"El chico de la última fila": de la realidad a la ficción
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Catalogada como un éxito en España e incluso adaptada al cine en francés, la puesta El chico de la última fila llega a México al Teatro Sala Chopin de la mano de José María Mantilla, un thriller psicológico que va de la realidad a la ficción y viceversa cuando un profesor descubre en su tímido alumno la capacidad de contar historias.
La pieza original del dramaturgo español Juan Mayorga, tiene cinco funciones cada lunes a partir de este lunes 17, y cuenta una gran historia con un elenco mexicano entre actores consagrados y promesas juveniles. Dice Mantilla:
“Estaba fuera de México cuando conocí la obra de Mayorga y simplemente me fascinó, para mí buena suerte tuve el gusto de poder leer El chico de la última fila antes que ver la película, de conocer a Mayorga y aún más de sorprenderme porque nadie tenía los derechos en México.”
La obra se presentó en 2006 en España con tres temporadas de enorme éxito. Se ha traducido a 40 idiomas, y fue adaptada al francés para la cinta En la casa (Dans la maison) de Francois Ozon, que obtuvo importantes premios. En nuestro país será interpretada por La Farándula y Compañía que dirige Mantilla, con apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y BBVA Bancomer.
El papel principal corre a cargo de Jorge Caballero como Claudio, El chico de la última fila; Germán, su profesor, es Luis Miguel Lombana; Paloma Woolrich interpreta a la esposa de Germán; Carlos Corona, Anna Ciocchetti, y Mauro Sánchez Navarro son los miembros de una familia y objeto de las historias de Claudio.
“La obra tiene muchos niveles de lectura que son deliciosos de descubrir, de este muchacho que empieza a contar la vida de esta familia y del profesor y su esposa que de alguna forma lo siguen –expresó Mantilla a Proceso–. Seguro el público va a empatizar porque todos somos un poco voyeristas, siempre pensando que la vida ajena es más rica e interesante que la nuestra, ello aderezado con temas como la relación padre-hijo, maestro-alumno, que no se tocaron en el filme y que se aborda en la historia original.”
–¿Con qué virtudes se topará el público mexicano que vaya a verla?
–En realidad la gran virtud del proyecto es nuestro autor: Mayorga. Estamos frente a un grande en el teatro contemporáneo… Y también que está escrita en español.
“El resto del trabajo de los actores es fantástico, sobre todo el de Jorge Caballero, porque en una hora y cuarenta minutos de duración si sale treinta segundos son muchos. La escenografía es sugerida, el trabajo real se sostiene en el texto y la actuación.”
Corre la obra en la Sala Chopin los lunes a las 20:30 horas.