Hermanos españoles vinieron a México a probar suerte y viven pesadilla

lunes, 14 de enero de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Originarios de la provincia de Cuenca, Castilla-La Mancha, España, los hermanos José Luis y Juan Bustamante llegaron a México con la idea “probar suerte” en el comercio de ropa y telas al menudeo. Luego de unos días en el Distrito Federal, decidieron trasladarse al estado de Michoacán, sin imaginar que vivirían en carne propia el flagelo del crimen organizado. El pasado lunes 7, José, de 45 años y Juan, de 44, fueron con sus esposas Marisa y Carolina, respectivamente, al centro comercial  Bodega Aurrerá, ubicado en las inmediaciones de Torreón Nuevo, en la salida a Salamanca. Los hombres se quedaron afuera del supermercado en un Mustang dorado. Al terminar de hacer sus compras, las mujeres advirtieron que sus respectivas parejas ya no estaban. Tras la desaparición, hombres armados y vestidos de policías se presentaron en el hotel Villa del Sol, donde se alojaban los españoles con sus familias, subieron a las habitaciones y arremetieron contra las personas que se encontraban ahí. Les exigieron detalles sobre la vida de los ibéricos, registraron sus cosas y tomaron fotos de toda la familia, incluidos los menores. También las interrogaron sobre su presencia en la ciudad, sus familiares, amigos y bienes. Una semana más tarde, el domingo 13, José y Juan aparecieron en una carretera en los límites de Guanajuato con Michoacán, con severos golpes en la cabeza y varias partes del cuerpo. De inmediato,  fueron llevados al Hospital General de Uriangato. Querían “probar suerte” El mayor de los hermanos llegó a vivir a Morelia para probar suerte, se dedicaba al comercio minorista de prendas de vestir y telas, el otro llegó junto con otros familiares apenas en diciembre pasado para pasar las fiestas navideñas juntos. Los familiares de José y Juan interpusieron una denuncia por secuestro, pero la Fiscalía Especial Antisecuestro la catalogó como desaparición forzada debido a que los presuntos captores nunca pidieron recompensa por sus víctimas. “Nosotros lo catalogamos como una desaparición forzada”, dijo Marco Vinicio Garibay, subprocurador de Justicia de Michoacán, quien identificó a los raptados como personas que radican en ese estado desde hace ocho meses y “un sobrino”. La Fiscalía michoacana solicitó al hotel donde se hospedaban las víctimas el video en el que quedó registrada la llegada del grupo armado al inmueble, para integrarlo a las investigaciones del caso. Según Vinicio Garibay, ninguno de los dos españoles “levantados” tiene algún reporte de amenaza, por lo que investigan si la desaparición de los hermanos está relacionada con un asunto de extorsión por la actividad comercial que realizan. Otro hermano de las víctimas que no quiso dar su nombre dijo al diario español El País que José Luis vive en México desde hace “bastante tiempo” con su esposa y tres hijos, de 16, 14 y ocho años, que se dedica a la venta ambulante de ropa en mercadillos y viaja constantemente. “No tienen un hogar fijo. Alquilan un apartamento, ven si les va bien y, si no, se van”, comentó. El otro hermano, Juan, viajó con su esposa para las fiestas navideñas. “Se fueron a pasar unos días, a ver si había trabajo... A probar suerte”. El domingo pasado, luego de seis días de estar desaparecidos y sin que los captores se hubieran comunicado con la familia para pedir rescate, José y Juan aparecieron malheridos en la carretera que comunica a Morelia con Guanajuato, a la altura del municipio de Uriangato, en los límites Guanajuato y Michoacán. De ahí fueron trasladados al Hospital General de Uriangato debido a las múltiples lesiones que presentaban en cuerpo y cabeza que al parecer les propinaron con un tubo. La tarde de este lunes, los ciudadanos españoles fueron trasladados a la Ciudad de México con resguardo de la Policía Ministerial de Guanajuato, luego de permanecer un día en el Hospital General de Uriangato, donde fueron atendidos de algunos golpes. El subprocurador de Justicia de Celaya, Armando Amaro Vallejo, informó que se inició una averiguación en la Subprocuraduría de Investigación Especializada (SIE) de la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ) por el secuestro de que fueron víctimas los dos europeos hace una semana. La PGJE dio a conocer que el traslado de los ciudadanos españoles y sus esposas fue efectuado hoy a las 13:00 horas, luego de ser dados de alta por los médicos del sanatorio donde estuvieron también protegidos por los agentes estatales. Por su parte, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, aseguró que los dos ciudadanos españoles encontrados heridos en México tras desaparecer hace seis días “están bien”, aunque no dio detalles de su situación. En entrevista con periodistas en Madrid, García-Margallo rechazó confirmar la identidad de los españoles o sus circunstancias personales por respeto a las familias, pero aseguró que su departamento sigue el caso con atención y que ambos hombres se encuentran bien. No es la primera vez Michoacán es uno de los estados que más sufren el azote del crimen organizado, con presencia dominante del cártel de Los Caballeros Templarios. De acuerdo  con informes de inteligencia, el 4 de diciembre del 2012 en una visita que hicieron diplomáticos de la Unión Europea a la entidad en busca de oportunidades de inversión, entregaron al presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Michoacán, José María Cázares Solórzano, una lista de 200  desaparecidos en la entidad. El mismo comandante de la entones Secretaría de Seguridad Pública Federal, Octavio Férris Leal, señaló que días después vino otra delegación encabezada por alemanes, para ver el caso de tres jóvenes desaparecidos en Paracho, el 26 de julio cuando asistieron a un festival mundial de globos de  Cantoya. Luis Enrique Castañeda Nava, de 28 años; Diego Antonio Maldonado, de 26, y Ana Belem Sánchez, del Movimiento Ciudadano (MC) fueron sacados por la fuerza del hotel en que se hospedaban, y uno de ellos es de descendencia alemana. El agente explicó que uno de los germanos,  lamentó que debido al terror que ha sembrado el crimen organizado en la región, los empleados del hotel “no hayan reportado ni dado aviso de nada”, sino hasta que los padres de los tres jóvenes presentaron la denuncia en Paracho. De paso le dijo Férris Leal que en esas circunstancias, la Comunidad Europea, no está dispuesta a invertir en una entidad que está bajo el manto del crimen organizado. Luego se volvieron a entrevistar con el ombudsman michoacano y le dieron una lista de 200 desaparecidos hasta ese día, para que investiguen. A la fecha los enviados de la CE no han recibido noticias.

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