Los boxeadores "inflados" de Televisa y TV Azteca

sábado, 19 de mayo de 2012
En el box actual la mediocridad se ha convertido en norma. Quedaron atrás los tiempos de los grandes ídolos, y ahora tanto Televisa como TV Azteca exaltan las “cualidades” de Saúl El Canelo Álvarez y Julio César Chávez Jr. Detrás de ellos se mueven poderosos intereses que sólo buscan las ganancias millonarias que les brindan estos peleadores mientras se encuentran en la cima de la popularidad. El boxeo de calidad ya no aparece en el ring, asegura el entrenador Jesús Cholain Rivero, forjador de campeones, quien afirma que ambos pugilistas han sido “inflados” por las televisoras, aunque advierte que si aprenden la verdadera técnica boxística podrían convertirse en figuras auténticas. MÉRIDA, YUC. (Proceso).- Jesús Cholain Rivero, entrenador de boxeo en el retiro, sostiene que Saúl El Canelo Álvarez y Julio César Chávez Jr., son pugilistas en ciernes con más defectos que cualidades a quienes los comentaristas de Televisa y TV Azteca atribuyen facultades, con las que no cuentan, para “inflarlos” y hacer crecer un negocio que beneficia a empresas promotoras y cadenas de televisión. Quien hizo campeón mundial a boxeadores de la talla de Óscar de la Hoya, Miguel Canto, Óscar Chololo Larios y Ulises Archie Solís, señala que si Álvarez y Chávez Jr., se esmeran en aprender y corrigen sus deficiencias podrían mejorar, pero aun así están lejos de ser los “ídolos” del boxeo mexicano que las televisoras pretenden venderle a la afición. “Los comentaristas narran lo contrario de lo que está pasando en el ring. En las dos televisoras dicen tonterías porque son sus partidarios, no son narradores imparciales. Las televisoras tienen contratos con empresas como Zanfer, Top Rank, con Óscar de la Hoya, y tienen que proteger y hacerle propaganda a los peleadores con quienes estas empresas tiene contrato. Por eso los elevan, les atribuyen más méritos de los que realmente tienen y engañan a la gente. Es un desprestigio para las televisoras decir que tienen a fenómenos. Se despachan con la cuchara grande diciendo cosas que no pasan. Son los propios comentaristas quienes fomentan y propician la ignorancia. Esa es la verdad”, explica. Rivero, de 82 años, analiza el estilo del Canelo y de Julio César Chávez Jr. Del primero dice que no tiene mala figura, que es fuerte pero que no pega tan duro como dicen. Del segundo refiere que posee más cualidades, pero no aprovecha su estatura ni el alcance de sus golpes, pues hace sus peleas en corto. “El Canelo es un fajador muy lento. No sé qué resistencia tenga porque nunca he visto que tenga una pelea dura. Hay que enseñarle a mover la cintura porque no es muy alto (1.75 metros) en relación con su peso. Quisiera verlo enfrentar a una bestia. Chávez ha tenido peleas más reñidas, le han dado buenos golpes y los ha aguantado. Puede aprender más el junior si lo enseñan a pelear con golpes rectos. Es un tipo alto (1.85 metros) que no sabe aprovechar sus condiciones físicas de mayor alcance porque sus adversarios son más bajos. Busca una pelea en corto cuando debería dominar a sus enemigos a distancia. Sale a romperse la madre, como lo hacía su papá.” –¿Quién considera que es mejor de los dos? –Se regodean porque no hay enemigos peligrosos y para ellos el que les pongan es bueno. Sus rivales están igual de mal. Si sus enemigos son maletas, pues ellos son menos malos. Existe una decadencia técnica en el boxeo. Ahora todos están parados en el ring, nadie mueve la cintura ni esquivan bien los golpes, no saben ir a las cuerdas, no saben pegar al costado para golpear al hígado. Hay una mediocridad tremenda. –¿El conocedor de boxeo sabe que está viendo a dos boxeadores inflados y que las narraciones de sus peleas no corresponden con la realidad? –Sí, los comentaristas confunden a la gente. Les podemos dar el beneficio de la duda a los dos. Ellos pueden aprender a ser mejores y tener otro nivel: uno aprovechando su distancia y practicando los golpes rectos y el otro moviendo la cintura para atacar mejor. Tienen unos ocho años por delante, pero si en el corto plazo no aprenden el público se va a aburrir. Entonces llegará alguien que los reemplace como pasó con (Antonio) Margarito (excampeón súper welter), que pensaban que era muy bueno y Manny Pacquiao le dio una madriza. Hizo el ridículo. No ganó ni un round, le desbarató la cara. Cuando derrotó al boricua Miguel Cotto, en 2008, se ganó la fama de ser muy fuerte. La gente se desilusiona, ¿qué va a esperar de un mediocre? Ante todo, la técnica El veterano entrenador plantea que sería interesante ver a El Canelo contra Chávez Jr. “Es la pelea que todos quieren, a ver hasta dónde llegan. Aunque a las televisoras no les conviene porque el que pierda verá mermado su prestigio, y como las televisoras ya son socias y no se quieren hacer daño, se están cuidando las dos”. –Chávez Jr., ha estado trabajando con Freddie Roach, quien llevó a Pacquiao a ser el mejor del mundo, ¿nota usted alguna mejoría en el estilo del mexicano? –No veo gran diferencia. En alguna ocasión Chávez guardó cierta distancia y trató de pelear con un paso lateral, pero lo hace un poco y luego vuelve a su viejo estilo. Tal vez se lo explican y no lo hace. Habría que estar en el entrenamiento. Ese es el error de Chávez y se ve muy claro. Si Roach se lo enseña y él no lo hace porque ya se acostumbró al estilo de su papá, pues ni modo. –Ser hijo de “la leyenda”, como llaman en TV Azteca a Julio César Chávez padre, juega a favor o en contra del junior? –Como piensan que sí es “la leyenda”, Julio papá le enseña a su hijo, pero un boxeador no sabe enseñar, sólo enseña lo que él aprendió. Como Chávez peleó en corto eso le dice a su hijo que haga. Un boxeador no sabe más de lo que hizo en el ring. En el box hay mil estilos y hay que conocerlos todos, conocer la historia del box, ver a los grandes peleadores. Pocos lo hacen, por eso los entrenadores también son ignorantes. “Y eso de la leyenda, es un engaño, es una mentira. Julio César padre no ha sido el mejor peleador de México, menos del mundo. Fue un peleador bravo, resistente, fuerte, pero técnicamente deficiente y mediocre. –¿Cómo califica el trabajo que han hecho José Chepo Reynoso y su hijo Eddy entrenando al Canelo? –No sabían nada, pero han ido aprendiendo. Hay cosas que Chepo y su hijo Eddy no pueden saber. Cuando me fui a Guadalajara para entrenar al Chololo Larios (en 2002) que iba a enfrentar a Israel Vázquez, ahí conocí a Chepo y a su hijo, cuando lo que sabían era poner guantes y darles agua a los peleadores. Luego empecé a entrenar a El Archie Solís, y se me pegaron durante dos años Reynoso y Eddy. Yo les estuve enseñando, les enseñé hasta cómo tenían que correr y qué tipo de ejercicios tenían que hacer. Chepo me trataba de “don chuy, don chuyito” y hasta me llevaba a comer a su casa. “Ya no hay ídolos” Cholain Rivero dice que ayudó a que Larios ganara el título interino de los súper gallos del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) contra Vázquez, a quien derrotó por nocaut técnico. Luego, preparó otra vez al Chololo, quien realizó la primera defensa de su título mundial de forma exitosa ante el japonés Manabu Fukushima. Cuando el estadunidense Willie Jorrin, quien era el campeón de esa categoría pero no podía defender su título por estar en la cárcel, por fin salió en libertad, el CMB programó un pleito contra el mexicano. Rivero volvió a entrenar al Chololo, pero justo 15 días antes de la pelea, Larios le dijo que ya no quería entrenar con él. “Rafael Mendoza (agente internacional que administró la carrera de Álvarez en sus inicios), quien me llevó a Guadalajara con el Chololo, trabajaba con Chepo Reynoso. Cuando empecé a entrenar a Larios le dije que no me pagara ni un centavo hasta que hiciera su primera defensa. Me pagaron la primera. Contra Jorrin sería mi segundo pago. Larios llegó un día y me dijo que lo que yo le enseñaba era muy difícil, que no lo podía entender. Chepo lo manipuló para que me dijera eso. Peleó con Jorrin, lo noqueó con lo que yo le enseñé, yo le dije cómo ganarle y el que cobró fue Reynoso. “No tuvieron el valor de decírmelo porque del 33% que Larios les iba a pagar a Mendoza y a Reynoso ellos me iban a pagar a mí. Ya sólo le dije a Mendoza: ‘ojalá que lo que me tocaba a mí no le toque al Chepo porque él no sabe nada de boxeo’.” –¿Álvarez y Chávez Jr., se merecen los aplausos del público? –El Canelo le ganó a Mosley. No tiene mucho mérito ganarle a un abuelito que le dobla la edad, pero pues sí, que le aplaudan. Le ganó a un viejo que tiene prestigio, que fue campeón mundial y que venció dos veces a De la Hoya. Está bien que lo hayan puesto con un experimentado para ver qué hacía. No le pudo hacer nada. Mosley tampoco tiró muchos golpes porque a los 40 años cansa mucho tirar. Si te fijas, cuando Canelo tira golpes lo hace con la fuerza de los brazos, no mueve la cintura, tira sin punch cuando debería meter todo el cuerpo desde el hombro, el brazo, cintura, cadera. –Y cada vez son más los boxeadores que cobran por ir a perder… –Es lo que pudo haber pasado con Mosley. El boxeo le deja dinero a la comisión del lugar donde se realiza la pelea. El comisionado pudo haber valorado cuántas peleas grandes más va a hacer Mosley, ¿una? No les conviene que gane; es mejor que gane el Canelo porque después van a tener 10 o más peleas de él. Gana la comisión, ganan los empresarios, gana De la Hoya. ¿Quién va a querer ver a Mosley aunque le gane a este chamaco? “Mosley sabe que lo ponen con el Canelo para que pierda y que suba el chamaco. Sabe que es un viejo. De la Hoya le ofrece su dinero, Mosley sale, no da todo, se cuida, se mete el dinero a la bolsa y como le ganó un chamaco mejor se retira. Muchos boxeadores suben al ring sólo a ganarse un dinero, no a ganar la pelea.” –¿Ni Chávez Jr., ni Saúl Álvarez son ídolos? –Tampoco Chávez padre. México sólo ha tenido cuatro verdaderos ídolos del boxeo: Raúl El Ratón Macías, que llenaba el Toreo; Rodolfo El Chango Casanova; Rubén El Púas Olivares, a quien la gente lo quiso mucho, era contragolpeador, técnicamente muy superior a Chávez, y José Toluco López, un fajador extraordinario.

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