El estilo de Marcos, según el gobierno

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIS.– Posicionado como imagen y voz del EZLN desde el 1 de enero de 1994, el subcomandante Marcos continúa inmerso en la polémica, aun cuando su presencia mediática es cada vez más tenue. Su ubicuidad también desconcierta: lo mismo se le sitúa en la entidad que fuera de ella; según algunos, goza de buena salud, mientras otros dicen que padece una enfermedad grave; para unos más, se encuentra replegado en la retaguardia del movimiento zapatista, pero también hay quienes afirman que está al frente. El 15 de marzo de 1994, semanas después de la irrupción del EZLN y de su dirigente político militar, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) elaboró el documento DMJ-094-0006N, titulado “EZLN: algunas hipótesis respecto a su conformación y actividades”, en el que consignó: “La forma de ser y comportarse del subcomandante Marcos del EZLN ha impresionado a intelectuales, periodistas, políticos, luchadores sociales e incluso ha enamorado a mujeres, artistas y adolescentes, e irritado a ideólogos ortodoxos. “El estilo de Marcos es producto de una escuela donde se han formado los revolucionarios de la década de los ochenta, este estilo surge con la manera personal de ser un Camilo Cienfuegos y el Che Guevara; la redondean e impregnan el comandante Omar Cabezas, fundador del MIR chileno (sic) y Tomás Borges (sic), comandante de la Revolución sandinista. De esta manera empiezan a popularizarla los movimientos revolucionarios de Latinoamérica. “(El colombiano) Jaime Bateman, comandante del M-19, la hace suya, e incluso el comandante Cero (Edén Pastora), de no haber renunciado al FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional), habría sido el ídolo latinoamericano por tener este estilo de comportamiento. “Actualmente, Marcos está caracterizando este estilo de comportamiento del revolucionario latinoamericano, utilizando elementos como la aventura, la audacia, el protagonismo inconsciente; el ayudar sin importar a quién sin esperar nada a cambio. Es el móvil, el reto y la consigna. Con ello se convertirá en modelo de todos los luchadores sociales, de líderes estudiantiles y dirigentes de masas. Este es un adelanto del número 1939 de Proceso, ya en circulación.

Comentarios