Slim, Azcárraga y Salinas: poder y dinero contra poder y dinero

domingo, 22 de diciembre de 2013
Tres gigantes están en pie de lucha. Los magnates Carlos Slim, Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas se disputan un negocio que abre las puertas al dominio en las telecomunicaciones: la transmisión de los partidos de futbol. Lo ocurrido en el juego de ida de la final Clausura 2013 –que sólo se vio por televisión de paga– es el primer capítulo de una lucha continental, desatada por el reacomodo de grandes capitales. MÉXICO, D.F. (Proceso).- En la final del torneo Clausura 2013 no sólo se enfrentaron el León y el América: también lo hicieron Carlos Slim, Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego. TV Azteca –propiedad de Salinas Pliego– no transmitió ninguno de los dos juegos de la final, porque el León –del que Slim es copropietario– cedió los derechos de emisión a Fox Sports. Televisa tuvo la prerrogativa de difundir el partido de vuelta y pugnó pública y tenazmente por que el de ida se viera por televisión abierta. La historia comenzó en 2011, cuando León jugaba en la Liga de Ascenso. Ese año, la cadena estadunidense Fox Sports obtuvo los derechos para transmitir los encuentros que los esmeraldas disputaran como locales. Cuando el equipo guanajuatense ascendió, en 2012, Fox Sports renovó el contrato. Con esta movida, el consorcio estadunidense se sobrepuso a una oferta hecha por TV Azteca. El acuerdo con Fox Sports –que tiene más de 13 millones de suscriptores en el país– implica la participación de tres empresas diferentes: UnoTV, propiedad de Slim; el portal de internet Mediotiempo.com y Telemundo, para las transmisiones en Estados Unidos. En conjunto garantizaron al León ingresos por 11.5 millones de dólares. En contraparte, la televisora de Salinas Pliego sólo estaba dispuesta a pagar 3 millones de dólares. Es decir, un monto igual al que pagaba a Estudiantes Tecos, que dejó su plaza en la Primera División al representativo esmeralda. El 27 de julio de 2012, León tuvo su primer partido en casa tras su regreso a la máxima categoría. Sin arreglo con la empresa de Salinas Pliego, el partido correspondiente a la fecha 2 del Apertura 2012 se transmitió por estaciones de radio. Fue ahí cuando entró Fox Sports. A resultas de ese acuerdo, por primera vez en el futbol nacional un partido de la final de liga no fue transmitido por ningún canal de televisión abierta. Esto sucedió el jueves 12, cuando León venció 2-0 al monarca defensor, América, en el estadio Nou Camp. Carlos Slim festejó discretamente, desde su palco. Televisa emprendió una campaña de presión para lograr que el juego de ida se difundiera sin restricciones. El lunes 9 el consorcio de Azcárraga utilizó al locutor Javier Alarcón para lanzar una serie de editoriales en los que pedía abrir la señal. Apenas comenzó su segmento de noticias, Alarcón –director editorial de Televisa Deportes– pidió al equipo copropiedad de Slim “reconsiderar” y permitir que el juego no sólo fuera transmitido por cable. No dijo qué televisora debería hacerse cargo de esa emisión. Alarcón argumentó que acontecimientos como los Juegos Olímpicos, el Super Bowl, los mundiales de futbol –en forma parcial– y la Serie Mundial de beisbol se transmiten por televisión abierta para que todo el público pueda verlos. Sin embargo, omitió que su empresa, a través de sus sistemas satelitales, cobra para ver algunos cotejos del Mundial de futbol, los partidos de la Liga Premier de Inglaterra y de la Liga Española. Tampoco reconoció que, en la liga mexicana, Televisa suele bloquear sus transmisiones en provincia, cuando los equipos con los que tiene derechos de exclusividad juegan de local, orillando a que los aficionados contraten su televisión de paga. “La afición no merece una situación como ésta”, reiteró Alarcón con tono grave, quien al día siguiente continúo su campaña: Llamó a evitar que, en el futuro, juegos de esa relevancia se transmitan por vías restringidas. Televisa –que transmitió en exclusiva el partido de vuelta de la final– acompañó sus argumentos con una serie de sondeos entre aficionados de la Ciudad de México, e incluso de León, con la pregunta: “¿Debería el club León, por esta ocasión, transmitir la final de ida ante América por televisión abierta?”. El miércoles 11, la directiva del León respondió. Se dijo molesta por la manera en que Televisa manejaba el tema. El presidente del representativo guanajuatense, Jesús Martínez Murguía, recordó que en el torneo regular León jugó ocho partidos de visitante, “y los ocho fueron enviados a la televisión restringida”. Ya desde un día antes Jesús Martínez había rechazado en su cuenta de Twitter cualquier posibilidad de negociación con la televisión abierta: “La final será transmitida de manera habitual a través de las cadenas Fox, Telemundo, Mediotiempo y UnoTV”. Agregó: “Gracias a ellos nuestro rugido ha llegado más allá de las fronteras. Nos vemos en la final! #DaleLeon” (sic). El director de Alianzas Estratégicas de Telmex y representante de Grupo Carso, Arturo Elías Ayub, también se pronunció al respecto: “Fox Sports compró los derechos toda la temporada y sería injusto que al llegar a la final no los tuviera como hoy. Tiene esos derechos”. Fox Sports también defendió su exclusividad en sus espacios noticiosos. El martes 10 apareció la siguiente leyenda: “¡Histórica transmisión! León vs. América por Fox Sports. La ida de la gran final de la Liga Mx será la más vista de todas por las pantallas de Fox Sports y Fox Sports Play en nuestra plataforma digital”.   Apertura… cuando conviene   En entrevista con Proceso, Óscar Gómez, vicepresidente de Programación y Producción de esa compañía, detalla que la señal del partido fue enviada a 60 países en los cinco continentes. La transmisión llegó a más de 80 millones de hogares abonados, lo que significa alrededor de 500 millones de televidentes. El partido pasó en directo en todos los países de Latinoamérica, así como en Australia, India, Holanda, Italia, Inglaterra y una gran parte de África. “Podrán imaginarse el alcance. La magnitud de esta transmisión convierte al club León en el equipo mexicano con mayor difusión en Latinoamérica”. Rodrigo Fernández, director deportivo del León, también recuerda que su equipo fue arrinconado en el torneo regular: “Cada vez que el equipo jugaba de visita lo mandaban a la televisión de paga, incluso teniendo la señal tanto Televisa como TV Azteca, dependiendo del rival en turno”. Fernández sostiene que las reglas ya estaban establecidas. “No es que ahorita le estemos quitando a alguien el derecho de transmitir los juegos del club. Desde el principio ya se conocían las reglas y cuáles derechos tienen las televisoras con cada equipo”. –¿Televisa o TV Azteca le avisaron que los partidos del León se transmitirían por señal restringida? –Nunca tuvimos esa comunicación. Simplemente nos presentábamos en el estadio y justo ahí nos decían que el partido se iba a ir a televisión restringida. No obstante, el director deportivo pide no caer en las provocaciones de Televisa. “Somos un grupo muy serio. No nos gusta caer en cosas que no vienen al caso ni entrar en un pleito que no tendría por qué ser. No hemos engañado a nadie”. El vicepresidente de Fox Sports, Óscar Gómez, también evita la confrontación. Afirma que su empresa no criticará las encuestas presentadas por Televisa en un intento por presionar a la firma estadunidense. “Ellos tienen todo el derecho de hacerlo”. Recuerda que el consorcio de Azcárraga “decide a su arbitrio cuándo colocar sus partidos en televisión abierta, ¿O acaso has visto un partido entre Real Madrid y Barcelona por tele abierta? “Son las incongruencias que uno no entiende, pero nosotros le apostamos a otra política de hacer televisión, de respetar al televidente y a la afición. Así fue como le apostamos al León, desde la Liga de Ascenso. Luego el equipo ganó su derecho en la Primera División y renovamos el contrato. Creyeron en nosotros, nosotros creímos en el proyecto y hoy estamos disfrutando una final inédita. Los mexicanos que estén en los países con la señal de Fox Sports podrán ver el juego.” –¿Fox Sports recibió alguna llamada de Televisa, TV Azteca o la propia Liga Mx en busca de alcanzar un acuerdo para la transmisión de la final? –No, señor, ninguna. Ni los directivos de México hemos recibido comunicación alguna de parte de ellos. Cada quien actúa de acuerdo con sus necesidades, y en caso de que nos llegaran a llamar uno los atenderá, pero tenemos los derechos. Gómez afirma que su empresa no está peleada con nadie, aunque sospecha que Televisa “está peleando con nosotros. Somos transparentes en lo que hacemos y no tenemos ningún problema con nadie. Estamos paso a paso mirando lo que pueda suceder”, por lo que confía que la experiencia con León motive a otros clubes de la Primera División a establecer negociaciones con Fox Sports. Aclara que cuando la televisora firmó al León fue porque el equipo no llegó a un acuerdo con otros canales de televisión. “Cada quien tiene derecho de hacer lo que le plazca. Respetamos mucho las posiciones de nuestros competidores, a quienes les resulta ilógico que el juego se transmita por televisión restringida, pero no es así, porque si alguien no puede ver el juego en casa puede acudir a cualquier restaurante que transmita el partido”, se defiende Gómez. Los equipos Pachuca y León pertenecen a Grupo Pachuca, cuyo presidente, Jesús Martínez Patiño, vendió 30% de las acciones a Slim, en agosto pasado. Pachuca tiene firmado un contrato de exclusividad con TV Azteca, a punto de finalizar, y Óscar Gómez sabe que el equipo tuzo representa la posibilidad de agregar más clubes a su cartera de clientes. “No puedo decir que en estos momentos estemos en conversaciones, porque no es así. Pachuca tiene sus convenios, sus contratos con otras televisoras, y nosotros simplemente tomamos distancia, respetamos lo que sucede en el mercado, pero cuando los equipos nos buscan y nos ven como una clara opción para tenerlos en nuestra empresa, miramos qué tan conveniente es.” Sin precisar cifras, Gómez admite que la alianza con León les ha redituado. “Cuando transmitimos cualquiera de sus juegos nos ve mucha gente y los puntos de rating se elevan. Por ejemplo, en el partido de cuartos de final, contra Morelia, tuvimos 4.5, un porcentaje muy alto para la televisión restringida”. Esa cifra fue ampliamente rebasada el jueves 12, día del juego de ida de la final, cuando alcanzaron 12 puntos.   Entrada múltiple   Carlos Slim se ha convertido en un jugador clave del futbol mexicano. Con su participación de 30% en Grupo Pachuca –y, por lo tanto, su copropiedad en León y Pachuca– modificó el balance de fuerzas en las telecomunicaciones. Con una fortuna estimada en 73 mil millones de dólares –que lo ubican como el segundo hombre más rico del mundo según la revista Forbes–, Slim paulatinamente ha incursionado en el mundo de la televisión –el campo que domina Emilio Azcárraga, cuya riqueza está calculada en 2 mil 500 millones de dólares. El hombre más rico del planeta irrumpió en el futbol a través de la sociedad con Jesús Martínez Patiño, padre del presidente del León. Su arribo al Grupo Pachuca, a finales de agosto de 2012, representó el primer gran escollo para el duopolio televisivo, que en los últimos 50 años se repartió las transmisiones de los equipos de la Liga Mx. Televisa y TV Azteca, competidoras directas de Carlos Slim en telefonía fija, celular y banda ancha, no sólo vieron peligrar el negocio del futbol a través de las plataformas de Slim, sino también la propiedad misma de los equipos. Hasta mayo pasado, un solo dueño podía tener varios equipos. Pero mediante una reforma a sus estatutos la Liga Mx decidió poner fin a la multipropiedad, para frenar el crecimiento de Slim. Según el nuevo modelo, no se permitiría que nadie que ya tuviera un equipo comprara otro. Los que ya estaban en esa situación se comprometían a quedarse con un solo conjunto en un lapso de cinco años. Sin embargo, la Liga Mx, que encabeza Decio de María, quebrantó sus propias reglas el 2 de diciembre, cuando en una acalorada reunión del Consejo de Dueños aprobó que TV Azteca comprara el club Atlas. Esa televisora ya es dueña del Morelia. De este modo se evidenció que la modificación estatutaria tenía un solo destinatario: Slim. Este empresario, sin embargo, está pensando más allá. El también copropietario de Estudiantes Tecos de la Liga de Ascenso alcanzó un acuerdo histórico en marzo pasado, al conseguir los derechos de exclusividad de los Juegos Olímpicos de Río 2016 a través de su empresa América Móvil. La licencia comprende la transmisión, en todas las plataformas mediáticas en América Latina (a excepción del país sede, Brasil) de los próximos Juegos Olímpicos y de los Juegos de Invierno de Sochi 2014. Ahora, Televisa, que adquirió los mismos derechos en los Juegos Olímpicos Londres 2012, e incluso TV Azteca, deberán negociar los derechos de transmisión con Carlos Slim. Todos deberán negociar con Slim.

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