Lo que dejó el Corona Capital

martes, 14 de octubre de 2014
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Este fin de semana se llevó a cabo el Festival Corona Capital en el Autódromo Hermanos Rodríguez, con la promesa de dos días de grandes conciertos con casi 60 bandas, con nombres estelares y espectáculos memorables en 4 distintos escenarios, todo un reto tanto para la organización como para los asistentes. El evento estuvo lleno de situaciones fuera de lo musical, con un par de tormentas que volvieron las condiciones sumamente hostiles, con pocos lugares para refugiarse, lagunas en medio de los espacios para los espectadores y accesos vueltos pantanos; todo ello hizo que el moverse entre escenarios fuera algo sumamente difícil, como no había ocurrido en ediciones anteriores. Pero también hubo experimentación como la implementación de brazaletes con tecnología para identificación, pagos y seguridad; fue un paso adelante para contribuir a una mejor experiencia del evento, aunque la premura con lo que quisieron aplicarlo, la desinformación y la limitada oferta de opciones para su uso se quedó en buen intento pero insuficiente. El sábado comenzó el evento bajo un cielo nublado y poco a poco la gente comenzó a llenar los escenarios con un gran ambiente; con gran expectativa comenzaron los conciertos antes de las 14 horas con Deafheaven y RICOSHËI, para dar paso a una larga lista de grandes presentaciones en el Bizco Club Hercules & Love Affair o la de Jungle, que puso a bailar a todos con su tema “Time”, marcó la pauta para lo que estaría por venir, a pesar de la lluvia que ya se presentaba. En los otros escenarios, Black Kids, Little Dragon, Jenny Lewis, Conor Oberst y Holy Ghost ofrecieron una variedad de ritmos y sonidos suficientes para complacer a todos los gustos y dar lugar luego a grandes bandas como Weezer, que tocaba en México después de casi 10 años de ausencia, y que a pesar de la lluvia tuvo gran respuesta. Apareció una de las bandas con mayor expectativa entre el público, Massive Attack, importante grupo británico de trip hop, conocido también por sus mensajes activistas en sus presentaciones. Comenzaron fuerte, con la gente animada y compenetrada en un gran concierto bajo una fuerte lluvia que obligó a interrumpir y eventualmente cancelar el acto, para desilusión de los presentes. Con la fuerte tormenta eléctrica y con riesgos tanto para los músicos como para los espectadores, el Corona Capital se suspendió por algo más de media hora, provocando que muchos se fueran antes de terminar el evento; sin embargo, los que se quedaron pudieron disfrutar el concierto de Jack White, quien agradeció que resistieron la lluvia con hora y media de buena música, terminando con la clásica “Seven Nation Army”. Mientras The Horrors hacía lo propio en otro escenario con un ruidoso lleno que hizo que valiera la espera. Un día después Para el domingo, el evento prometía un día complicado con un día nublado y con los espacios vueltos lagunas o recorridos llenos de lodo, pero poco la gente fue llegando preparada, con botas e impermeables, para ver bandas como James Bay, ST. Vincent, HAIM, Twin Shadow, Damon Albarn, CHVRCHES, y antes de las 4 de la tarde se hizo efectivo el pronóstico con una tormenta que retrasó varias audiciones como la de Sam Smith, que a pesar de la fuerte lluvia fue resistida por el público paciente, media hora después y coreando canciones como “La La La”, “Money on my mind” o “Stay with me”. En los distintos escenarios también tocaba CHVRCHES, uno de los más esperados para la tarde, Gareth Emery y Temples; y para las 6 de la tarde, Kasabian se reivindicaba con los fanáticos mexicanos con un set que incluía “Shoot the runner”, “Bumblebee” y hasta un cover a “Praise you” de Fatboy Slim. Foster the People hizo un muy digno recital que dejó a la gente lista para Beck, quien se presentaba en México por primera vez en 20 años, e hizo que valiera la espera, pues se trató de una de las presentaciones de ambos días; abrió con “Devil’s haircut” y, sin dar descanso por casi 2 horas con “Black tambourine”, “Blue moon” y la pedida desde el primer minuto “Que onda Güero” y hasta un cover de “Billie Jean”, de Michael Jackson ,y en el clímax entre bailes, improvisaciones y detalles memorables para cerrar con la clásica “Loser”, justo antes de apagar las luces. Pero aún faltaban un par de presentaciones para cerrar el festival, con Likke Li en el domo con “Dance Dance Dance” o “No rest for the wicked” en un escenario muy lastimado por las lluvias, mientras que Kings of Leon con buena parte de la gente que aún se mantenía en el evento pudo escucharlos a 5 años de su última presentación en México, la euforia llegó con Knocked Up”, “Notion” o “Use somebody” para terminar una gran presentación con Sex on fire” dejando satisfechos a los presentes y contentos de haber aguantado hasta lo último. Una gran oferta musical en un evento que ya se ha vuelto obligado cada año, creciendo con cada edición. Y ahí habrá que tomar en cuenta los problemas meteorológicos, que por estar fuera de control pueden preverse mejor, pues si no fuera por la calidad de algunas presentaciones en esta edición, se recordaría más por el desastre de la movilidad y las contingencias que por lo más importante: la música.

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