Piden incluir a Puebla en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro

lunes, 18 de marzo de 2013
PUEBLA, Pue. (apro).- El Comité Mexicano del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS, por sus siglas en inglés) solicitó oficialmente a la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) que incluya al Centro Histórico de Puebla en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro. Con fecha 7 de marzo, la presidenta del Consejo Directivo de ICOMOS México, Olga Orive Bellinger, envió un informe a Gustavo Araoz, titular internacional de ese organismo, para pedirle que alerte al Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco sobre las “continuas intervenciones” de las que ha sido objeto el Centro Histórico poblano desde 1994. En el reporte se detallan las modificaciones que se realizaron en el sector de San Francisco durante el sexenio de Manuel Bartlett, las demoliciones de edificios históricos para convertirlos en estacionamientos, la intervención al Museo Amparo, las alteraciones a la zona de los Fuertes de Loreto y Guadalupe efectuadas en los últimos años, así como la construcción del Viaducto Zaragoza y del teleférico por parte del gobierno de Rafael Moreno Valle. En su página web, la Unesco explica que la Lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro fue creada para alertar a la comunidad internacional de los sitios que corren riesgo de ser destruidos por conflictos armados, catástrofes naturales o bien por humanos, así como debido al turismo masivo. En entrevista, un académico que pidió el anonimato señaló que el hecho de que una ciudad sea incluida en esa lista, debe considerarse “una vergüenza internacional”, porque pone en evidencia que la sociedad depositaria del bien cultural no está capacitada para protegerlo y conservarlo. Hasta ahora ningún patrimonio ubicado en México está en ese listado. La declaración de un bien en peligro obliga a ICOMOS a desarrollar y adoptar, junto con el país interesado, un programa de medidas correctivas, así como a supervisar el sitio, pero en caso de no prosperar los acuerdos, dicho Comité puede revocar la designación de Patrimonio de la Humanidad. Esa determinación sólo ha sido tomada en dos ocasiones, una de ellas en 2007, cuando el Santuario del Oryx Árabe de Omán fue excluido de la lista de Patrimonio de la Humanidad a petición del propio Estado, por su interés de explotar reservas de petróleo. Dos años después, en 2009, se retiró la denominación al paisaje cultural del Valle del Elba, en Dresde, Alemania, luego de que las autoridades de ese país se empeñaron en construir un puente. En su escrito, la oficina de ICOMOS-México, organismo “A” de la Unesco, hace referencia a los infructuosos llamados que se hicieron a las autoridades mexicanas para poner un alto a la destrucción y alteración del Centro Histórico de Puebla, que fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1987. “A pesar de que nuestro país se ha comprometido jurídicamente con la Convención del Patrimonio Mundial, al adherirse en 1984, las reiteradas solicitudes de atención hacia las intervenciones efectuadas en la ciudad de Puebla no han sido tomadas en cuenta por las diversas autoridades del estado y la ciudad de Puebla”, refiere. Añade: “(…) Creemos que de ser posible, sería importante solicitar la inclusión del Centro Histórico de la ciudad de Puebla en la Lista de Patrimonio en Peligro, para así poder acceder a todos los beneficios y deberes que esta Lista conlleva”. En el escrito también se menciona que el ICOMOS y el Comité Internacional Científico de Centros Históricos (CIVVIH) acordaron una reunión internacional con sus expertos, en mayo próximo, para evaluar el caso Puebla. Asimismo, señala que el editor de la revista de ICOMOS Heritage at Risk, Christoph Machat, se comprometió a incluir la situación de Puebla en la edición de este año. En las obras de remozamiento de calles, fachadas y parques del “Corredor Turístico los Fuertes-Catedral”, el gobernador Moreno Valle y el alcalde Eduardo Rivera Pérez, ambos de extracción panista, han invertido a la fecha 320 millones de pesos, con lo que pretenden consolidar a Puebla como un destino turístico. No obstante, Moreno Valle vio frustrados sus planes de inaugurar en el  marco del Tianguis Turístico –que arrancó el domingo 14– el teleférico en el que proyecta invertir 200 millones de pesos. Patrimonio en riesgo El informe enviado por ICOMOS-México consta de ocho páginas, así como un anexo de 58 diapositivas, fotocopias de documentos, cartas, notas de prensa y fotos. Como antecedentes menciona que el centro de Puebla fue declarado Zona de Monumentos Históricos el 18 de noviembre de 1977, por un decreto que delimita una poligonal de 6.99 kilómetros cuadrados, y enumera, uno a uno, 2 mil 619 edificios que quedan bajo la protección del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Este documental sirvió para que Puebla fuera inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial en diciembre de 1987. El informe asegura que la afectación de la integridad urbana y visual de Puebla inició a partir de 1993-94, con un plan de desarrollo turístico-comercial en el sector de San Francisco, uno de los más antiguos de la ciudad. En el sexenio de Manuel Bartlett, en esa zona se construyó un centro comercial, un centro de exposiciones e instalaciones hoteleras. El caso fue llevado al Comité del Patrimonio Mundial, que hizo algunas recomendaciones al proyecto. “El resultado final incluyó demoliciones, cambio de la traza urbana, fuertes transformaciones del perfil urbano, así como vaciamiento de edificios históricos, dejando sólo la fachada para el desarrollo de estacionamientos. El Estado nunca presentó el informe de seguimiento del caso solicitado en la reunión del COM”. El reporte también refiere que la vocación turística de Puebla ha generado una especulación inmobiliaria, que ha incrementado la presión vehicular en la zona protegida. “La transformación de muchas edificaciones de valor en hoteles y comercios ha afectado su autenticidad. A ello se suma la subdivisión de locales de planta baja, abandonándose en muchos casos el interior de los inmuebles”. Señala, asimismo, que la respuesta pragmática al creciente tráfico vehicular ha llevado a una continua demolición de edificios para convertirlos en estacionamientos. En 13 manzanas que circundan a la catedral, el organismo pudo ubicar 17 inmuebles que han sido convertidos en estacionamientos. Como ejemplos se mencionan edificios ubicados en la calle 3 Poniente 141; en la 5 Poniente 130; en la 5 Oriente 204, y los más recientes de la 2 Oriente 205 y 7 Oriente número 11, ambos registrados en el Decreto de Zona de Monumentos de 1977. “Muchas de las calles icónicas de la ciudad sólo conservan las fachadas de las edificaciones históricas preexistentes, convirtiéndose en la práctica en una escenografía urbana sólo con valor para el lente de la cámara de los turistas desprevenidos”, expone. ICOMOS-México recuerda que por decisión del Comité del Patrimonio Mundial –COM. 27 .7B.94–, en 2003 se analizó la demolición de tres inmuebles declarados y se solicitó al gobierno de Puebla la elaboración del “Plan Integral de Rehabilitación del Centro Histórico”, que a la fecha sigue sin concretarse. En el sexenio de Mario Marín, de nuevo bajo el argumento de razones turísticas, se realizaron intervenciones en el Cerro donde se localizan los Fuertes de Loreto y Guadalupe –lugar de la Batalla del 5 de Mayo– que, según el organismo, afectaron sus valores ambientales, históricos, visuales y de paisaje urbano. En los primeros años de su gobierno, Moreno Valle  también ejecutó “polémicas” obras en esa zona, supuestamente para festejar el 150 aniversario de la Batalla. Las instalaciones expositivas preexistentes, indica el organismo, se expandieron de 7 mil metros cuadrados a 50 mil metros cuadrados, con lo que se requirió además incrementar estacionamientos y vialidades. Y advierte que el año pasado se restauró el Fuerte de Guadalupe, incluyendo la construcción de una nueva edificación en su interior. De igual manera, ICOMOS menciona las modificaciones, con componentes arquitectónicos contemporáneos, que se llevan a cabo desde 2011 en el Museo Amparo –una emblemática edificación del siglo XVII-XVIII–, las cuales “responden a una corriente de opinión política local, que apuesta por la intervención de gran impacto de imagen con fines de atracción turística”. En términos similares se refiere a la construcción del Viaducto Zaragoza que realizó el gobierno de Moreno Valle. “Esta acción no sólo genera afectación de la integridad del conjunto, sino que igualmente incrementa aún más la presencia del vehículo en el centro de la ciudad”, expone. Asimismo, ICOMOS informa sobre la construcción del teleférico como atractivo turístico, que inició el actual gobierno estatal y del cual ya tiene parcialmente edificadas torres metálicas de 43 a 70 metros de altura, dentro de la poligonal protegida. “Las torres metálicas minimizan la verticalidad de las torres y cúpulas del conjunto de iglesias barrocas”, advierte, y precisa que esta obra se lleva a cabo sin licencia del INAH. La más reciente afectación es la demolición total de La Casa del Torno, en el sector de San Francisco, para instalar una estación del teleférico. El organismo enlista acciones de protesta emprendidas por agrupaciones civiles como el Consejo Ciudadano del Centro Histórico y Patrimonio Edificado, la Asociación Civil Manuel Toussaint y el Comité Defensor del Patrimonio Histórico Cultural y Ambiental de Puebla. Estas dos últimas agrupaciones obtuvieron un amparo (4.01.2013 / 1962/2012) para paralizar las obras del teleférico. ICOMOS concluye que bienes incluidos en la Lista de Patrimonio Mundial están siendo intervenidos excesivamente en México, por lo que la llamada de atención para Puebla “puede y debe” convertirse en una acción positiva hacia el objetivo final, que es la Conservación del Patrimonio Cultural.

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