"Un pasado imborrable", película de denuncia tras la Segunda Guerra Mundial

MÉXICO, D.F. (apro).- Un pasado imborrable, del autraliano Jonathan Teplitzky, es un melodrama duro y de denuncia de las secuelas de la Segunda Guerra Mundial. Está ubicada en 1942 cuando miles de jóvenes soldados ingleses se convierten en prisioneros de guerra en momentos en que las fuerzas japonesas toman Singapur. Winston Churchill lo calificó como “el mayor desastre jamás ocurrido al Imperio Británico”. En estreno en los cines desde este jueves 19, la historia, basada en un hecho real, se centra en Eric Lomax, un ingeniero de señalización ferroviaria de 21 años y un enamorado de los trenes, quien se encuentra entre los prisioneros. Este joven es enviado a la construcción del famoso Ferrocarril de la Muerte, en Tailandia, donde es testigo de un sufrimiento inimaginable: hombres obligados a abrirse camino entre las rocas y la selva con las manos desnudas, golpeados, mal alimentados y víctimas de enfermedades tropicales. Entonces, decide construir una radio en secreto para traer algo de esperanza a sus compañeros. Conforme les susurra las noticias sobre las derrotas de Hitler y los avances de las fuerzas estadunidenses en el Pacífico, miles de espaldas se enderezan, y los exhaustos y desesperados prisioneros encuentran fuerzas para sobrevivir un día más. Pero cuando los oficiales japoneses descubren la radio de Eric, lo someten a palizas, interrogatorios y cosas aún peores. Luego que regresa a casa, tras sobrevivir de milagro a la guerra, se encuentra, como tantos otros, con un país incapaz de imaginar lo que él y sus compañeros han vivido. Cuando ya es mayor de edad, vive atormentado por el recuerdo de un joven oficial japonés que lo torturó. Eric se aísla del mundo, pero conoce a una mujer (en un tren, por supuesto). Ella consigue hacerle reír por primera vez en mucho tiempo. Ambos coquetean como dos adolescentes, y pronto deciden casarse. Pero en la noche de bodas, las pesadillas de Eric regresan: el joven oficial japonés lo arrastra de vuelta a los horrores del pasado, insistiendo en que la guerra aún no ha terminado. Los actores son Colin Firth, quien realiza una estupenda actuación, Nicole Kidman, Jeremy Irvine y Stellan Skarsgard. Un pasado imborrable está basada en el exitoso libro de memorias de Eric Lomax y en una serie de entrevistas, realizadas a lo largo de varios años que la producción de este proyecto le realizó. Eric murió en 2012, pero visitó personalmente el set de rodaje de la película. La película se rodó en Escocia, Queensland (Australia) y Tailandia. Las principales secuencias se grabaron en el auténtico Ferrocarril de la Muerte, una línea férrea rescatada de la selva setenta años después de los hechos que cobraron la vida de decenas de miles de personas. El director del filme fue con Eric a Edimburgo a visitar sus antiguos lugares de referencia: su colegio, el lugar donde trabajaba, el puente desde que el que miraba los trenes pasar. “También visitamos la casa donde se crió. La joven pareja que vivía en ella había encontrado un tren de juguete debajo de la tarima del suelo. Era de Eric.” Fueron a Tokio y grabamos varias entrevistas con Takashi Nagase, su real torturador. “Nosotros creíamos que habíamos comprado los derechos de un libro, pero descubrimos que habíamos entrado a formar parte de la vida de un hombre. Un hombre importante, fascinante y complicado. “Fue difícil escribir el guión, encontrar un equilibrio entre la oscuridad del tema que aborda y la luz de su desenlace, encontrar un final feliz que no resultara facilón, una forma de hacer justicia al horror sin eclipsar todo lo demás.”

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