La industria del blindaje, la industria del miedo

sábado, 29 de septiembre de 2012
El extraordinario auge de las empresas dedicadas al blindaje de vehículos en México tiene una explicación obvia frente a los aterradores índices de violencia alcanzados en el gobierno de Felipe Calderón. Mientras más grande es el miedo de la población, mayor es el nivel de los blindajes, cuyos costos van de los 30 mil a los 500 mil dólares. En los noventa prácticamente no existían en México estas compañías y el blindaje debía hacerse en Estados Unidos. Ahora, esta industria ocupa el segundo lugar en América Latina. ECATEPEC, Méx. (Proceso).- Los altos índices de violencia en México potenciaron la industria nacional del blindaje automotriz, que en pocos años partió prácticamente de cero hasta convertirse hoy día en un redituable negocio en el que compiten varias empresas, al grado de que muchas de ellas operan al margen del control gubernamental. El miedo es el principal factor que orilla a la población a tener automóviles a prueba de balas, pues tan solo el año pasado los mexicanos gastaron 52 mil 400 millones de pesos para protegerse de la delincuencia, según una encuesta que la semana pasada dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Ernesto Mizrahi, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Blindadores de Automotores (AMBA), explica las razones de este boom: “Debido a los crecientes índices de inseguridad, el blindaje de automóviles también se ha incrementado considerablemente. Ahora ya no son solamente los funcionarios públicos y los empresarios quienes recurren a él, sino también muchos padres de familia que ven amenazada su seguridad y tienen recursos económicos para protegerse ellos y sus familias”. Mizrahi expone que, según las estadísticas de la AMBA, 40% de estos blindajes son solicitados por funcionarios públicos, y el 60% restante lo requieren empresarios y padres de familia. “El blindaje de automóviles se está generalizando. Cada vez son mayores sectores de la población los que recurren a él”, recalca. –¿La industria del blindaje continuará en bonanza durante los próximos años? –se le pregunta. –Sí, considero que así será, pues desgraciadamente la delincuencia y la inseguridad aumentarán en los años por venir. A este clima de violencia no se le ve fin. –¿Hay algunos estados con mayor demanda de blindajes? –Hoy en día en prácticamente todos los estados del país la demanda va a la alza, no sólo en los estados del norte como podría suponerse. Mizrahi y otros seis directivos de la AMBA ofrecieron una rueda de prensa el jueves 27 en los talleres de Blindajes Global Armor, situados en Ecatepec. Coincidieron en que la expansión de la industria del blindaje también se debe a que en México se recrudecieron y ampliaron los delitos contra automovilistas. Esteban Hernández, uno de los vicepresidentes de la AMBA, dijo al respecto: “Anteriormente, los políticos y los empresarios blindaban sus autos por temor a ser secuestrados, pues algunos empresarios eran secuestrados mientras viajaban en sus autos. Eran personajes influyentes a quienes el delito del secuestro los tenía atemorizados y los obligaba a recurrir al blindaje. “Ahora las cosas han cambiado radicalmente, pues la delincuencia organizada ya tiene como práctica asesinar también a las personas en sus automóviles, así sea solo para robarlas y aunque no sean personajes importantes. Muchos asesinatos y hurtos calificados se dan en esas condiciones. Y lo peor de todo es que en estos delitos se están utilizando armas cada vez más potentes y sofisticadas”. De ahí que, dice, la industria del blindaje en México “comenzó de cero en los años noventa” debido a algunos sonados secuestros de empresarios que se dieron en esa década, cuando la mayoría de los automóviles se enviaban a blindar al extranjero. Hoy, añade, la Secretaría de Seguridad Pública federal tiene registradas a más de 50 empresas mexicanas dedicadas a este rubro, además de muchas otras empresas que operan sin registro por lo que no se sabe cuántas son. Es por ello que algunos empresarios del ramo exigen mayores controles gubernamentales que regulen el caótico mercado del blindaje automotriz, normado muy deficientemente por la Ley Federal de Seguridad Privada. Indicó que, en América Latina, México ya ocupa el segundo lugar en el blindaje de autos; anualmente se blindan 3 mil unidades formalmente registradas. Esta cifra sólo es superada por Brasil, con 10 mil 400 unidades al año, aunque debe considerarse que ese país tiene una población mucho mayor que la de México. Por su parte, en Colombia, otro país con graves problemas de inseguridad, se blindan mil 800 unidades al año. “La industria mexicana del blindaje se inició y creció a pasos acelerados en sólo 20 años. Ya dejamos atrás a Colombia, el país pionero en esta industria a nivel latinoamericano”, indicó Hernández. (Extracto del reportaje que se publica esta semana en la revista Proceso 1874, ya en circulación)  

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