Los caciques cariocas

Delante de los reflectores, los futbolistas brasileños son brillantes; tras bambalinas, los “hombres de pantalón largo” de ese país despiertan suspicacias. Tres ejemplos: Joao Havelange fue todopoderoso en la FIFA, pero salió del organismo porque se comprobó que aceptó sobornos. Su yerno, Ricardo Teixeira, fue encontrado responsable del mismo delito. Y el sucesor de Teixeira al frente de la Confederación Brasileña de Futbol, José Maria Marin, colaboró con la dictadura que asoló al país.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Era más poderoso que algunos jefes de Estado. “He ido a Rusia dos veces, invitado por el presidente Yeltsin. He estado en Polonia hablando con el presidente. En Italia 1990 me entrevisté tres veces con el Papa. Cuando voy a Arabia Saudita el rey Fahd me da una espléndida bienvenida. En Bélgica tuve una entrevista de hora y media con el rey Alberto. ¿Creen ustedes que un mandatario dedica todo ese tiempo a cualquiera? Eso es respeto. Ese es el poder de la FIFA. Puedo hablar con cualquier presidente, pero les aseguro que él estará hablando con un homólogo, en iguales condiciones. Ellos tienen su poder y yo tengo el mío: el poder del futbol, que es el más grande que existe”.

Joao Havelange habló así en 1997, cuando era presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) y le preguntaron si se consideraba el hombre más poderoso de la tierra. La declaración fue consignada por el escritor inglés David Yallop en su libro ¿Cómo se robaron la Copa? (Oveja Negra), publicado en 2001.

Doce años después, la última gota de poder que el brasileño conservaba terminó por secarse: en 2013, la propia FIFA informó que el 18 de abril de ese año, Havelange –ya de 96 años– había renunciado a su cargo de “presidente honorario” (1998-2013), después de que el Comité de Ética del organismo concluyera que recibió sobornos millonarios durante su gestión como “presidente”, que se extendió de 1974 a 1998.

Durante su periodo de mayor poder, Havelange logró que Brasil obtuviera las sedes del Mundial 2014 y de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

El yerno

El 12 de marzo de 2012, Ricardo Teixeira, presidente de la Confederación Brasileña de Futbol (CBF), renunció a ese cargo que ocupó durante 23 años, en medio de fuertes acusaciones por corrupción. Al mismo tiempo se despidió de la presidencia del Comité Organizador del Mundial Brasil 2014. Y, unos días después, anunció su dimisión al puesto que ostentaba en el Comité Ejecutivo de la FIFA.

Teixeira fue yerno de Havelange durante 23 años... Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1963 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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