"Tournée", de Amalric, oda fílmica al burlesque

A dos años de triunfar Mathieu Amalric como mejor cineasta en el Festival de Cannes por Tournée: arriba el telón, el famoso director judío-francés de 46 años y también protagonista del filme relata con peculiar humor anécdotas sobre este drama erótico que estrena en nuestro país, cuyo rodaje le fuera inspirado desde joven por una novela de la bailarina gala de music hall Gabrielle Colette (1873-1954). MÉXICO, D.F. (Proceso).- Dos años después de obtener la Palma de Oro en Cannes como mejor director por Tournée: arriba el telón (la cual se estrena en México el 25 de mayo), el francés Mathieu Amalric confiesa que sólo le queda aquel instante de triunfo en su memoria: “No esperaba ganar ese premio, lo cual me conmovió mucho porque me pasé mucho tiempo como técnico y asistente, dirigiendo, antes de trabajar como actor por lo que soy reconocido, y más porque en el jurado estuvo Tim Burton, uno de mis directores favoritos. Pero al final, el galardón no sirve para nada.” A la pregunta de si no le brindó nada el premio, contesta vía telefónica desde Francia que “quizá a la gente le despertó la curiosidad de ver lo que había hecho antes como director (con Mangue ta soupe, de 1977; Le stade de Wimbledon, en 2001, y La chose publique, de 2003)”. Aunque aclara que un galardón no impulsa al realizador para filmar un nuevo largometraje, tampoco a abordar otra historia o cómo trabajar un relato, “ni para hacer más fácil todo”, él “sigue tocando puertas” pues “todo está en uno mismo y en nuestro propio esfuerzo, nada más”. Tournée: arriba el telón versa sobre Joachim Zand, productor de televisión parisino quien abandona hijos, amigos, amores y remordimientos para emigrar a Estados Unidos e iniciar una nueva vida; tiempo más tarde regresa a Francia, acompañado de un grupo de bailarinas voluptuosas de una compañía de “nuevo burlesque”, ofreciendo shows de streap tease que hombres y mujeres disfrutan por igual. Zand les ha llenado su mente de fantasías románticas en torno a Francia y prometido una gira. En Francia van de ciudad en ciudad y el humor de los números musicales y el atractivo de las chicas conquistan al público; pero la falta de dinero las obliga a alojarse en hoteles fríos e impersonales. Tournée… se distribuye por ND Mantarraya, empresa del productor Jaime Romandía y el reconocido director de cine Carlos Reygadas (quien compite en el próximo Festival de Cannes, del 16 al 27 del mes de mayo de 2012, con su cuarto filme Post tenebras luz). Famoso actor de origen judío nacido el 25 de octubre de 1965 en Neuilly-sur-Seine, Matheieu Almaric ha trabajado con directores de Europa y Hollywood. Su madre, judía polaca, proviene de la misma aldea que el cineasta Roman Polanski, con quien además guarda un extraordinario parecido físico. En las películas que ha escrito y dirigido reconoce la influencia familiar y cultural del llamado “humor judío, de sesgo tragicómico”. Ese humor y la relación con la existencia, manifiesta, “es lo que he recobrado a través de los comediantes de Tournée…”   Gusto por la vida nómada   Siete años tardó en escribir y rodar Tournée…: “Hay ideas que obsesionan. Me acordé de un texto que leí cuando tenía 20 años, más o menos, de una escritora francesa, (Sidonie Gabrielle) Colette, titulado El reverso del music hall (Le enverse du music-hall, 1913), una especie de diario de su vida como actriz y de sus giras, donde se hacían espectáculos que mezclaban el desnudo con la pantomima. Me encanta esta vida de desplazado, de nómada. También me llamó la atención narrar la historia de un hombre que regresa a su país, pero tarda como 20 años. En el fondo no quería llegar a casa, por eso demoró tanto tiempo.” –¿Qué le significó invertir tanto tiempo en el proyecto? –Escribir para mí es fatal porque me demanda mucho tiempo. Era el año 2002 cuando hacía limpieza en mi casa y encontré las primeras notas que hablaban de Tourneé… y el rodaje fue en julio del 2009. Resultó un proceso muy largo y tardado de escritura, todo ello para que durante el rodaje mi obsesión fuera que la escritura no se viera, que el guión no se notara y no estuviera reflejado en la pantalla, que todo pareciera natural. “Claro, en esos siete años estaba ocupado con proyectos como actor. Me demoré también tanto porque me hablaban a cada rato mis amigos para que trabajara de actor en Francia, en obras de autor y filmes hollywoodenses. Pero también eso me encanta. Siento que Tournée… es como un resumen y un condensado de muchos de los largometrajes en lo que he actuado.” Por fortuna, Amalric (quien también actúa en Tourneé… como el productor de televisión Joachim Zand), encontró rápidamente a sus protagonistas: Anne Benoit, Julie Atlas Muz, Julie Ferrer, Aurelia Petit y Suzanne Ramsey. “Me enamoré de esos personajes femeninos y me incliné a mostrar sus vidas reales de bailarinas, pero en última instancia siempre debía regresar al guión aunque éste no impuso su ley. El guión perfecto es aquel que hay que esconder cuando empiezas a rodar.” Aquellas mujeres buscan con desesperación el reconocimiento del público. Ellas dicen en la pantalla grande: “Nosotras entretenemos a las masas. Como la Virgen María.”   La actuación, “como ir a nadar”   –Algunos críticos han ubicado a Tournée como un drama erótico, ¿en qué género ubica la película? –Creo que depende del día y de la forma en que veas la película, siempre es distinto el momento que la persona ve el largometraje. A algunos espectadores este largometraje les da mucha energía y para otros es una cinta que trata mucho de la desesperación. “Me di cuenta de que los varones se identifican con Zand, y entonces ven una historia muy desesperada; para las mujeres es al contrario, las llenas de energía y les dan ganas de salir a la calle y hacer las cosas con muchas ganas. No me gusta que la cinta esté etiquetada bajo un solo género, depende mucho del estado de ánimo de cada quien al ver la historia.” Amalric ha laborado con Jean-Claude Biette, Valeria Bruni Tedeschi, Luc Besson, Emmanuel Carrère, Sofia Coppola, Marc Foster, Serge Le Péron, Claude Miller y Steven Spielberg, entre otros. –De qué lado le gusta más estar, ¿en la actuación o en la dirección? –En Tourneé… fue la primera vez que actué en una de mis películas. Fue un accidente, no estaba previsto que yo actuara. Lo que me mueve y conmueve cuando despierto es hacer películas en general, pero no necesito actuar para sentirme vivo, más bien actúo como ir a nadar; es relajarse y es usar el cuerpo. “Por eso trabajo con muy buenos directores y la verdad es que me han tocado muy buenos realizadores. Lo que pasó en el filme es que faltaban tres semanas para el rodaje, a pesar de mis dudas, y protestas iniciales, terminé siendo yo el elegido para el papel del productor. Me divertí. Sin embargo, lo que más me atrae es dirigir y escribir.” –Pero la actuación le ha dado el aplauso internacional. –Si yo fuera flojo, sólo me quedaría como actor. Creo en lo que comentaba el italiano Marcello Mastroianni: “¡Qué gran vida la de ser actor! Pasan por uno en la mañana, te preguntan que si hiciste bien pipí, te besas con las mejores actrices y además, ¡te pagan muy bien!”, entonces, estaría de lujo estar así… No obstante, para él “es más excitante dirigir” y siente que “es más rica la vida como director”: “Ser actor me permite tener una relación más carnal; pero cuando dirijo es una conexión más calurosa con los demás actores en el set. Entonces, yo aprecio mucho el hecho de ser actor para poder entender a los demás actores cuando me toca estar al frente de una película.” –¿Por qué actuar en Hollywood y en filmes de autor en Francia? –La verdad, nunca rodé en Hollywood… Por ejemplo, Munich, de Spielberg, se filmó en Budapest y todo el equipo de James Bond 007 era inglés, filmamos en Europa y Chile y el director es europeo. Lo que cambia es la escala de las cosas, en esta última cinta había 400 técnicos, eso es impresionante… “Es igual actuar en una trama de autor y de Hollywood, sería distinto si el director no fuera pasional o animado. Cuando el director es un director de verdad no hay diferencia, la chamba es la misma. Los shows que hacen las chicas en Tournée… fueron ante público real: “Hubo momentos extraordinarios. Los personajes se convirtieron en la fuerza central. Además, surgió un relato de un hombre que lucha contra su melancolía. Un exproductor de televisión que gracias a esas chicas, regresa a su nación para hacer que triunfen y, a través de su éxito, lograr su resurrección. A Christophe Beaucarne, el director de fotografía, y a mí nos preocupaba una cosa: lograr que el espectador se identificara con los personajes sin que le importara quién estaba dirigiendo el largometraje.”

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