Sin debut... ni despedida

sábado, 24 de marzo de 2012
Al jugador cubano José Canseco lo persigue la maldición del dopaje. Ahora que se aprestaba a jugar en la Liga Mexicana de Beisbol no podrá hacerlo debido a que no quiso practicarse el control antidoping obligatorio. Aunque asegura que consume testosterona por prescripción médica, el reglamento de la liga estipula que sólo se pueden hacer excepciones en el consumo de sustancias prohibidas cuando un comité médico lo autoriza.El exligamayorista José Canseco cavó su tumba en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), donde no podrá jugar en virtud de que aun sin haber sido sometido a un control antidopaje confesó estar consumiendo testosterona “por prescripción médica”, lo cual viola el reglamento vigente. MÉXICO, D.F. (Proceso).- El jugador de origen cubano, invitado por los Tigres de Quintana Roo a entrenar durante la pretemporada de la campaña 2012, que comenzó el pasado viernes, se presentó el miércoles 7 en el laboratorio de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) para entregar una muestra de orina. Sin embargo, no se efectuó el control antidopaje. No quiso someterse al examen, pues en ese momento se enteró de que el resultado del análisis sería positivo y, por ende, lo sancionarían ya que no cuenta con una exención por uso terapéutico (TUE, por sus siglas en inglés). Se trata de un documento que el Comité Médico de la LMB expide a jugadores que por cuestiones de salud solicitan autorización para utilizar alguna de las sustancias prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA). El doctor Miguel Ángel Serrano, quien desde 2008 ha fungido como asesor médico de la LMB, cuenta en entrevista con Proceso que ese día el cubano le preguntó qué pasaría si se sometía al examen antidopaje, pues desde hacía varios años estaba bajo tratamiento médico debido a que su cuerpo dejó de producir testosterona por el uso y abuso de esteroides durante su época en las Grandes Ligas. Serrano le respondió que seguramente tendría un resultado analítico adverso, lo que, según el reglamento vigente de la LMB, le impediría participar en la temporada 2012 porque al no tener un TUE, no hay nada que justifique el uso de una sustancia prohibida. El jugador hizo algunas llamadas telefónicas, una de ellas al gerente general del club Tigres, Francisco Minjarez, y después le informó a Serrano que no se realizaría el examen antidopaje. “Le dije que si hacía el examen iba a dar positivo, que estaba a destiempo para solicitar el TUE y sería sancionado. También hablé con Francisco, le expliqué la situación y me indicó que Canseco tomaría la decisión, y ésta fue no hacerse la prueba. Me dijo que platicaría con la directiva de Tigres para ver la posibilidad de tramitar el TUE. Aseguró que cuenta con los documentos que le han dado los médicos para demostrar que usa la testosterona por prescripción, pero jamás me los mostró. Si los tiene debió presentarlos ante la liga para solicitar la exención por uso terapéutico, y no lo hizo”, detalla. Horas más tarde, cuando en los medios de comunicación trascendió que Canseco no se sometió al control antidopaje, el pelotero dio una entrevista al programa Sport Center, de ESPN; en ésta sostuvo que no se negó a hacer el examen sino que “los médicos” de la Conade le sugirieron que no lo hiciera y exhibió una supuesta receta del médico –cuyo nombre no reveló– que le prescribió la testosterona. Visiblemente molesto señaló que se estaban diciendo muchas mentiras y que no entendía por qué la Liga Mexicana de Beisbol no quería dejarlo jugar. “Simplemente dijo que no se haría el examen. No pasó como cuando el jugador se pone rebelde y se niega a hacérselo; no obstante, para nosotros es lo mismo: no entregó su muestra de orina. Nuestro reglamento establece que cuando el pelotero no se presenta al examen o se niega a entregar su muestra, se aplica el mismo castigo que se impone a los que dan positivo”, explica Plinio Escalante, presidente de la LMB. Excepciones De acuerdo con la reglamentación de la liga, basada en el Código Mundial Antidopaje, es viable que el comité médico de la misma autorice que los deportistas echen mano de alguna sustancia prohibida bajo estricta vigilancia médica, sólo cuando no existe un medicamento alterno para el tratamiento que requieren. Para ello deben presentar la evidencia médica que permita al grupo de especialistas de la LMB determinar si procede el uso de tal sustancia con fines terapéuticos y en dosis controladas. El trámite del TUE debe realizarse meses antes del inicio de la temporada regular. Para la campaña 2012, el comité médico extendió tres TUE, y en promedio, desde 2008, tres o cuatro beisbolistas por temporada han jugado con este tipo de autorización. Hasta ahora a ninguno le han permitido el uso de testosterona. Según Serrano, los TUE que solicitan los jugadores de la LMB son para usar medicamentos como Ritalin y Adderall que contienen metilfenidato y anfetaminas, respectivamente, con las que se trata el trastorno por déficit de atención e hiperactividad. También se ha autorizado el empleo de corticoesteroides, en dosis única, para tratar lesiones o para antes o después de que un jugador es sometido a una cirugía y el salbutamol para tratamientos por asma. A partir de 2010 cambió el Código Mundial Antidopaje, por lo que para este último medicamento ya no se precisa de un TUE, siempre y cuando no se exceda la dosis. Hasta ahora, sólo dos peloteros de la LMB han intentado tramitar un TUE para solicitar el uso de un tratamiento hormonal con testosterona, pero en ambos casos fueron rechazados. “Ha habido dos intentos en cuatro años con el argumento de que presentan disminución en su cuenta de espermatozoides (azoospermia) y eso no les permite procrear hijos. Sin embargo, no se ha autorizado porque existen alternativas de tratamiento; es decir, hasta ahora no hemos otorgado una exención por testosterona”, plantea Serrano. –¿Qué posibilidades tiene Canseco de que se le conceda un TUE para la testosterona? –Habría que ver si de verdad sus órganos reproductores ya no la producen. Eso se comprueba mediante exámenes de laboratorio con un perfil hormonal para ver si la cantidad que produce su organismo es insuficiente para reproducirse o si el hecho de que no la use pone en riesgo su salud o su vida. El uso de esta sustancia no se puede autorizar a menos que esté en peligro la salud o la vida. Sólo podría permitirse en un caso extraordinario y si el comité médico determina que por no usarla el paciente sufrirá un problema de salud muy importante, pero es muy complicado que eso suceda. “Todos los jugadores que tienen la necesidad de usar algún fármaco por prescripción médica hacen los trámites necesarios para que se les autorice el consumo. No es de un día para otro. Se lleva tiempo y es variable en cada caso. Se revisa la documentación para confirmar, mediante exámenes de laboratorio y de gabinete, que están enfermos. Hay que llenar el formulario del TUE y esperar a las revisiones para saber si lo puede usar o no”, asegura el médico. Tanto Plinio Escalante como el doctor Serrano coinciden en que si la directiva del club Tigres supo desde que Canseco llegó a México que estaba utilizando la testosterona debió haberlo informado a la LMB. “No dijeron nada. La LMB no estaba enterada de que Canseco usa esa sustancia. Si ellos sabían que la consumía desde que llegó, y que está prohibida, le debieron haber dicho que trajera sus papeles para ser analizados. Luego alegaron que, como el equipo estaba en la Ciudad de México de gira, no traía consigo los papeles. Si conocen sus antecedentes y saben que viene a hacer un antidoping, ¿cómo no trae los documentos? El hecho es que no entregó nada y no sabemos si de verdad los tiene”, señala Escalante. Fuera de la temporada Por su parte, el presidente ejecutivo del equipo, Cuauhtémoc Rodríguez, aclara que no se tramitó el documento porque “era poco probable” que Canseco participara en la temporada regular. “No lo hicimos porque dudábamos que se quedaría con el equipo para la temporada regular. No teníamos para qué meternos en tanto rollo. En el momento que fuimos a jugar a México (un partido de preparación) se nos ocurrió que fuera a la Conade. Sé que algunos peloteros consumen por prescripción médica ciertos medicamentos prohibidos y les permitimos jugar. Yo pensé que sería igual con Canseco. “Desde que llegó nos comentó que consumía testosterona; entonces yo dije: ‘si trae la documentación y la presenta, ya decidirán los médicos si por su bien la puede tomar o no’. Él me dijo que tenía los papeles. Yo pensé que podía llevarlos el día que le hicieran el examen y si en el antidoping salía positivo el comité médico nos diría que no puede jugar y ya, regresábamos a Canseco y ya”. Rodríguez explica que cuando invitó al beisbolista a entrenar con Tigres, nunca se imaginó que se le “vendrían tantas broncas”. La invitación, aclaró, se hizo con la esperanza de que el cubano bateara bien y sus números le alcanzaran para ayudar a que el equipo refrendara el título de campeón que obtuvo la temporada pasada. El directivo asegura que a pesar de los problemas que acarreó la presencia del pelotero que destapó el escándalo de los esteroides en las Grandes Ligas (Proceso 1843), fueron más los beneficios que los perjuicios porque en los partidos de pretemporada la asistencia de aficionados se incrementó considerablemente en comparación con otros años y que, incluso, hasta “Televisa y TV Azteca” fueron a Cancún, algo que nunca había sucedido desde que se mudaron a esa plaza en 2007. “Le dimos la oportunidad como a cualquier otro jugador. Todos estábamos con la esperanza de que se quedara. Desgraciadamente se vinieron muchas broncas por su presencia y ya no pudimos hacer nada después de lo que pasó en la Conade. Tiene 47 años, iba a ser muy difícil que hiciera el equipo. Lo vimos en los juegos de pretemporada, y estuvo batallando mucho con los pitcheos rompientes que son los primordiales en nuestra liga”, comenta Rodríguez. –¿Su presencia no incomodó a los jugadores y al manager Matías Carrillo, sobre todo por sus antecedentes de que contó los secretos de vestidor en los libros que escribió sobre su paso por las Grandes Ligas? –Matías nunca se quejó con nosotros sobre eso. Se quejaba de que en ocasiones no hacía los ejercicios, pero entendíamos que era por su edad. En la primera gira de juegos de exhibición fuimos a Villahermosa y el equipo se fue en camión. Al regreso Canseco estaba molido. Su edad ya no le permite ese tipo de viajes. Regresamos en la madrugada y el equipo tuvo práctica en la tarde. El cubano no se presentó, pero le habló a Matías para decirle que sus rodillas estaban adoloridas. “Su paso en la liga queda para la anécdota. Me interesa que muestre esos papeles para que limpie su nombre. Es un buen muchacho que cometió el error de balconear a sus compañeros, pero eso es bronca de él. A mí más que traer gente al estadio me interesaba que ayudara al equipo. Él ya no juega a la defensiva, sólo podría estar como bateador designado, pero para dejarlo ahí tenía que ser un monstruo bateando en los juegos de entrenamiento y probarnos que se merecía un lugar en nuestra organización.” – ¿Volverá Canseco con sus documentos para intentar quedarse en la LMB? – Yo se los solicité sin importar si lo activamos o no; insisto, sería bueno que limpiara su nombre. Le dije que estoy en la mejor disposición de ayudarlo, pero que mandara la documentación. En eso quedamos y ya se regresó a Estados Unidos. Lo demás depende él.

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