El Black Hawk de Emilio González

A cuatro meses de que se inauguren los XVI Juegos Panamericanos, la administración de Emilio González Márquez intenta echar a andar un programa de seguridad en el estado, sobre todo la zona metropolitana, para garantizar la integridad de la población y de los atletas que participarán en la justa deportiva continental a partir del 14 de octubre. Por lo pronto, anunciaron la compra de un helicóptero Black Hawk blindado y la creación de un escuadrón regional cuyos integrantes estarán armados hasta los dientes.A cuatro meses de que se inicien los XVI Juegos Panamericanos, el gobierno estatal y los ayuntamientos de la zona metropolitana (ZMG) anuncian la compra de tecnología para blindar el entorno donde se realizará la justa deportiva entre el 14 y el 30 de octubre próximo y garantizar la seguridad de los atletas. Las adquisiciones incluyen un helicóptero Black Hawk (S-70i) de fabricación estadunidense, 650 videocámaras, que se instalarán en 570 puntos estratégicos de la entidad; además, las autoridades aseguran que se formarán varios escuadrones regionales especializados en el combate a grupos armados que serán desplegados a lo largo de la ZMG. Los alcaldes metropolitanos dotarán a los grupos policiacos de unidades blindadas y de pertrechos suficientes para que enfrenten a las bandas criminales asentadas en territorio jalisciense. El titular de la Secretaría de Administración, Ricardo Serrano Leyzaola, informó que el sistema de videovigilancia comenzará a funcionar a partir de septiembre. La instalación estará a cargo de la empresa Iusacell y el acuerdo firmado con las autoridades del gobierno tendrá una vigencia de tres años. El panista Javier Macías Zambrano, integrante de la LIX Legislatura local y representante de la región Valles, comenta que el primer escuadrón regional lo conformarán 60 elementos, la mitad de los cuales serán enviados por 10 ayuntamientos de la zona norte del estado; el resto serán agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP). Según el legislador, el grupo contará con 20 patrullas blindadas, en las cuales se invertirán 4 millones de pesos. Asimismo, dice, el escuadrón contará con equipo moderno y armas para enfrentar a los delincuentes; incluso se solicitó a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) la autorización para que los integrantes de ese primer grupo de Policía Regional porten armas. Los uniformados serán entrenados por la SSP. Macías Zambrano relata que la propuesta surgió luego de un diálogo entre los 10 alcaldes de la zona norte del estado y las autoridades de la SSP que encabeza Luis Carlos Nájera, sobre la ola de violencia que sacude a la región. Así, Jalisco será la primera entidad que trabajará bajo el concepto de Policía Regional y contará con un Black Hawk. La Secretaría de Administración y la SSP aseguran que las gestiones para adquirir el helicóptero blindado, cuyo precio oscila entre 200 y 250 millones de pesos, están a punto de concretarse. El valor de una aeronave austera de ese tipo es de 17.7 millones de dólares; a la fecha, el gobierno estatal ya aportó 50% de ese monto a la empresa fabricante, Sikorsky Aircraft Corp. El director de Seguridad Pública, Francisco Solorio Aréchiga, afirma que en ese aparato, que estará listo antes de cuatro meses, la Policía Estatal podrá trasladar entre 15 y 20 agentes en menos de media hora a las regiones más distantes de la ZMG a una velocidad que superar los 277 kilómetros por hora. A su vez, el titular de la Secretaría de Administración, Ricardo Serrano, dice que la máquina llegará a Jalisco en agosto. Ambos aclaran que el helicóptero no viene artillado para evitar sanciones legales por parte de la Sedena, pero aclaran que gestionarán ante la dependencia los permisos correspondientes para dotar a la aeronave de los pertrechos necesarios. Solorio Aréchiga asegura que en los próximos días se iniciarán los cursos de capacitación de los tres pilotos que tripularán el Black Hawk. De hecho, dice, “a uno de ellos ya le tocó volar una de esas unidades al servicio de la Policía Federal”. La aeronave soporta ataques con municiones calibre .50 y otras de mayor dimensión, comenta el funcionario, al tiempo que informa que en la cabina y otras áreas estarán totalmente blindadas. Serrano agrega que el Black Hawk tiene “doble equipo”, lo que le permite realizar vuelos a cualquier hora, aun en condiciones climatológicas adversas; además, cuenta con sistema de posicionamiento global (Global Positioning System, GPS) y con aditamentos de visión nocturna. Para la dependencia policiaca, el objetivo es ofrecer una mejor capacidad de reacción y operatividad contra del hampa y un mayor control de las zonas en las cuales operan los cárteles de la droga. En la actualidad son seis las organizaciones que se disputan la hegemonía en el territorio estatal. El Black Hawk servirá también para que la Policía Estatal refuerce sus servicios de emergencia y rescate de personas durante los incendios o en temporada de lluvias y huracanes. En torno al primer escuadrón regional para la zona norte, Solorio Aréchiga admite que los integrantes de ese cuerpo contarán con patrullas similares a las que ya tiene en operación la Policía Rural. Se trata de unidades blindadas de doble cabina que, a su juicio, han servido para salvar la vida a varios agentes durante los enfrentamientos con los delincuentes. Delitos de alto impacto La información sobre el escuadrón regional se conoció hace dos semanas, a raíz del enfrentamiento del 14 de junio entre presuntos sicarios de Los Zetas y agentes de diferentes cuerpos policiacos en La Lobera, localidad enclavada en el municipio de San Cristóbal de la Barranca. En la refriega cayeron seis delincuentes, entre ellos el Comandante Ardilla o Comandante Centeno, quien, según los pistoleros aprehendidos en esa ocasión, lideraba a un grupo de 50 zetas. El constante asedio de las bandas del narco en diferentes partes de la entidad –la zona norte, en los límites con Zacatecas; la región Ciénega, que forma parte de la frontera con Michoacán; el sur y el sureste, además de la frontera con Nayarit (en Puerto Vallarta)– obligan al gobierno de Emilio González Márquez a pensar en proyectos similares para otros municipios. No obstante, la SSP se niega a hablar sobre el tema. En los últimos tres años medio centenar de uniformados han sido asesinados por elementos de diversas bandas criminales. En el ataque del 28 de octubre de 2010 en Jilotlán de los Dolores, por ejemplo, presuntos miembros de La Familia Michoacana acribillaron a nueve empleados de la SSP y secuestraron a otro. Además, de acuerdo con cifras de esa dependencia y de la Procuraduría General de Justicia estatal, durante el primer cuatrimestre la costa norte, con sede en puerto Vallarta, fue la zona más golpeada por los “delitos de alto impacto” (secuestros, violaciones y homicidios); le siguieron la ZMG y la parte centro de la entidad; la costa sur (Autlán); la región Valles (Tequila); el sureste (Jilotlán de los Dolores); el sur, y Ciénega (Ocotlán). Además, el 14 de abril el Congreso local autorizó a González Márquez gestionar ante la banca de desarrollo o instituciones crediticias un crédito de mil 500 millones de pesos que destinará a los programas de seguridad en los próximos meses, de los cuales 300 millones se invertirán en la creación del escuadrón regional y en la compra del Black Hawk. En plan de acción incluye la restructuración de la plataforma digital del servicio de emergencias 066; el desarrollo del sistema digital de videovigilancia, así como la instalación de los Centros de Atención Regional de Emergencias, la puesta en marcha de un nuevo sistema digital para el reconocimiento de delincuentes con antecedentes penales y la conclusión del Reclusorio Metropolitano. En esta última obra las autoridades invertirán 450 millones de pesos. Otros rubros son: la compra de equipo de vigilancia moderno, sobre todo pequeños aviones operados a control remoto, que incluso ya utiliza la SSP en sus acciones antinarco, patrullas blindadas, armamento y equipo logístico; además, hace dos semanas se reforzaron las actividades de las tropas del Ejército en diferentes municipios. En las últimas semanas las autoridades federales y la Sedena coordinaron sus acciones y asestaron un fuerte golpe a La Familia Michoacana en la ranchería de la Loma, en Jilotlán de los Dolores, en la frontera con Tepalcatepec, Michoacán. Ahí, elementos de la Policía Federal y otras corporaciones abatieron a 15 presuntos sicarios de ese cártel la madrugada del 28 de mayo y detuvieron a 19 personas. El enfrentamiento ocurrió en la misma zona donde nueve policías rurales fueron asesinados en octubre de 2010 por gente de Jesús El Chango Méndez Vargas, quien fue detenido recientemente en Aguascalientes.   (*) Este texto se publica en la edición 347 de Proceso Jalisco, ya en circulación.

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