Antes te gustaba la lluvia, en el Foro Shakespeare

Su relación con el teatro ha sido apasionada e intensa. Arcelia Ramírez, egresada del Centro Universitario de Teatro, retorna a la escena con el prestigiado actor Juan Manuel Bernal tras más de un cuarto de siglo de no compartir un foro estelar. Antes te gustaba la lluvia es un drama de la holandesa Lot Vekemans en torno a la batalla permanente entre el amor y el desapego. MÉXICO, D.F. (Proceso).- Desde El caballero de Olmedo, de Lope de Vega, dirigido por  Luis de Tavira en 1997, Juan Manuel Bernal y Arcelia Ramírez no actuaban juntos. Ahora, Hugo Arrevillaga Serrano los reúne en la intensa puesta en escena Antes te gustaba la lluvia, de la dramaturga holandesa Lot Vekemans (Oss, 1965), y los protagonistas coinciden en “que el texto es una partitura muy precisa y perfecta”. La historia se presenta del 21 de febrero al 20 de abril en el Foro  Shakespeare. Trata sobre una pareja que pierde a un hijo para reencontrarse a 10 años después de no verse. Bernal, egresado del Centro Universitario de Teatro (CUT) y quien también ha trabajado con los directores teatrales José Caballero, Raúl Zemeño, José Solé, Martín Acosta y Enrique Singer, narra en entrevista que Arrevillaga Serrano (quien ha dirigido más de 25 obras como toda la tetralogía de La sangre de las promesas, del libanés Wajdi Mouawad) lo invitó al proyecto. Le envió el texto por internet: “Leí la historia y me atrapó muy fuerte. Le comenté que no deseaba realizar teatro; pero que en dicha obra sí quería trabajar. Luego me concretó que era con Arcelia, con quien no trabajaba desde El caballero de Olmedo. ¡Era invitarme a una mesa con un gran banquete, y no había manera de decir que no!” A su personaje lo traza así: “Lo he trabajado de muchas formas. Por fortuna no he vivido la tragedia de la pérdida de un hijo; pero si he sufrido mis perdidas, la más importante de mi vida la acabo de pasar hace siete meses con el fallecimiento de mi madre y hace un año y medio murió uno de mis mejores amigos. A través de ello uno se alimenta para entender el pensamiento de un padre, al que se le muere su pequeño. La vida misma nos ha educado para enterrar a nuestros abuelos, a nuestros padres, pero no a nuestros hijos, y cuando sucede eso, ¡el mundo se te voltea! La obra es muy interesante porque se atreve a hablar del dolor y también del amor, de cómo entiendes el desapego.”   “Un amante muy exigente”   Ultima que se debe contar Antes te gustaba la lluvia “porque en México hay muchas pérdidas y no hay explicaciones”. Recuerda a los 49 niños fallecidos en la guardería ABC en Hermosillo, Sonora, y estalla: “¿Qué pasa con esos padres?, ¿y qué pasa con las víctimas de esta guerra estúpida e inútil contra el narcotráfico? ¡Aquello no tiene una explicación lógica, ni nombre!” –¿Por qué no deseaba laborar en el teatro? –Es que el teatro y yo tenemos una relación demasiado fuerte, súper intensa. Alguna vez escuché decir que el teatro es un amante muy exigente, y sí: te arrastra, te hace vivir una pasión fuerte y luego se acaba. A mí siempre me conmueve y me trastoca, entonces, a veces uno no está dispuesto a que lo trastoquen tanto, pero este proyecto ha sido una caricia al alma dentro de mi proceso, y no soy un actor que vacíe sus emociones  para vivir a través del personaje y sus dolores,  no obstante, me ha hecho entender mucho  sobre el desapego. Ramírez, también egresada del CUT y quien además ha estado bajo la dirección teatral de José Caballero, Otto Minera, Martín Acosta y Mario Espinosa, entre otros, ubica a Arrevillaga Serrano (nacido en 1975) como “un director serio, profundo, fino, sensible, realmente magnífico”, y cuando le mostró el texto y lo leyó, se sintió “muy desafiada, responsable y contenta después de saber quiénes integraban todo el equipo y que participaba Bernal”. Para ella, Antes te gustaba la lluvia es una dramaturgia con “enorme sabiduría de la condición humana, estoy muy contenta de encontrarme otra vez con este medio teatral, el cual es tan poderoso”, resalta a Proceso. –¿Qué me puede decir del tópico de la pérdida de un ser humano? –El texto está muy bien escrito. A pesar del tema, es finalmente una obra esperanzadora. Además, no da lecciones, sólo muestra dos maneras de vivir un duelo: de él y ella ante la muerte de su hijo. Es también una visión femenina y una visión masculina, los personajes buscan su lugar. Después de la tormenta necesitan estar el uno frente al otro. Prepararon la pieza en un mes y medio, “pero le hemos dado un tratamiento intenso”. –¿Qué opina del teatro en este momento de su vida? –Cuando regresé de vivir fuera de México y Arrevillaga Serrano me invitó en 2012 a participar en Bosques, de Mouawad, me parecía que era lo que yo quería decir. Me pareció un regalo de la vida. Ahora creo que es un medio que exige y, además, uno debe ser muy responsable y respetuoso de lo que ocurre en el escenario y de la relación con el espectador, pero también es algo vivo, al instante, y puede pasar cualquier cosa. Aunque uno lleva el control de alguna manera y es como lo sabroso del teatro. “Lo único que siento es gratitud. Le doy las gracias a Arrevillaga Serrano, quien me invitó al proyecto. Me parece que hay cosas muy esenciales en el teatro que uno puede comunicar, que uno puede transmitir, hacer sentir, reflexionar y comulgar con el espectador.”