El caos en el atletismo se vuelve caso penal

viernes, 23 de noviembre de 2012
El desorden prevaleciente en el deporte nacional permite que prosperen las maquinaciones orientadas al fraude y malversación de recursos del erario federal. Así parece estar ocurriendo en el caso Antonio Lozano Pineda, presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo, quien acaba de ser demandado penalmente ante la presunción de que duplica funciones y desvía dinero público en su beneficio. MÉXICO, D.F. (Proceso).- Con el respaldo de la senadora del Partido del Trabajo Ana Gabriela Guevara, integrantes de cuatro asociaciones de atletismo acudieron el miércoles 14 ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y presentaron una denuncia penal contra Antonio Lozano Pineda, presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA), por desvío de recursos y duplicidad de funciones. Los denunciantes señalaron que Lozano ha operado simultáneamente dos federaciones y comprobó con una factura falsa 568 mil pesos que le otorgó la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade). Anunciaron que esta semana interpondrán su querella ante la Procuraduría General de la República. Los presidentes de las asociaciones de atletismo de Veracruz, Israel Benítez; del Distrito Federal, Ricardo Ramírez; del Estado de México, Moisés Requena, y Nicolás Martínez, del IMSS, precisan en la querella que a pesar de que en octubre de 2010 Lozano creó la FMAA –mediante una asamblea espuria– para sustituir a la Federación Mexicana de Atletismo (FMA), siguió operando ésta durante todo 2011. También afirman que recibió recursos federales para ambas federaciones por parte de la Conade. En documentos proporcionados por los denunciantes se consigna que el 23 de marzo de 2011 el fideicomiso Fondo Nacional del Deporte (Fonade-CIMA) autorizó un presupuesto de 568 mil pesos a la FMA para la compra de insumos médicos destinados a 33 atletas. Las firmas de la directora de Alto Rendimiento de la Conade, Blanca Beristáin, y del responsable del área administrativa de Deportes de Resistencia y Fuerza Rápida, Pedro Baleón, aparecen en esos documentos. Entre los productos médicos adquiridos se encuentran los siguientes: 60 piezas de cramergesic; 80 de cold spray; 80 de tuff sin; 200 de kinesio tape; 70 de cinta deportiva tape blanco; 70 de strech tape; 40 de second skin; 30 de atomic balm; 30 de red hot; 50 de nitrotan; 10 de under tape; 50 de strew berry oinment; 70 botes de multigenics c /hierro; 60 de gluco sport, y 70 de ultra meal bar. No obstante, al menos cinco atletas, Nallely Vela, Paulina Flores, Abigail Gómez, Aidé Villarreal y Tomás Luna, manifestaron que nunca recibieron esos insumos. El 25 de mayo de ese mismo año, mediante el oficio 25-12-05/2011 dirigido al subdirector general de Calidad para el Deporte de la Conade, Alejandro Cárdenas, Lozano comprobó los 568 mil pesos con una factura de la empresa Grupo Comercial Maxprise S.A. de C.V., con domicilio en Teotihuacán número 602, colonia Infonavit La Joya, Segundo Sector, Guadalupe, Nuevo León, código postal 67160 y teléfono 818323-5939. La información que aparece en distintas páginas de directorios en internet indica que esa empresa se dedica al comercio minorista en ferreterías y tlapalerías; también ofrece artículos de limpieza. El corresponsal de Proceso en Nuevo León, Luciano Campos, se presentó en la dirección que aparece en la factura y resultó ser un domicilio particular. La señora María Inés Loera le informó que la única empresa que ha despachado en esa dirección es la de su hijo Gerardo Martínez, bajo el nombre de Sighter Comercial e Industrial S.A. de C.V., dedicada a la impresión de facturas, pero aclaró que desde hace seis meses se mudó al municipio de Apodaca. La factura está fechada el 22 de marzo de 2011 y los recursos fueron liberados un día después. Este hecho es contradictorio, pues significa que Lozano primero comprobó el dinero y luego éste le fue autorizado por Blanca Beristáin y Pedro Baleón.   Compras infladas   Aunque no forma parte de la denuncia, otra de las irregularidades señaladas consiste en que el pasado 2 de marzo el Fonade aprobó un presupuesto de 2 millones 331 mil 600 pesos para que la FMAA comprara 3 mil 900 botes de suplementos alimenticios: 2 mil 400 unidades de la bebida hidratante Endura lima-limón naranja de 1.5 libras y mil 500 unidades de Perfect Protein de 920 gramos, a razón de 435 pesos (1 millón 44 mil pesos totales) y 848 (1 millón 287 mil pesos totales) por unidad, respectivamente. Estos productos fueron solicitados para que en un periodo de 122 días –de marzo a junio– lo consumieran 16 atletas: Juan Luis Barrios, Yanelli Caballero, Diego del Real, Edwin González, Giovanni Lanaro, Gabriela Medina, Horacio Nava, José Leyver Ojeda, Alejandra Ortega, Ever Palma, Madaí Pérez, Romary Rifka, Juan Carlos Romero, Marisol Romero, Eder Sánchez y Jesús Vega. Esto significa que cada atleta recibió, en promedio, 243 botes de bebidas hidratantes y suplementos alimenticios. “Lo que me parece grave es que yo no recibí lo que compraron. A mí me dieron como tres botes de la bebida hidratante y unos dos del perfect protein, no los miles que dicen en ese documento. Y esos me los dieron para los últimos 12 meses, como de los Panamericanos para acá. Si los compraron y los repartieron entre más atletas que lo digan, eso sería fácil, pero que no pongan que miles de botes fueron comprados sólo para nosotros porque entonces me falta recoger muchos. Deben ser honestos; dime qué médico va a recetar esas cantidades. Si pidieron más de 2 millones de pesos de productos a nombre de 16 atletas, a mí no me dieron mi parte proporcional”, explica en entrevista Juan Luis Barrios. De acuerdo con la factura de comprobación presentada ante la Conade, los productos fueron adquiridos en la empresa Comercializadora Hecgue de México S.A. de C.V., que en realidad vende materiales para oficinas. En el documento aparecen dos domicilios: Insurgentes Sur 800 piso 8, colonia Del Valle, en la Ciudad de México, con teléfono 3300-5631 y José San Martín 5049, colonia San Martín, Monterrey, Nuevo León, teléfono 01811648-1417. El número telefónico de la oficina de la Ciudad de México corresponde a la empresa Centros Corporativos Regus S.A. de C.V., mientras que el de Monterrey es de un celular que siempre está apagado y manda de inmediato al buzón de voz. Luciano Campos también acudió a la dirección de esa empresa ubicada en Monterrey, pero en lugar de Comercializadora Hecgue en el local se encuentra la hierbería La Divina Providencia, negocio en donde se expenden lociones, jabones y sustancias para la buena suerte y vibras positivas. Su propietario, Francisco Hernández Flores, dijo al reportero que el negocio opera en ese lugar desde el 8 de mayo de 2006 y aclaró que no conoce ni sabe nada de la empresa arriba citada. La factura número 821 entregada por Lozano en el área de comprobaciones de la Subdirección de Calidad para el Deporte de la Conade está fechada el 7 de febrero de 2012; es decir, un mes antes de que quienes administran el fideicomiso Fonade autorizaran los recursos, éstos ya habían sido comprobados. En entrevista con Proceso, Alejandro Cárdenas comenta que le parece “muy raro” que las facturas sean falsas, pues Irene Hernández es muy exigente con la documentación que presentan las federaciones deportivas para comprobar los gastos. “Tengo un área de comprobaciones que se encarga de verificar que exista físicamente lo que se adquiere y revisan las facturas. Cada que una federación compra algo hay fotografías del material y la federación debe avisar dónde está ese equipo. También se verifica que la factura sea legal. Yo no lo hago, pero tengo gente especializada”, comenta el funcionario. –Se le pudo haber escapado a su personal verificar las facturas. Es claro que no corresponden a establecimientos donde se venda ese tipo de productos –se le plantea. –Mi área de comprobación es la más estricta y más dura porque no deja pasar nada. Se me hace muy raro. Si de alguien estoy seguro y confiado que no deja pasar nada es de Irene. Todos los días me hablan para quejarse de ella: que es muy estricta, que no les acepta nada y les pide hasta papeles de más. Podemos hacer una revisión extensa de las comprobaciones y mi área no ha tenido observaciones.   Deslinde institucional   Una irregularidad más consiste en que los administradores del Fideicomiso Fonade-CIMA autorizaron la compra de equipo de pista y campo (jabalinas, discos, garrochas y blocks de salida), con valor de 1 millón 999 mil 341 pesos destinado a 31 atletas. Sin embargo, ese equipamiento no corresponde al deporte que algunos de ellos practican. Es el caso de Yanelli Caballero, Juan Luis Barrios, Horacio Nava, Ever Palma, Madaí Pérez, Juan Carlos Romero y Eder Sánchez, entre otros, quienes son atletas de fondo y medio fondo. El subdirector general de Calidad para el Deporte niega que la Conade haya entregado simultáneamente recursos a la FMA y a la FMAA. “Es ilógico que le dé recursos a las dos federaciones al mismo tiempo. Estaría muy mal si yo hubiera dado recursos a la FMA después de mayo de 2011, cuando a mí me llevaron los documentos para avisarme que por los adeudos de la FMA, no de Lozano, de otros presidentes, empezó a operar la FMAA. Hay que ver los documentos que ellos tienen, pero yo desde esa fecha ya no le di dinero a la FMA. Sí he recibido comprobaciones y eso es legal”, explica el funcionario. –Sin embargo, en octubre de 2010 se creó la FMAA. La Conade ya no debió haberle dado dinero desde entonces a la FMA y dice que lo hizo hasta mayo; es decir, siete meses después. –Yo tengo los documentos de la Codeme. Entiendo que Lozano hizo una asamblea (para crear la FMAA) y me dijeron que ya era el órgano encargado del atletismo nacional. No lo invento, la Codeme la aceptó y también la Federación Internacional. –De acuerdo con los denunciantes, la asamblea fue espuria, además de que la FMA no fue dada de baja como lo establece el Estatuto de la Codeme. Cada una de las 35 asociaciones debió darse de baja en la FMA y de alta en la FMAA, todo ello ante notario público. –Ahí sí no sé. No te puedo hablar de eso. Tengo el alta de la FMAA. A Lozano le corresponde mostrar esos documentos. Tengo los que me entregaron, pero no sé cómo lo hicieron. En abril de 2011 a mí me dicen que la FMA ya tiene todo el dinero comprobado, o sea lo que se le dio a Lozano desde que es presidente, antes no, pero que no puede seguir operando. La IAAF y la Codeme avalan a la FMAA y a partir de mayo de 2011 la Conade le comienza a dar los recursos. La FMA sigue ahí, el que se quiera aventar las responsabilidades, ahí está, pero con la que opera la Conade es con la FMAA. En septiembre de 2011, Lozano firmó a nombre de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) un cheque de la cuenta 0015881501 de Scotiabank por 39 mil 428 pesos, por concepto de “curso FMAA”.

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