"La jaula de oro", de Quemada-Diez

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Otro largometraje mexicano concursa en Festival de Cine en Cannes. Es La jaula de oro, de Diego Quemada-Diez (oriundo de Burgos, España, 1969) que participa en la sección “Una cierta mirada”. También con actores naturales, en este caso migrantes centroamericanos, el realizador sigue con cámara en mano desde Guatemala, todo México, hasta Estados Unidos, y el resultado es una mezcla entre documental y ficción, según él, donde se ve “el viacrucis de gente cuya necesidad la ha empujado a aventurarse en una travesía que puede ser mortal”. Naturalizado mexicano, Quemada-Diez, en entrevista a punto de despegar su avión a Cannes, explica que la película se basa en 600 testimonios de migrantes: “A partir de esas declaraciones fui construyendo una narrativa y luego en el rodaje tratamos de mezclar el documental con una historia de ficción. Por un lado, contiene mucho detalle a partir de la investigación, y por otro lado hay una parte poética porque retrató ese sueño en busca de una vida mejor a través de niños.” –¿Por qué con niños? –Porque de alguna manera el impacto es mucho mayor, ya lo había hecho en un cortometraje mío que hice en África que se titula Quiero ser piloto, la verdad fue un proceso muy similar de recopilaciones de testimonio. La filmación transcurrió en locaciones de Guatemala, Estados Unidos y en Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Morelos, Estado de México, Jalisco, Michoacán, Sonora y Baja California. La jaula de oro se proyectará en Cannes el 22 de mayo y trata sobre Juan (Brandon López) y Chauk (Rodolfo Domínguez), dos adolescentes que dejan sus lugares de origen, el primero en Guatemala y el segundo en Chiapas, para buscar un futuro mejor en el Norte. Llama la atención que el proyecto contiene un importante equipo creativo latinoamericano, donde se encuentran la cinefotógrafa María Secco (La demora), la preparadora de actores Fátima Toledo (Ciudad de Dios), la diseñadora de vestuario Nohemí González (Los últimos cristeros), el sonidista Raúl Locatelli (Halley), el documentalista Everardo González (Cuates de Australia), y los músicos Leonardo Heiblum y Jacobo Lieberman (El lugar más pequeño), bajo la producción de Inna Payan, Luis Salinas y Edher Campos. Contó con el apoyo del estímulo fiscal 226 y el programa español Ibermedia. La jaula de oro, que es el título de una canción de Los Tigres del Norte sobre indocumentados en Estados Unidos, surgió de su indignación hacia un sinnúmero de historias que escuchaba de los migrantes: “Mi madre visitaba México y Guatemala, en los setentas, tenía muchas amigas y amigos que eran teólogos de la liberación y misioneros que trabajaban en las comunidades indígenas y muchos fueron asesinados. Y crecí de niño con una irritación por la injusticia en Centroamérica, y de eso quería realizar algo, y con la injusticia que continúa viviendo México por tener al lado a Estados Unidos. “En 2003, un tiempo viví en Sinaloa con una familia y la casa estaba junto a las vías del tren, entonces, todos los días llegaban cientos de migrantes, e iban de hogar en hogar pidiendo comida y agua, y los ayudábamos, nos contaban toda la epopeya de su viaje y a mí la verdad me pegó muy fuerte ese sacrificio, ese acto heroico de saber que te estás jugando la vida para ayudar a tus seres queridos ante la indiferencia de los gobiernos.” –¿Fue difícil realizar esta mezcla de documental y ficción? –Sí, sobre todo porque mucha gente no te entiende; pero la idea era siempre estar con migrantes de verdad. Por ejemplo, documentamos la vida en las zonas más peligrosas y marginadas en Guatemala, como la Zona 3, Zona 18, El Limón, en fin, todos los lugares donde íbamos, la frontera, el tren, los pueblos, y siempre insertábamos a los personajes en situaciones de la vida de ese momento histórico que estábamos viviendo. Manifiesta que es interesante que La jaula de oro se proyecte en Cannes porque hay mucho cine estadunidense, y el director del jurado es Steven Spielberg: “Con Obama las deportaciones se multiplicaron, es altísimo el número y hay una hipocresía para con este problema. Estados Unidos tiene las manos llenas de sangre con esta situación y es indignante, por eso tratamos de hablar de esto, y es triste que México le haga el trabajo sucio a Estados Unidos. El gobierno de Chiapas está promoviendo una cantidad de medidas terribles en contra de los migrantes. Quemada-Diez trabajó con el director inglés Ken Loach y acepta que hay influencia de él en su trabajo. Por su parte, los cortometrajes Contrafábula de una niña disecada, de Alejandro Iglesias Mendizábal del CCC, y Rojo, de Miguel Nájera, compiten en las secciones “Cinéfrondation” y “Short Film Corner” , respectivamente.

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