Morelos: Universidad bajo amenazas

sábado, 10 de mayo de 2014
El asesinato del investigador Alejandro Chao en Cuernavaca el lunes 5 es sólo el último episodio de una larga serie de amenazas, intimidaciones y ataques a estudiantes, académicos y funcionarios de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Un recuento de agravios hace evidente que la comunidad universitaria hizo enojar a ciertos personajes del gobierno estatal que estarían coludidos con el crimen organizado. Morelos arde y no parece haber bomberos a la vista. CUERNAVACA, Mor. (Proceso).- El asesinato del investigador universitario Alejandro Chao Barona y de su esposa Sara Rebolledo, el pasado lunes 5 en su casa, puso nuevamente en entredicho la labor y capacidad de las autoridades para recuperar la paz en esta entidad, donde los delitos de alto impacto de las calles pasaron a invadir domicilios particulares y la máxima casa de estudios, donde roban, secuestran o asesinan. Señalada por el Consejo Nacional de Seguridad Pública como una de las entidades más violentas con los primeros lugares en extorsión, cobro de piso, secuestro y homicidios, Morelos es considerada por el procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, como uno de los tres focos rojos del país, junto con Michoacán y Tamaulipas. El rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Alejandro Vera Jiménez, asegura que Morelos se ha convertido en un estado fallido donde gobierna la delincuencia. Denunció que los integrantes del Consejo Universitario (CU) han recibido amenazas de muerte. La ira de los universitarios se expresó el miércoles 7 cuando unos 17 mil marcharon de la UAEM al zócalo de Cuernavaca. La manifestación fue encabezada por Vera Jiménez. Con él marcharon los exrectores Gerardo Ávila y Fernando Bilbao. También acudió Javier Sicilia, representante del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, quien asegura que en Morelos hay 98% de impunidad: “El delincuente nunca es atrapado y los detenidos quedan libres por la incapacidad de la Fiscalía estatal para integrar correctamente las carpetas de investigación. “El gobierno de Graco Ramírez ve al mando único como una posible solución, pero no está funcionando porque los delincuentes están enquistados en la estructura del gobierno estatal; también hay alcaldes y diputados como (el petista Alfonso) Miranda. Sólo así te explicas que un estado que no tiene grandes selvas, ni grandes sierras, que no es tan complejo como Michoacán o Guerrero, no lo puedan tener pacificado. Eso quiere decir que (los delincuentes) están adentro”, afirma el poeta. (Fragmento del reportaje que se publica en Proceso 1958, ya en circulación)