Slim salta a la cancha y fractura duopolio Televisa-TV Azteca

martes, 11 de septiembre de 2012 · 12:56
Con la adquisición de una parte de los clubes de futbol Pachuca y León, y la transmisión de partidos por medio de internet y por canales de televisión de paga, Carlos Slim encuentra una rendija para competir con el duopolio conformado por Televisa y TV Azteca. Especialistas consultados por este semanario coinciden: el poderío de las empresas de Slim infunde temor a los “dueños” de la televisión porque la infraestructura de Telmex, con sus más de 18 millones de usuarios de líneas telefónicas fijas, podría representar una competencia devastadora para ellos. Además, expone una analista, Slim podría ser utilizado por el nuevo gobierno para acotar la voracidad de las televisoras. MÉXICO, D.F. (Proceso).- La compra de 30% de las acciones del León y los Tuzos y de la llamada Universidad del Futbol por el magnate Carlos Slim, marca el inicio de una red paralela de contenidos en partidos de futbol en medios no controlados por sus competidores directos, Televisa y TV Azteca, que se reparten los derechos de transmisión de los encuentros deportivos en México. Precisamente el club León ha sido la plataforma con la que Slim, a través de su empresa América Móvil, incursionó en este deporte. Y para ello se ha valido de una alianza estratégica en la que revende los derechos de transmisión a diversos medios de comunicación, entre ellos los de televisión abierta, canales restringidos e internet. Desde ahora los partidos del León como local en la Liga Mx –los viernes a las 20:30 horas– serán vistos en la televisión abierta en el caso específico de Estados Unidos a través de la cadena Telemundo, en la televisión de paga por medio de Fox Sports y Dish –en el canal Viva Sports, del Grupo Carso– y por internet por otro medio que lleva el sello de la casa, Uno TV, además del portal mediotiempo.com, de CNN Expansión. El magnate ingresa de lleno a las canchas de las principales televisoras del país, así como al terreno del próximo gobierno mediante una alianza con el controvertido empresario llantero Jesús Martínez Patiño, dueño mayoritario de los equipos Pachuca y León y de la llamada Universidad del Futbol. El nuevo socio de Slim se ha beneficiado de los gobiernos priistas que impulsaron el magaproyecto de Los Tuzos del Pachuca: “recibió el equipo casi regalado de parte del gobernador de Hidalgo, Jesús Murillo Karam, quien convirtió su administración en accionista de la Promotora del Club Pachuca, S.A. de C.V., en la que se quedó con 20% de las acciones a cambio de aportar la franquicia y un plantel de jugadores” (Proceso 1479). Murillo Karam forma parte del círculo íntimo del presidente electo Enrique Peña Nieto, desde la época en la que dirigió la campaña que llevó a éste a la gubernatura del Estado de México. Ahora, como presidente del Congreso será quien le imponga la banda presidencial el 1 de diciembre próximo. La empresa Telcel, otra de las compañías de Carlos Slim, tiene presencia en 18 países y en todos brinda servicio de televisión abierta, menos en México, por la prohibición impuesta en el título de concesión de Telmex. “Para la televisión necesitas contenido. Sin duda que el futbol es un contenido”, plantea Arturo Elías Ayub, yerno de Slim y director de Alianzas Estratégicas de Telmex, al reconocer que la asociación en el futbol a través de los equipos Pachuca y León “es una parte del movimiento” en función del proyecto triple play de Telmex para participar en televisión abierta. El jueves 6, al término de la conferencia de prensa en que se formalizó la adquisición accionaria, Elías Ayub aclaró que habrá que esperar las condiciones de licitación de las dos cadenas que se prometieron para el próximo año, “y en su momento decidiremos si es algo que nos interesa o no”. A pesar de que las empresas de Slim no cuentan con una cadena de televisión en el país, sí disponen de mucho contenido. Ahora con el futbol como oferta pretenden darle fuerte oposición al duopolio conformado por Televisa y TV Azteca. “Tenemos una competencia directa con las dos televisoras desde hace mucho tiempo. Hoy compiten en telefonía celular con Iusacel, en telefonía fija y banda ancha con Totalplay, Yoo y Cablevisión. Competimos ya de una manera importante, y qué bueno. La gente lo que quiere es competencia. Ojalá sea siempre una competencia limpia y sana”, dice Ayub. Todavía está pendiente el tema del club Pachuca, que el próximo año finaliza el convenio con TV Azteca por los derechos de transmisión. Dirigidos por Hugo Sánchez, Los Tuzos es otro de los planteles que podrían ingresar al nuevo concepto de las transmisiones que proyecta Slim, si antes la televisora de Ricardo Salinas Pliego no logra un acuerdo con los copropietarios de la franquicia.   Estratagemas   Crítico e investigador de medios de comunicación, Javier Esteinou Madrid analiza así el nuevo proyecto de Slim: “Primero: la negativa que se le ha dado para que transmita televisión por señal abierta; segundo: el golpe tan fuerte a Multivisión, porque el martes 4 los jueces negaron el amparo para el proceso de rescate de la señal de 2.5 Ghz, y tercero: ante la fusión Televisa-Iusacel, que se aprobó incluso en contra de la Constitución, esto viene a ser un hecho muy importante: es una de las rendijas por las que el señor Slim ha empezado a enfrentar al duopolio televisivo, que ha acaparado tanto poder y, sobre todo, ha doblegado a los actuales funcionarios del Estado mexicano”. A juicio del analista, el hecho de que el empresario transmita los partidos del León por internet en Uno TV –entre otras opciones– posicionará su canal para alcanzar una mayor exposición y legitimidad. “Y como no se les ha puesto límites en este sentido, puede transmitir por internet hasta el momento, independientemente de los litigios de Televisa y TV Azteca para impedirlo. De manera muy inteligente ha hecho esto porque además ha sido una compra muy rentable al tratarse de equipos que han demostrado mucha eficiencia. Por lo tanto, como negocios pueden ser muy atractivos”, detalla. –¿Carlos Slim representa una seria amenaza para el duopolio televisivo? –se le pregunta. –El duopolio se ha quedado boquiabierto. No esperaba este tipo de reacción, por una parte, y por otro lado ven la capacidad del señor Slim, quien está dispuesto a todo con tal de seguir su proyecto de televisión. Además, le asiste toda la razón, porque no tienen por qué limitarle las concesiones de televisión cuando a Televisa y TV Azteca se les han dado todos los apoyos extraconstitucionales, y han sido superprivilegiados y continúan brindando televisión, telefonía e internet. Investigador titular del Departamento de Educación y Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco, Esteinou asegura que hace falta en el país una tercera cadena nacional de televisión abierta, que no podrá darse mediante la licitación que en breve emitirá la Cofetel, pues considera que será muy difícil encontrar inversionistas interesados en competir, cuando ya con la digitalización Televisa y TV Azteca quintuplicarán sus frecuencias y canales. “Van a saturar todo el radioespectro, y, por lo tanto, dejarán muy poco margen de competencia”, advierte. –El año pasado Slim retiró toda su publicidad de las principales televisoras del país, derivado del conflicto de intereses. Tras este anuncio, ¿se reactivará el encono? –No, porque Slim no les está haciendo ningún mal. Él como empresario simplemente invierte en un terreno prometedor, pero ante las ambiciones infrenables de Televisa y TV Azteca obviamente habrá reacciones en el sentido de que a todo aquel que compita contra ellos lo sienten peligroso, y por lo tanto hay que intentar destruirlo. “Son un duopolio que se opone a la competencia y al avance de las telecomunicaciones en el país, para seguir concentrando y manejando sus intereses monopólicos que, desafortunadamente, tantos privilegios económicos y políticos les han dado en nuestro país”, expone. Y afirma que la Constitución ya no es ninguna garantía de dique contenedor ante el comportamiento de los poderes fácticos, mediáticos, puesto que han demostrado estar dispuestos a violarla y el gobierno a permitirlo, como ha sido en el caso de la Ley Televisa, de la alianza Televisa-Iusacel, privilegios que le han dado a través de los nuevos modelos de otorgamientos de concesiones. “Ante los poderes fácticos la Constitución ya es letra muerta. No hay funcionario, ministro, gobernador ni presidente que esté dispuesto a hacer valer los principios constitucionales, porque les tienen miedo a los grandes monopolios de la comunicación y no están dispuestos a enfrentarlos ante el riesgo de afrontar una campaña de desprestigio y de agresión que pudiera afectarles en sus carreras políticas”, advierte Esteinou. –¿El futbol es la plataforma que buscaba el empresario para hacer realidad el propósito de una tercera cadena de televisión abierta? –No. Es un simple escalón con el que busca superar los obstáculos que han colocado para que no brinde señal abierta. Lo fundamental es que pueda participar con otra cadena abierta a nivel nacional con la cual pueda competir y distribuir otra información, otra programación y otros contenidos, a fin de elevar la calidad de la degradante programación que hoy en día tenemos, que es la telebasura impulsada por el duopolio. “Se requiere apostarle a una televisión inteligente. Eso lo puede hacer Carlos Slim, pero lo han bloqueado y boicoteado por todos lados: desde el Estado, los partidos políticos, los funcionarios del gobierno y las televisoras. La diferencia es que ha podido ofrecer televisión en casi todos los países del mundo, salvo en el caso de México”, apunta. Por lo tanto, asegura que el próximo presidente tiene un gran desafío “y debe retomar los principios constitucionales para corregir el extravío al que han llevado al país los dos gobiernos panistas, que ha sido un entreguismo total a las televisoras, donde se les ha dado más que con los gobiernos priistas, y ha sido un retroceso histórico el que se ha generado”.   Televisa acotada   Investigadora, crítica de televisión y colaboradora de Proceso, Florence Toussaint tiene en claro que la incursión del multimillonario empresario en el futbol no es un asunto meramente deportivo: “El futbol es un negocio antes que nada y es una manera de Slim de entrar y dejar sentado que, aunque le prohíban penetrar al negocio de la televisión, tiene el suficiente dinero y poder para colarse al mundo del entretenimiento y comprar una parte de dos equipos. “Para tener un canal propio, Slim necesita contenidos, y una parte de lo que nunca va a poder obtener es la transmisión de los partidos de los equipos que tienen sus competidores. También debe asegurar una parte del espectáculo para su canal, que de hecho ya funciona, si bien no es gratuito y no está al aire con señal abierta, sino en internet y manda información a los celulares de Telcel tres veces al día, y se puede ver en señal cerrada, en cable.” Y abunda: “Acabo de ver ese canal en Bogotá, Colombia, y se sabe que está dándole impulso, sobre todo propiciando la producción de contenidos para el momento en que logre pasar la prohibición, que seguramente será pronto, porque con la entrada de Enrique Peña Nieto habrá necesariamente un reacomodo en el área de la televisión, aunque –el presidente electo– le debe muchísimo a Televisa, pero le debe y no, porque él pagó por la propaganda. Entonces, no le hicieron ningún favor”. Acusa que “hay una podredumbre en todos los niveles. No dudo nada de que el PRI utilice ahora a Slim para mantener a Televisa en un perfil más bajo que el que ha tenido con Calderón”. Según la especialista, el empresario busca la televisión por cable porque el temor de Televisa y los cableros del país a Slim es que con las innovaciones tecnológicas ya presentes puede llegar a los 18 millones de hogares que tienen teléfono de línea fija. Se constituye en una competencia muy fuerte, porque en todo México sólo hay 10 millones de suscriptores a algún sistema de cable y Slim tiene una infraestructura instalada que casi duplicaría esa posibilidad. Refiere que cuando se presentó la disputa entre Slim y Emilio Azcárraga Jean, “porque el primero quería tener la televisión y no lo dejaban, me preguntaron: ‘¿Quién va a ganar esta batalla, considerando los niveles económicos de cada empresa?’: obvio que Slim, que con Telmex y América Móvil es un consorcio muchísimo más fuerte desde el punto de vista económico que Televisa. Pero ésta tiene la pantalla y la audiencia, mientras que Slim sólo tiene los canales de transmisión y de telefonía. Seguramente esta pelea la está ganando Azcárraga, por razones más políticas que económicas. Por eso el Estado y el gobierno le han dado todo a Azcárraga y le han negado la televisión abierta a su oponente”.

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