando situaciones que pudieran llevar a la contaminación”. Ahora habrá que esperar la reacción de la FIFA y de la Agencia Mundial de Dopaje, responsable de los arbitrajes a nivel mundial. “A partir de este momento los jugadores pueden hacer su vida profesional normal. Por eso comunicamos los resultados a la FIFA y a la WADA. Creemos que estos organismos no apelarán porque estamos basados en pruebas lógicas y bien fundamentadas”, expuso Sabater De María concluyó: “En caso de que la WADA apele, ellos tendrían que hacer una nueva investigación del procedimiento. Nosotros presentamos todas las pruebas... he trabajado con los cinco jugadores y más que ofrecer disculpas hay que ofrecer resultados. Hoy se cierra un proceso”.

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