Surgen "autodefensas"... en el taekwondo

martes, 4 de febrero de 2014
Algunos de los entrenadores más influyentes del país se aliaron para enfrentar a Juan Manuel López Delgado, presidente de la Federación Mexicana de Taekwondo. En una solicitud de amparo lo acusan de actuar como cacique y de inventarse una tira interminable de cobros excesivos: afiliación, kits de vestuario, revalidación, exámenes, niveles, avales… Incluso hay que pagar por combatir en torneos patrocinados por el gobierno federal. MÉXICO, D.F. (Proceso).- Un grupo de entrenadores promovió un juicio de amparo en contra de los actos del presidente de la Federación Mexicana de Taekwondo (FMTKD), Juan Manuel López Delgado, y del nuevo marco normativo contenido en el Estatuto, Reglamento del Estatuto y Reglamento Técnico Deportivo de este órgano deportivo, que entró en vigor en octubre pasado. Interpusieron su demanda en repudio a los cobros abusivos a atletas, entrenadores, árbitros, escuelas y, en general, a cualquier persona o institución que quiera participar en el taekwondo, incluso en preselectivos y selectivos nacionales. Los afectados denuncian que quien no paga está impedido de practicar este deporte. En la solicitud de amparo se asienta que el presidente de la FMTKD ha abusado del poder con el que cuenta en su calidad de colaborador de la administración pública federal –tiene esta condición porque recibe dinero del gobierno–, y en lugar de promover la práctica del taekwondo violenta derechos constitucionales y contraviene la propia Ley General de Cultura Física y Deporte. “Se impone a la colectividad deportiva nacional en la disciplina del taekwondo un acto administrativo unilateral que aparece como un orden estatutario obligatorio que contiene una interminable cascada de cargas tributarias obligatorias, con la precisión de que la falta de liquidación de dichas cuotas, arbitrariamente fijadas, traerá como consecuencia la inhabilitación para participar en los eventos deportivos y las competencias nacionales. De modo que con esta especie de extorsión disfrazada se comete una flagrante violación (…) el presidente de la federación aprovecha la necesidad de estos eventos de competencia, abusando de las funciones que le otorga la administración pública federal para eslabonar una artificiosa cadena de requisitos mediante los cuales se condiciona al pago de estas cuotas la participación en los eventos deportivos.” En la narración de los hechos, los entrenadores dan cuenta de que el sábado 11 se reunieron con el gerente de la FMTKD, Ricardo Argudín, para conocer los detalles de un torneo preselectivo rumbo a la olimpiada nacional, programada para el sábado 25 en el gimnasio Juan de la Barrera. El federativo les informó que el 12 de octubre de 2013 se realizó una asamblea extraordinaria en la que se aprobó un nuevo marco normativo, merced al cual toda la comunidad del taekwondo debía pagar 300 pesos por concepto del Registro Único de Federación (RUF) y cubrir otras cuotas por trámites administrativos, aunados a los que ya existían. Una de esas cuotas es la inscripción federativa de una institución de taekwondo, que cuesta 15 mil pesos. Cada institución debe contar con mínimo 10 escuelas y cada escuela debe tener 25 alumnos y tres directivos. Cada una de esas 280 personas está obligada a pagar el RUF (84 mil pesos en total). Según la página de la federación, actualmente hay 165 instituciones registradas en todo el país, lo que da un total de 13 millones 860 mil pesos anuales sólo por el pago del RUF. Además, se cobrarán 800 pesos por la constancia de registro de cada escuela. Por el Registro Nacional de Grados hay que pagar a partir de ahora 450 pesos, dependiendo del dan (nivel) que cada entrenador posee. Y se obliga a todos los afiliados a participar en un congreso anual, cuya matrícula es de 2 mil pesos. Los entrenadores están obligados a tomar un curso en el Colegio Nacional de Entrenadores (Conae) que el mismo presidente de la federación creó. El curso se compone de 10 módulos, cada uno a razón de 2 mil pesos, y se realiza en distintas ciudades del país, por lo que también hay que gastar en pasajes, hospedaje y alimentación. Si los entrenadores deciden no tomarlo –porque no quieren o no tienen para costearlo– no podrán trabajar al lado de sus alumnos durante las competencias. Sólo se les permitirá estar en las gradas. También tienen que adquirir un kit de pants y gorra que cuesta 600 pesos. Si no tienen este uniforme se les prohíbe couchear a sus deportistas. Los alumnos deben comprar un kit parecido. Si no, no pueden participar. Para inscribirse y competir en selectivos y preselectivos nacionales, los atletas tienen que desembolsar 600 pesos. Nada más en el preselectivo que se realizó en Veracruz del 14 al 18 de noviembre de 2013 se inscribieron alrededor de 2 mil 500 participantes. Paralelamente, la institución que desee organizar un torneo tiene que pagar 6 mil pesos para contar con el aval de la federación. Estos son sólo algunos de los pagos que ha impuesto la FMTKD. Los demandantes aseguran que no se sabe a dónde han ido a parar. “El presidente de la Federación Mexicana de Taekwondo vio la oportunidad de sentarse a la bien servida mesa del taekwondo (…) el primer paso emprendido fue el de utilizar la técnica muy de moda de cobrar ‘el derecho de piso’, centraliza y monopoliza de manera totalitaria la promoción de cualquier evento para así poder cobrar avales y, al mismo tiempo, tener injerencia y participación en las utilidades del mismo (…) es la confección de un traje a la medida para poder exprimir económicamente a la comunidad del taekwondo (…) en este entorno de actuación caciquil se utiliza la fuerza de la autoridad y del poder coactivo del servidor público al frente de esta asociación deportiva nacional para exigir a sus agremiados diversas prestaciones en dinero por servicios que en esencia deben otorgarse de manera gratuita (…) con este marco estatutario la federación obliga a ceñirse a sus caprichosas determinaciones bajo la amenaza de dejarlos fuera del deporte nacional, o bien, aplicar sanciones que pueden llegar hasta la expulsión definitiva, instituyendo así un monopolio deportivo dirigido desde un escandaloso cacicazgo”, se lee en la demanda que fue presentada el martes 21 y turnada al Juzgado Quinto de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal. Estos recursos –y otros– que recauda la FMTKD son aparte del presupuesto que la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) le otorga cada año. En 2013, López Delgado recibió 21 millones de pesos, por tratarse de uno de los tres deportes que el gobierno federal catalogó como prioritarios. Sólo para realizar actos nacionales le entregó casi 14 millones de pesos más. Es decir, el gobierno federal financió esos torneos en los que se cobró a atletas y entrenadores por participar. Para este 2014, la Conade ya le autorizó 30 millones de pesos sólo para viajes a concentraciones y competencias de las selecciones nacionales, según publicó el diario Excélsior el miércoles 22. Encabezados por el abogado José Torres Navarrete, los entrenadores Reinaldo Salazar (padre de los medallistas olímpicos en Atenas 2004 Óscar e Iridia Salazar), Rubén Villalobos, Margarita López Lugo, Juan Carlos Estrada, Juanita González Cerón, Roberto Padilla, Francisco Meléndez y Enrique Rivera –todos de distintas escuelas de taekwondo en el Distrito Federal– aseguran que el esquema con el que opera Juan Manuel López Delgado corresponde al del crimen organizado, en el que él funge como el líder de lo que llaman “La Familia del Taekwondo” en alusión al cártel michoacano. Aseveran que el federativo pone y quita a los presidentes de las 36 asociaciones deportivas estatales que integran la FMTKD según le conviene. Cuando son sus incondicionales, los apoya aunque su organización no esté debidamente constituida; pero cuando caen de su gracia (incluso sólo por hacer algún comentario que le moleste) y aunque cumplan con todos los requisitos, les quita el cargo para poner a otro que le obedezca ciegamente. Algunos ejemplos: Javier López en el Distrito Federal, José Luis Ramírez en el Estado de México y Alejando Benítez en Puebla. Es tal el grado de inconformidad que los entrenadores han creado lo que denominan un grupo de “autodefensa”, al que esperan que se unan más opositores a la gestión de López Delgado y de Jesús Mena, titular de la Conade. “Queremos que se vayan estos directivos tramposos y ratas. Existe una nueva ley y en ella nos amparamos, queremos que todos los profesores la conozcan y luchen por sus derechos. Es un movimiento justo para que nos dejen trabajar. Habrá represalias, pero no nos importa. No tenemos miedo. Mi alumno Carlos Arrazola no puede participar en un evento de cintas negras del Instituto Politécnico Nacional porque tiene que pagar el registro. Esto es una mafia. Juan Manuel es el capo que dicta las reglas”, acusa Rubén Villalobos. Margarita López Lugo asegura que hay problemas severos en escuelas de Jalisco, Colima, Nuevo León, Veracruz, Baja California, Puebla, Morelos, Distrito Federal y Estado de México donde hay muchas inconformidades con todos los cobros. “La autoridad que se llama Conade no lo vigila ni supervisa. El monstruo ha crecido así porque la Conade no lo ha llamado al orden, le permite que haga lo que se le da la gana. El propio estatuto dice que incluso, si no quiere, no acatará las resoluciones de la Comisión de Apelación y Arbitraje Deportivo (CAAD), entonces hasta por reglamento nos quiere impedir defendernos de sus abusos”, dice Torres Navarrete. Juan Manuel López Delgado, acusan, rechaza a todo aquel que incumpla con sus reglas y lo relega por no estar federado. Sin embargo, señalan los entrenadores, esa “arma” también la utiliza a conveniencia. Por ejemplo, aunque un entrenador no esté afiliado a la federación, por la razón que sea, si paga 4 mil 500 pesos por cada módulo de los cursos del Conae se le permite tomarlos. Si alguien desea organizar algún torneo puede hacerlo, siempre que pague la cuota correspondiente y contrate al cuerpo de árbitros y a los médicos que le indique. “Los cursos del Conae están avalados por la UNAM, pero antes tomábamos los cursos del Sicced (Sistema de Capacitación y Certificación para Entrenadores Deportivos), avalados por la Conade y la SEP, que no cuestan lo que López Delgado nos cobra. A él lo que le importa es el dinero. No le importa si lo tomas o no, si aprendes o no, con que paguemos es suficiente”, refiere Padilla. López Delgado, dicen, no reconoce los grados que ya poseen los entrenadores, incluso de aquellos que se han certificado en Corea. A todos les exige que presenten otra vez los exámenes –por los que cobra 6 mil pesos– para que él los avale. Lo mismo sucede con los deportistas. Aunque no estén afiliados a la FMTKD les permite participar en los torneos siempre y cuando paguen los 600 pesos. En el campeonato nacional juniors de Veracruz se inscribieron tantos participantes que los niños y jóvenes compitieron durante dos días, incluso de madrugada. Como no había el número suficiente de tatamis, hubo atletas a quienes les tocó combatir entre las cuatro y seis de la mañana. Los que viajaron de otros estados tenían sus horarios de regreso, de tal forma que si las competencias se postergaban más días perderían sus vuelos, por eso exigieron que, aunque fuera de madrugada, se llevaran a cabo los combates. La federación no previó esta situación. Para algunos otros fue inhumano que los pequeños estuvieran despiertos y en tales condiciones, y prefirieron retirarse. La FMTKD no les reembolsó los 600 pesos de la inscripción y familias enteras gastaron y no vieron competir a sus hijos o hermanos, que entrenaron durante meses para el preselectivo. El profesor Reinaldo Salazar asegura que en el marco del Congreso Nacional de Presidentes, que tuvo lugar en Cancún en octubre pasado, el domingo 12 se realizó una asamblea extraordinaria en la que se aprobaron los cambios al estatuto –supuestamente en correspondencia con la nueva Ley del Deporte que entró en vigor el 8 de junio de 2013– y se fraguaron muchos de los abusos de los que hoy se quejan. “Los 36 presidentes que son sus amigos, que están puestos a modo, le avalaron todos los cambios al estatuto. Les regaló tablets (computadoras portátiles) a todos y les hizo una fiesta. Varios profesores nos contaron que sólo fueron a emborracharse y que, como siempre en esos congresos, es un tomadero de alcohol y les da regalos para que voten por él y todo lo que quieran hacer”, acusa Margarita López. “Ya no sabían ni lo que estaban aprobando. Ni entienden el costo de lo que votaron. Todo fue por unanimidad y todos ya tomados”, añade Reinaldo Salazar. Los entrenadores fustigan la forma en la que públicamente se conduce López Delgado, quien, asientan, tiene problemas con su manera de beber. Toma alcohol delante incluso de los propios seleccionados nacionales y acostumbra aparecerse en las competencias con los malestares propios de una resaca. “Yo lo he visto y he olido el tufo etílico que se percibe a distancia. Apenas en el US Open de Las Vegas llegó crudo a las competencias. Los propios atletas nos han manifestado a varios que estando en otros países tienen que aguantar sobremesas de varias horas porque ahí los tiene viendo cómo se emborracha”, cuenta Roberto Padilla. Reinaldo Salazar abunda: “Cuando va a Corea (a la Federación Mundial de Taekwondo) siempre bebe y lo tienen que ayudar a subir al cuarto de hotel. Se lo han llevado hasta en silla de ruedas porque no lo pueden cargar, no está nada ligerito”. El árbitro Juan Carlos Estrada explica que desde antes de que se convirtiera en presidente de la FMTKD, Juan Manuel López Delgado (dueño de la institución Koguryo Calmecac Taekwondo A.C., con sede en Aguascalientes), ya acusaba problemas con su manera de beber, al grado que no podía acudir a las competencias y se quedaba en su habitación del hotel “A veces no se presentaba a los selectivos porque estaba hasta el tope de borracho. Otra persona se tenía que encargar de los deportistas que él llevaba. Su prioridad siempre ha sido el alcohol. Él es el peor ejemplo en la federación, se emborracha delante de los atletas. Si ellos lo ven así, ¿con qué autoridad moral los puede llamar al orden si él se embriaga siempre?”, cuestiona. Desde que López preside la FMTKD, Estrada ha estado congelado a pesar de ser juez internacional, ya que se rehúsa a pagar las cuotas que le exigen. A los entrenadores también les enfurece que López derroche el dinero en fiestas lujosas, como la que ofreció el 21 de diciembre pasado en un salón de avenida Reforma. Contrató al grupo Sonora Dinamita, que por cada dos horas de servicio cobra 80 mil pesos. Como invitados especiales estuvieron el subdirector de Calidad para el Deporte de la Conade, Othón Díaz –responsable de autorizarle el presupuesto federal– y su amiga Norma Olivia González, integrante de la CAAD, el órgano responsable de impartir justicia en el deporte mexicano.

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