Morir en Hostotipaquillo

viernes, 15 de febrero de 2013
Durante las últimas semanas, los municipios de la región Valles, en Jalisco, han estado inmersos en la violencia derivada de los reacomodos de los cárteles que se disputan esa franja territorial estratégica. Y aun cuando la Secretaría de Seguridad Pública ha capturado a más de 20 integrantes de una de las bandas locales, la inseguridad crece porque, según algunos policías entrevistados por Proceso Jalisco, en los próximos días llegarán entre 150 y 200 sicarios, lo que augura una inestabilidad mayor. GUADALAJARA, Jal. (Proceso Jalisco).- La ejecución de director de la Policía de Hostotipaquillo, Lucio Rosales Astorga, el 29 de enero último, y la captura de José Ángel Carrasco Coronel, alias El Changel, en Sinaloa, exacerbaron la violencia entre las bandas del crimen organizado que se disputan la plaza en la región Valles. En las últimas semanas, las autoridades estatales decidieron replantear su estrategia de seguridad y en varios operativos detuvieron a sicarios de la banda conocida como La Corona o Los Coroneles que lideraba El Changel, sobrino de Ignacio Nacho Coronel, quien fue ejecutado el 29 de julio de 2010 en Zapopan por tropas del Ejército. Según las autoridades policiacas y militares los delincuentes detenidos recientemente en Magdalena confesaron que decenas de sicarios del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y del Cártel del Pacífico son las organizaciones que se disputan el entorno. Para los altos mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), las ejecuciones y los enfrentamientos de los últimos días en los 14 municipios de la región Valles son resultado de los “reacomodos” derivados de la captura del Changel. El comandante de la V Región Militar, Daniel Velasco Ramírez, informó la semana anterior que la detención del Changel generó “reacomodos entre los cárteles por el control de las plazas en el estado”. Tan sólo en enero, tropas de la Sedena contabilizaron siete agresiones de comandos armados en Jalisco, Nayarit, Aguascalientes, Colima y Zacatecas. El saldo: 22 muertes, incluidos, dos militares heridos y cuatro presuntos delincuentes arrestados. La Secretaría de Seguridad Pública (SSP), por su parte, reforzó su sistema de vigilancia ante las amenazas telefónicas anónimas de presuntos sicarios de La Corona inconformes por la detención de una veintena de sus compañeros a raíz del asesinado del director de la Policía de Hostotipaquillo. El jefe policiaco fue acribillado en la patrulla H005, tipo Dakota doble cabina, cuando se disponía a llevar a su esposa, María Guadalupe González, a la escuela donde trabaja. El vehículo se encontraba sobre el cruce de Javier Mina y Ocampo, muy cerca de la presidencia de Hostotipaquillo, en el primer cuadro de la cabecera municipal. El ataque fue poco antes de las nueve de la mañana. Los responsables, según la SSP, pertenecen a un presunto comando del Cártel del Golfo que viajaban en una camioneta blanca Nissan estaquitas placas JS-5043 de Jalisco. Utilizaron rifles de asalto AR 15 y AK 47 y, según algunos testigos, los primeros en disparar fueron el conductor y copiloto de la Nissan. Rosales Astorga falleció en medio de una lluvia de balas, lo mismo que su escolta Alejandro Silva Montaño, mientras su cónyuge recibió dos impactos de bala, por lo que fue trasladada a un hospital de Guadalajara. Los datos sobre la hostilidad creciente entre las bandas del crimen organizado de la Sedena y el gobierno estatal coinciden con el análisis de la consultora estadunidense Stratfor divulgado recientemente, según el cual 2013 será un año crítico para Jalisco a causa de la violencia generada por los cárteles que se disputan el territorio. La región Valles, considerada un área de comunicación estratégica para entrar o salir de Jalisco y conectarse con los estados de Zacatecas y Nayarit, está conformada por Ahualulco del Mercado, Amatitán, El Arenal, Ameca, Cocula, Etzatlán, Hostotipaquillo, Magdalena, San Juanito Escobedo, San Martín Hidalgo, Tala, Tequila y Teuchitlán y San Marcos. En esa zona han perdido la vida tres directores policiacos de diferentes municipios en menos de seis meses. El 30 de octubre fue asesinado el director de Seguridad de San Martín Hidalgo, Casimiro Zárate, a manos de pistoleros; ocho días antes cayó Raúl Hinojosa, en Magdalena, en un atentado en el que también murió uno de sus escoltas y un presunto sicario. Las amenazas Tras las detenciones de sicarios derivadas del asesinato del jefe de la policía de Hostotipaquillo, la SSP ha recibido amenazas telefónicas, según admitió el secretario de la dependencia, Luis Carlos Nájera. Asimismo, algunos policías señalan que los detenidos declararon que es factible que en las próximas semanas arriben a la región entre 150 y 200 sicarios a disputarse la plaza. A principios de mes Nájera comentó a los medios que ocho de los detenidos en Hostotipaquillo confesaron que la lucha en la región Valles es entre Los Coroneles –acéfalo tras la detención del Changel–, que son apoyados por los del Golfo y Los Templarios, y el CJNG. Capturados en los límites de Tequila y Magdalena fueron presentados en el helipuerto de la SSP Miguel Torres Morales, de 28 años; Eric López Legaspi, de 22; José Antonio Álvarez Vázquez, de 22; Israel Escobar Galván, de 23; y Julio Adrián Guzmán Ibarra, de 22. También fueron presentados Francisco Javier Camarena Camacho, un halcón de 25 años capturado en octubre pasado por policías rurales; Robin Daniel Vázquez Cruz, de 24, y José Reyes Baltazar Aguilillo, de 32. Las ocho capturas permitieron a la SSP ubicar y aprehender a siete criminales más en la cabecera municipal de Magdalena. Según las autoridades, a ellos se les atribuyen el asesinato de cuatro personas cuyos cuerpos fueron arrojados en una barranca de la población de La Joya. Estos detenidos fueron: Guadalupe Paredes López, El Rojo, de 20 años; Jorge Alberto Martínez, de 45; Gilberto Salinas Arellano, de 65; Francisco Javier Herrera Díaz, de 22; Manuel Herrera Haro, de 37; Raúl Valdez Rodríguez, de 18, y Édgar Ávila Rodríguez, de 22. En ese operativo, los agentes aseguraron un rifle AR15, un AK 47, dos escopetas calibre 12, decenas de tiros útiles, cargadores y cuatro camionetas de lujo, entre ellas una Cherokee blindada. El lunes 4, la SSP capturó a cinco presuntos integrantes del cártel de La Corona o Los Coroneles en una finca cercana a la carretera Tequila-Magdalena. Algunos de ellos reconocieron que hay la indicación para desplazar hacia Jalisco a sicarios procedentes de diferentes partes para reforzar a ese grupo y enfrentar a sus enemigos. Jaime Hermosillo Castañeda, El Chupón, cabecilla de La Corona, declaró que en los últimos días al menos 20 elementos de su organización fueron detenidos, mientras que el resto de la célula decidió separarse de la organización. Uno de los capturados, Francisco Raúl Cisneros, declaró que no participó en el crimen del director de la Policía de Hostotipaquillo, aunque admitió haber matado “gente inocente”, siempre en defensa del terreno para evitar que los cárteles enemigos se apropien de la zona. La Corona, dijo, está debilitada por las aprehensiones y por los enfrentamientos con sicarios de Los Zetas; también comentó que la organización recibe protección de policías de Magdalena y Tequila, a quienes se les paga hasta 20 mil pesos cada quincena. Ese acuerdo, según su testimonio, incluye también a agentes federales, no obstante omitió proporcionar los nombres de los presuntos beneficiarios. Lo que sí recalcó es que los policías protegían a ese cártel y revisaban los vehículos sospechosos que circulaban por la zona. El titular de la SSP, Luis Carlos Nájera, declaró que el cabecilla de La Corona es El Freddy, aunque otros testimonios aseguran que son dos los dirigentes de ese grupo.

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