La ONU, implacable: México, reprobado en derechos humanos

martes, 29 de abril de 2014
Una vez más, México sale reprobado en el informe que el relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Christof Heyns, presentará en el Consejo de Derechos Humanos de la organización internacional en junio próximo. Según el funcionario, pese a que las reformas penal y de derechos humanos son positivas, el gobierno de Enrique Peña Nieto debe pasar de su retórica a los hechos, ya que la impunidad con que se cometen casi todos los delitos en el país genera corrupción, complicidad, más violencia, y “convierte a la justicia en una farsa”.    La impunidad que origina violencia y violaciones al derecho a la vida, la militarización de la seguridad pública, la manipulación de pruebas y la utilización de chivos expiatorios que convierten “a la justicia en una farsa” son algunos de los males que diagnostica a México el relator especial de las Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Christof Heyns. En su informe final como resultado de la visita que realizó al país del 22 de abril al 2 de mayo de 2013, el cual presentará en el 26º Periodo de Sesiones del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Suiza, del 10 al 27 de junio próximo, Heyns “observa con preocupación que México sigue sufriendo niveles alarmantes de violencia. Se siguen produciendo incidentes extremadamente violentos, en particular atentados contra el derecho a la vida, a un nivel intolerable”. En el documento, del cual este semanario tiene copia, el relator señala que el gobierno de Enrique Peña Nieto modificó la retórica oficial respecto de la manejada por su predecesor, Felipe Calderón, quien lanzó en 2007 la “guerra contra el narcotráfico”. Y aunque desde su toma de posesión y la firma del Pacto por México Peña Nieto se comprometió a “recuperar la paz y la libertad disminuyendo la violencia”, el experto originario de Sudáfrica advierte: “Lo que todavía hace falta son estrategias sobre la forma en que se han de alcanzar esos objetivos”. Y sostiene: “El hecho de que las autoridades públicas hagan menor hincapié en la cuestión de la violencia y la delincuencia podría no significar necesariamente que en realidad haya disminuido el número de delitos violentos”. El año pasado, cuando visitó México, el relator especial de la ONU dijo a Proceso que llegaba “en un momento muy oportuno, en un momento de transición, pues hay tantos cambios institucionales, tantos cambios jurídicos bajo el nuevo gobierno; incluso ha cambiado la retórica, lo que es importante”. Entrevistado por la reportera el 2 de mayo de 2013, Heyns consideró que un año era suficiente para advertir un cambio en la estrategia de seguridad. “Como orientación muy general diría que podríamos esperar un año antes de empezar a encontrar soluciones, pero más importante que las cifras es percibir un consenso o bien un grado de reconocimiento general de que el país avanza en sentido adecuado”, afirmó (Proceso 1905), pero aclaró que no sólo se refería al reconocimiento por parte de los políticos, sino también de organizaciones civiles, organismos de derechos humanos e incluso de periodistas: “Entonces podremos afirmar que sí están cumpliendo las políticas”... Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1956 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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